Hernán Canales, el hombre que murió el 18 de septiembre tras ser atropellado por el hijo del senador Carlos Larraín, habría estado caminando en “evidente estado de ebriedad” en el momento de su deceso, según establece el  informe de la cuestionada primera autopsia realizada por el Servicio Médico Legal.

La víctima de Martín Larraín, consigna Emol, habría tenido 2,4 gramos de alcohol por litro de sangre al morir, lo que a juicio del abogado Rodrigo Ávila, “demuestra lo que hemos venido sosteniendo en el sentido que desgraciadamente él se cruzó intempestivamente por el camino, tal como lo han señalado testigos presenciales”.

Ante ello, el defensor del imputado calificó como “imposible” el que cualquier persona podría haber evitado el accidente.

Asimismo, Ávila negó lo afirmado por su contraparte en torno a que la víctima fue impactada en el lado derecho del cuerpo, lo que demostraría que no se cruzó por la calle.

“Me llaman poderosamente la atención las afirmaciones del señor Bulnes (abogado querellante), pues en ninguna parte del informe de autopsia a que alude se establece ello”, indicó, agregando que dicha posición resulta “absolutamente antojadiza”.

“Por el contrario, en nuestro concepto este informe es absolutamente concordante con lo señalado por testigos presenciales”, insistió Ávila.

Debido a las inexactitudes que arrojó el mencionado examen tanatológico, -por el que el médico que lo realizó fue despedido del SML-, el cuerpo de Hernán Canales fue sometido a una segunda autopsia, la que aún no es dada a conocer.