Varios de los cantantes brasileños de “funk”, un estilo musical similar al rap, nacido en las favelas de Río de Janeiro y Sao Paulo, quieren permiso del Ejército para comprar chalecos antibalas después del asesinato el pasado 6 de julio en pleno escenario de MC Daleste, informó hoy la prensa.

El movimiento es liderado por MC Bio G3 y MC Bó, considerados los precursores del estilo “ostentación”, muy popular entre los jóvenes y que suele tener letras con fuerte contenido sexual o de violencia.

“Estamos ante un enemigo invisible. No sabemos quién está atentando contra nosotros y estamos con miedo”, justificó en entrevista con el diario Folha de Sao Paulo MC Bio G3, cuyas canciones hablan de los sueños de consumo de las comunidades pobres.

El grupo pidió una audiencia con el secretario de Seguridad Pública de Sao Paulo, Fernando Grella, para que las autoridades concedan el permiso de compra de los chalecos, cuyo mercado es controlado por el Ejército.

El último 6 de julio, durante un concierto en un barrio popular de la ciudad de Campinas, a unos 100 kilómetros de Sao Paulo, el joven MC Daleste, de 20 años, una promesa de la música “funk” en Brasil, recibió un disparo que le causó la muerte.

Según las primeras investigaciones policiales, el ataque fue realizado por un tirador experto.

En el puerto de Santos y los municipios vecinos, cinco cantantes de “funk” murieron y un sexto resultó gravemente herido en los últimos tres años, mientras que el año pasado en Sao Paulo fue asesinado a tiros MC Brow, de 28 años.

El chaleco antibalas se sumaría a otros accesorios comunes en los cantantes de “funk”, como las gruesas cadenas de oro, gafas oscuras, ropas y relojes de marca.

Los videos musicales de los cantantes de “funk”, con vehículos lujosos y rodeados de mujeres con poca ropa, han tenido más de 60 millones de accesos en el sitio de YouTube, según Folha de Sao Paulo.