Vía BBC Mundo

Fotos: Jade Beall

Muchas mujeres quedan con cicatrices, estrías y piel floja después del parto. Es una realidad que con frecuencia las mujeres intentan esconder y los medios nunca quieren mostrar. Pero una fotógrafa está en la misión de redefinir la idea de la belleza del cuerpo femenino.

Un día, a principio del año pasado, Jade Beall, una madre primeriza de Tucson, Arizona, fue a su estudio de fotografía con su bebé de cinco semanas. Se desnudó y tomó una serie de fotos.

Era un cuerpo al que no estaba realmente familiarizada. Había protuberancias que nunca había visto antes del embarazo. Y no le gustó mucho lo que vio.

Pero decidió subir las fotos a su blog de fotografía, dispuesta a compartir con los demás un lado de la maternidad que tiende a mantenerse fuera de vista.

Los medios están llenos de cuerpos de mujeres. Pero no de estos tipos de cuerpos.

“Mucha gente me dice: ‘Nunca he visto un cuerpo como ese'”, cuenta Beall.

“No quería que la gente reaccionara tipo ‘eres vulgar’, sino ‘esa es una mujer increíblemente humana, o es una mujer quien tiene cicatrices y líneas con historias qué contar'”.

“Mi objetivo es ayudar a que las madres se sientan dignas de que las llamen hermosas”, agrega.

Salto a Facebook

Poco después, Beall puso en Facebook una foto de una amiga donde aparecía su estómago suave y con relieve junto a sus dos hijos aferrados a ella con amor. Se convirtió en viral.

Empezaron a inundarla con correos de cientos de mujeres diciéndoles que ellas también querían una foto de sus cuerpos tras el embarazo.

Ahora Beall ha fotografiado a más de 70 madres. Ella no utiliza maquilladores profesionales ni hace retoques.

“Cuando me mandó las primeras fotos por correo, recuerdo tener esa sensación de escalofrío”, dice Nicole Meade, una de las mujeres que se presentó como voluntaria para el proyecto.

La mayoría de quienes participan son muy conscientes de su cuerpo, y Meade no es una excepción.

Desde que tuvo a su primer hijo ha intentado esconder su estómago. Los bikinis para la playa dejaron de ser una opción.

Aterrada, pero decidida a asumir el reto, Meade tomó a sus tres hijos a la sesión porque quería que también formaran parte.

“Le pregunté a los niños y su reacción fue del estilo ‘¿cuál es el punto?’ Les dije que lo harían por todas sus primas y por las niñas con las que algún día saldrán o se casarán, o incluso por sus propias hijas, porque no hay nada como esto allí afuera para nosotras”, señaló.

“Me gusta la idea de que mis hijos tengan una sensación real de cómo lucirán sus esposas después de que tengan hijos. No deberían sorprenderse o inquietarse con una foto como esa”, agregó.

Post Demi Moore

Cuando la actriz Demi Moore posó con su barriga de embarazada para la portada de la revista Vanity Fair en 1991, fue visto como un momento decisivo.

Desde entonces, las fotos de mujeres embarazadas han sido muy populares entre las mujeres embarazadas. Pero la historia es muy diferente para después del parto, dice la socióloga Meredith Nash.

En la cultura popular, los cuerpos fotografiados de las mujeres tras el embarazo suelen ser la de famosas enseñando cómo se han recuperado con rapidez.

Beall cree que si una celebridad hiciera una sesión tipo Demi Moore después del parto, muchas actitudes empezarían a cambiar.

Pero Max Vadukul, un fotógrafo de Nueva York que ha trabajado para Vogue, no espera ver pronto tal imagen en el papel glasé de alguna revista.

Según él, la necesidad de retocar una imagen es algo que la mayoría de los fotógrafos y editores de revista no pueden resistir.

Y hacer que modelos o celebridades posen con sus estrías sería difícil, debido a que sus trabajos, así como toda la industria, se basan en el imperante ideal de la perfección.

Para algunos, la idea de que las estrías son algo hermoso sería ir muy lejos.

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