A José Antonio Kast le costó dar esta entrevista. El diputado y ahora candidato a senador por Santiago Oriente tiene grabada en su memoria una portada que sacó este medio en 2009 –cuando él cuestionó la propuesta de regulación civil de las parejas que conviven por ser una puerta al matrimonio homosexual- en la que él aparecía en una relación gay con el hoy Presidente Sebastián Piñera. Conservador, pero no cartucho, Kast compró varios ejemplares de la revista, no para esconderla, sino para mostrársela a sus nueve hijos. “Llevé el diario a mi casa y les dije: ‘miren, ustedes tienen que estar en la vida siempre preparados para que cuando defienden algo, alguien lo puede abordar de mala manera’. Me afectó mucho esa portada en el plano personal, y también a mi familia. Ellos quedaron impactados con la imagen, pero agradecieron que les contara yo de qué se trataba”, explica en su oficina en Valparaíso en el comienzo de una conversación en la que aborda desde el inicio de su vida política hasta su posición en los temas valóricos por los que, asegura, ha sufrido la “intolerancia” de las minorías.

Católico practicante, Kast aclara que nunca ha “legislado con la biblia en la mano” y que sus argumentos para oponerse al matrimonio homosexual, al aborto y a la entrega del anticonceptivo de emergencia obedece a “convicciones” respecto del modelo de sociedad. Defensor de sus principios, sus hijos se han educado en “un colegio pequeño, para no más de 600 alumnos, que crearon unos amigos en Buin para formar a nuestros hijos en lo que nosotros creemos como ideal social”.

¿Siempre has sido conservador? Cuando eras más joven, alguna vez, por ejemplo, ¿fumaste marihuana, te curaste, hiciste algo disonante con tu imagen de niño bien?
Marihuana, no. Me he curado un par de veces, pero no así hasta perder el conocimiento. Tengo un tema con eso: una hermana mía murió porque un curado se pasó una luz roja, entonces soy bien estricto: si alguien toma una copa no maneja. Con mis hijos soy igual, está bien divertirse, pero si uno de ellos decidiera vivir en parranda permanente, les he advertido que no voy a financiar eso. Tampoco se trata de no vivir: yo, por ejemplo, pololee un par de veces antes de casarme a los 25 años, recién titulado de abogado.

¿Ya eras gremialista en esa época?
Partí en el mundo político en la universidad, participando activamente del movimiento gremial en el centro de alumnos de derecho. Salí del alemán, un colegio laico, con poca participación activa en lo social en ese momento, y entonces cuando llegué a la universidad encontré un mundo nuevo, muy abierto y eso me entusiasmó mucho, me gustó. Además conocí a Jaime Guzmán en ese minuto y a muchos amigos que conservo hasta el día de hoy.

¿Guzmán te invitó a participar en política?
No, porque Jaime lo que hacía era dar charlas y la fuerza de su convicción, de sus ideas, hacía que uno mismo se acercara a decirle, “mira, me interesó, quiero ser parte del movimiento gremial”.

Tú hermano, Miguel Kast, algo habrá influido.
No, porque si bien mi hermano fue ministro del gobierno militar y trabajó en el mapa de la extrema pobreza, con él tengo 18 años de diferencia. Él murió el 83. Yo era chico, el 84 recién entré a la universidad.

Entonces estabas en la universidad el ’85, cuando se produjo el caso degollados. ¿Cómo se abordaron estos crímenes en el mundo gremial?
El 85 se produjo el atentado a Pinochet (sic) y luego el tema de los derechos humanos. En esa época, era de la misma generación de Dauno Tótoro y Enrique Paris. Siempre tuve buenos vínculos con las gente de izquierda. Tengo una línea muy clara, pero siempre he respetado a las personas. Por eso fui dirigente estudiantil cuando Jocelyn Holt era presidente de la Feuc, Tótoro era consejero superior y Paris era miembro de la directiva. Como Feuc nos tocó visitar a varios de los que estuvieron detenidos en ese momento, porque se produjo el caso degollados y yo creo que a algunos dirigentes, incluso por protección, los detuvieron.

¿Por protección?
Sí, porque era sabido que corrían riesgo sus vidas. A algunos de ellos les ofrecí mi casa para esconderlos, porque había algunas personas que estaban fuera de cualquier sistema político, que tomaban la justicia por su propia mano. Por eso traté de proteger a compañeros míos.

Hablas de “justicia por sus propias manos”, pero lo que hubo en dictadura –y actuó en el caso degollados- fue una organización para violar los derechos humanos, no unos pocos que se arrancaron con los tarros.
No. Ahí discrepo de lo que planteas. No creo que eso haya sido organizado por ninguna institución del Estado. Hubo personas que tomaron venganza por compañeros de ellos que cayeron en el atentado a Pinochet y cometieron un delito.

¿Tú no crees que haya habido una orden de matar?
No, para nada. Yo veía lo que hizo mi hermano por superar la pobreza y todo lo que hizo Jaime Guzmán, dentro del gobierno, y como él representaba al gobierno acciones que se cometían vulnerando la ley, por ejemplo, él nunca tuvo una buena relación con Manuel Contreras.

“ALLAMAND NUNCA HA GANADO UNA ELECCIÓN”

Hasta fines de abril, Kast debía disputar una primaria en la región de Los Lagos con Carlos Recondo que definiría quién de los dos competiría por la senatorial. Se cayó la opción presidencial de Laurence Golborne, lo reemplazó el actual candidato, Pablo Longueira, y el secretario general del partido tuvo que trasladarse a Santiago a competir en la zona Oriente, la más compleja según los sondeos internos de la derecha.
“Todos entendimos que había algo más importante, que es ganar la primaria con Longueira”, asevera, al explicar la resolución.

¿Todos entendieron? Recondo aún se niega a que Iván Moreira sea senador por Puerto Montt.
Él aún no se ha dado cuenta del sacrificio que hicimos todos. Hemos tenido gestos de generosidad enorme, por ejemplo lo que hizo Joaquín Lavín, de salir del ministerio para trabajar porque Longueira gane.

No crees que es un poco despectivo con regiones el imponer a candidatos afuerinos porque le acomodan más al partido.
Las regiones lo que quieren es que un senador haga la pega, y en el caso de los senadores que postula la UDI, las personas valoran que existan una voz nacional que defienda los intereses regionales. Y eso es lo que está haciendo Iván Moreira.

¿Crees que podrías ganar en Santiago Oriente, donde según las encuestas de la Alianza gana Ossandón?
Sí, porque las elecciones se ganan con el trabajo en equipo y yo lejos tengo el mejor equipo con tres diputados a la reelección, alcaldes tan relevantes como Rodolfo Carter, Francisco de la Maza y concejales. Ahí tengo una ventaja importante. Además he sido diputado 12 años de sectores populares, tengo un trabajo legislativo serio y eso me avala. Y en cuanto a las encuestas, tanto Iván como Ena estaban empatados con Ossandón en las encuestas de la UDI.

¿En qué te diferencias de Ossandón? En lo valórico son bastantes similares.
La gente me reconoce como alguien que en política ha hecho un aporte en el debate educacional, en salud y en la renovación de la política. Además garantizo la proyección de lo que ha sido este gobierno, con el que he tenido discrepancias políticas, pero nadie duda que he defendido este como un buen gobierno.

¿Ossandón no?
A Ossandón le cuesta el trabajo en equipo y lo que buscan las personas es eso: un trabajo en equipo que defienda lo que se ha hecho y proyecte lo que se ha hecho, a través de acuerdos reales y con una mirada más positiva.

Tú has dicho que te costaría apoyar a Allamand si el gana las primarias, ¿lo mantienes?
No sería fácil. A la UDI le tocó en tres días tomar decisiones muy difíciles, como bajar a Laurence Golborne, porque vimos una confrontación política de Allamand, absolutamente inaceptable desde mi punto de vista. Cuando alguien golpea a otro en el piso, como a mi juicio hizo Allamand con Golborne, es inaceptable.

Sin embargo, la información extraoficial que se maneja es que en los sondeos Allamand vence a Longueira el 30 de junio.
A Allamand siempre todas las encuestas lo han dado como ganador y nunca ha ganado una elección. Siempre ha pasado lo mismo, con Bombal no ganó jamás y en el sur no compitió con nadie, fue protegido. De Golborne dijo que estaban empatados y yo los veía en terreno y a Golborne le iba bien y a él no. Y ahora la gente engancha con Longueira en la calle porque tiene el aval de alcaldes y diputados. Me la estoy jugando porque gane Longueira, porque creo que es por lejos el que mejor podría competir con Bachelet. Ahora, si eso no se da, bueno, estamos en una coalición que busca proyectar este gobierno.

¿No estás por la alternativa que plantean algunos en tu partido de levantar otra vez a Golborne?
Al comprometernos con una primaria, aceptamos lo que venga. Lo que debemos hacer es comprometernos ahora a trabajar para que Longueira sea presidente, no levantar teorías. Y si Allamand, eventualmente gana, que es algo que veo muy difícil, deberá ver cómo hace para que confiemos en él, porque nos necesitaría. La Alianza debe estar unida para evitar un triunfo de Bachelet que sería nefasto.

¿Por qué?
Por el riesgo de que al país le vaya mal, porque esto se va a izquierdizar a través del PC que como no gana elecciones impone sus ideas, aún en democracia, por la fuerza.

¿Cómo así?
El PC avala las movilizaciones. Lo que hace es imponerse por las calles, porque dan la sensación de que esas demandas son de la mayoría y no es verdad. Son muchos los que marchan, pero no son mayoría.

En el caso del movimiento estudiantil, un 80% apoyaba sus demandas.
Pero no estaba el 80% de las personas en la calle. Nosotros hemos dado soluciones a los problemas de arrastre de la Concertación y por eso la gente, aún cuando adhieran a ciertas causas, vota por quienes solucionan.

Entonces el PC no es un riesgo real.
Sí lo es, porque instrumentaliza al movimiento social e impide incluso que se identifique a los encapuchados, porque coordina las manifestaciones y saben perfectamente quiénes son. Mi temor es que, en cuatro años de Bachelet, se avance a una situación como la de Argentina. Tal vez la izquierda más dura no lograría de inmediato sus demandas, pero avanzaría.

“NUNCA HE LEGISLADO CON LA BIBLIA EN LA MANO”

La numerosa familia de Kast tiene una regla clara para los traslados familiares. “En el auto, ponemos música entre todos. Escuchamos desde reggetón hasta los Beatles, porque en el auto vamos once. Entonces, por ejemplo, tenemos música de 31 minutos, todos saben lo que es ‘bailar sin cesar, hasta que aparece César y lo arruina todo’, jajaja”.

¿Y hablas de sexo con tus hijos?
Claro. Si bien defiendo mis principios soy una persona muy dialogante y no tengo problemas en conversar con mis hijos de sexualidad. Siempre he hablado de sexo con mis hijos. Discrepo de cómo uno, en cada etapa de la vida, aborda estos temas. ¿Tú le enseñas sexualidad a tu hija de cinco años con el kamasutra? Yo al menos no, eso tiene que quedar para alguien de más edad, pero no tengo problema en hablar con cualquier hijo sobre esos temas. Les cuento mi experiencia, lo que veo en la sociedad, qué me dicen las personas que tienen una opción sexual distinta.

¿Y cómo les explicas por qué te opones al matrimonio homosexual?
Les relato por qué para mí el matrimonio como tal es entre un hombre y mujer. Jamás he discriminado a una persona homosexual, he tenido largas conversaciones con personas homosexuales y les he dicho lo que pienso: que la opción de una vida en común es respetable y debe ser respetada por la sociedad. Pero una cosa distinta es que la sociedad lleve esa relación a una ley y establezca que la unión entre un hombre y otro hombre es igual que la unión entre un hombre y una mujer porque no es lo mismo.

¿Por qué no es lo mismo? ¿Por un asunto religioso?
No, por un tema de naturaleza humana. Dos hombres no pueden procrear hijos, un hombre y una mujer sí. Eso es algo de la naturaleza humana. Nunca he legislado con la biblia en la mano, porque no corresponde. Mi defensa de la familia, de la vida, del matrimonio, nunca la he argumentado desde mi religión.

¿Entonces te opones sólo por la procreación? Porque si es por eso está el tema de la adopción.
El tema no es exclusivamente la procreación, porque existen parejas infértiles. Pero cuando uno cree en la familia y ve la educación de los hijos, lo que se proyecta a la sociedad, claramente en una familia un hijo necesita un papá y una mamá que se relacionen como tal. Por eso me opongo también a la adopción por parte de parejas homosexuales.

Entonces yo no tuve familia, porque me crió solo mi mamá.
Para mí el ideal es la familia con papá y mamá. Tengo claro que ese ideal no siempre se da, pero eso no quiere decir que un padre o madre solos o una abuela puedan criar a un hijo, y eso también es una familia, eso es verdad.

Ya. Y dos mujeres o dos hombres criando un hijo, y amándolo, ¿no son una familia?
Eso se da… puede ser. Pero no lo voy a legalizar, porque no es lo que considero que hay que proyectar como sociedad. Se da en la vida que dos mujeres que conviven y tienen relaciones afectivas y sexuales y crían hijos. Eso no lo puedo evitar, se da, pero no la voy a promover porque no es el ideal, porque la naturaleza no está dada para eso.

¿Entonces la homosexualidad es antinatural según tú?
Nunca he considerado a nadie antinatural, soy cristiano y respeto a las personas, en cambio he recibido muchos ataques.

¿Cómo así?
Es extraño que por plantear mi punto de vista, reciba tantos ataques de los movimientos homosexuales. He sufrido la intolerancia de los movimientos homosexuales. Rolando Jiménez a veces está en las tribunas y grita cosas increíbles contra alguien que piensa distinto. Y yo nunca lo he insultado a él y considero que está en su legítimo derecho de argumentar lo que él quiere y yo tengo derecho a votar como creo.

En el caso del anticonceptivo de emergencia, ¿por qué no te gusta?
Defiendo la vida desde la concepción hasta la muerte natural. No me opongo al uso de anticonceptivos o condones, eso depende de la libertad de cada persona. Lo único que digo es que hay una pastilla en particular que no está claro si es o no abortiva. Y en la duda, creo que hay que abstenerse. Además si se usa de forma permanente genera daño en las personas.

¿Y te opones a todo tipo de aborto, incluso por violación?
El único inocente en un delito de abuso es el niño que va a nacer.

Si fuera una hija tuya la víctima de la violación, ¿la obligarías a tener a ese hijo?
No la podría obligar a no abortar, pero sí conversaría con ella. Creo en la libertad de las personas y considero que una mujer es la primera víctima de un aborto, por eso no deberían ser condenadas ni perseguida. A quien se debe sancionar es al médico y a la matrona que ejecutan el aborto.