“Es un show de venganza; una amenaza teatral para la gente conciente”. Con estas palabras se refirió Julian Assange, el creador de Wikileaks, se refirió al juicio que la justicia militar estadonunidense somete a Bradley Manning, un ex militar acusado de filtrar el video Collateral Murder, documentos de las guerras de Irak y Afganistán y cables de la embajada gringa publicados por Wikileaks.

Assange, en una columna publicada por el Huffington Post, denunció que Manning pasó 986 días preso sin juicio y que fue sometido a vejaciones durante su detención. “Ya van tres años desde que Bradley Manning fue arrestado en Bagdad, Irak, el 26 de mayo de 2010. Fue enviado en barco a Kuwait, metido en una jaula y dejado en el sofocante Campo de Arifjan” base militar de Estados Unidos en dicho país.

El creador de Wikileaks, que develó miles de cables entre la embajada de EEUU y otros países, citó en su columna palabras de Bradley Manning quien dijo que “no sabía si era de noche o de día. El mundo se convirtió para mí en estas jaulas… pensé realmente que iba a morir”, en referencia a los castigos a los que lo sometieron durante su detención en medio oriente.

Tras estos tratos y las protestas de los abogados de Manning, según revela Assange, fue transferido a la base de la marina de EEUU en Quantico, donde “fue sometido a un trato cruel e inhumano (…) dejándolo en una celda durante 23 de las 24 horas del día. No se le permitía dormir normalmente, no tenía sus lentes, ni mantas ni ropa. Todo, para castigarlo antes del juicio” dice Assange. Cabe destacar que estos apremios ilegales fueron reconocidos por la jueza militar Denise Lind, por lo que se descontarían 112 días de cualquier pena a la que fuera sometido Manning.

Manning “ha esperado durante tres años por un juicio -986 días más que el máximo legal- puesto que por tres años la corte marcial ha negado el acceso a información por parte de la defensa abusando del secreto oficial”, según plantea Assange.

Manning, hoy está sometido a un juicio en Fort Meade (Maryland, EE.UU.) por filtrar más de 700.000 documentos secretos en el 2010. “Este es un caso sobre lo que pasa cuando la arrogancia tiene acceso a redes clasificadas”, dijo el fiscal principal, capitán del Ejército estadounidense Joe Morrow.

En tanto, Assange y otras organizaciones activistas, se querellaron contra la jueza de la corte, Denise Lind, por las restricciones que ha impuesto a la prensa al declarar muchos de los autos secretos e impedir el acceso a la información.