Espantados quedaron los urbanistas la semana pasada, tras la revelación una polémica modificación instaurada por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo el 12 de diciembre que modifica la normativa de construcción urbana permitiendo edificaciones como hospitales, malls y estadios en lugares residenciales.

Un espanto porque, según explican, la nueva norma permitirá construir colosales edificios en medio de barrios residenciales y con accesos por una calle que podría ser incluso un pasaje, y no a un troncal o vía expresa, como decía la legislación hasta hace tres semanas.

La medida no es menor considerando que el impacto vial es sumamente importante para la construcción de estos proyectos y para el precio del suelo en el que se emplazan. Así, el cambio que dispuso el Minvu, que sostiene que en vez de enfrentar una vía troncal y expresa lo haga “relacionándose” a una de ellas, a una distancia máxima de 300 metros, dejará la escoba en cuanto al flujo de automóviles y puede generar un problema mayúsculo frente a una evacuación u otra emergencia.

La situación originó el reclamo de urbanistas y la consiguiente respuesta del Minvu, que a través de la directora de Desarrollo Urbano, Pilar Giménez, señaló que en ningún caso esto significa que se vayan a desarrollar proyectos en forma masiva o en forma contraria a lo que el mismo plan regulador comunal quiera.

Sin embargo, los urbanistas reclaman que dejar en poder de las municipalidades esa decisión “es algo para que de forma completamente permisiva hagan lo que quieran en cualquier lugar de las ciudades”, según el presidente de la Fundación Defendamos la Ciudad, Patricio Herman.

El presidente del Colegio de Arquitectos, Sebastián Gray agrega que “este tipo de cosas suceden cuando la institucionalidad local, en este caso municipal, es muy débil. La mayoría de los planos reguladores comunales son muy débiles, muy antiguos o como pasa en 1/3 de las comunas de Chile, ni siquiera tienen plano regulador, así que la respuesta del Minvu es sumamente pobre”.

Según el arquitecto “cuando eso ocurre es posible que pasen cosas turbias como la del Mall de Castro. Uno de los grandes obstáculos que tenía era no estar erigido frente a una vía troncal. Curiosamente esta modificación de la ordenanza vendría a hacer posible el caso del Mall de Castro”, dice.

1.- Mall de Castro

El disputado y polémico centro comercial en la localidad chilota, es uno de los directos beneficiados con el nuevo decreto del Minvu.

Si bien la empresa Pasmar reanudó las obras en diciembre pasado del Mall Paseo Chiloé, luego de recibir un nuevo permiso de edificación por parte de la Dirección de Obras Municipales de Castro, la nueva disposición despeja completamente cualquier problema que pueda enfrentar en el futuro.

El 12 de diciembre pasado -mismo día en que salió publicado en el Diario Oficial la modificación del decreto Minvu-, tras recibir el nuevo permiso, la empresa declaró que “la obra gruesa está terminada desde febrero de 2012, y lo que resta por ejecutar son algunas vías de escape, los trabajos de evacuación de aguas lluvias, las obras exteriores, terminaciones y la puesta en marcha de los equipos y sistemas”.

Aún así, se espera que en febrero próximo la Unesco recomiende la demolición del proyecto, en especial por los efectos que el edificio tendría sobre la Iglesia San Francisco de Castro, la que forma parte del Patrimonio Mundial. Esto, a pesar de que en abril de 2013, una encuesta reveló que un 95% de los castreños quiere el mall funcionando.

2.- Four Seasons Club de Golf Los Leones

El proyecto que pretende levantar 11 edificios destinados a hoteles y apart hotels en el Club de Golf Los Leones, está emplazado en un área verde y ahora tiene el visto bueno, al menos en términos de edificación, para construir sin ensanchar calles directas.

En octubre de 2011, la municipalidad de Las Condes señaló que el área correspondiente al Club de Golf se identificaba como Equipamiento Recreativo y Deportivo, pero que podía destinar hasta un 20% de la superficie del predio a otros usos. De esta forma, el municipio aprobó la construcción de los edificios de 5 pisos y 8 subterráneos, dando visto bueno a la inversión de 120 millones de dólares, que no considera compra sino que un arrendamiento por los próximos 99 años.

Para el presidente de la ONG Defendamos la Ciudad, Patricio Herman, el decreto del Minvu le hizo “un traje a la medida” al proyecto, para viabilizar algo completamente irregular, respaldado por la disposición de la Dirección de Obras Municipales de Las Condes (resolución nº 31 del 13/05/2013).

3.- Mall Barón

Tras enfrentar denuncias por presunta vulneración de patrimonio arqueológico y diversos recursos en tribunales por irregularidades en el proceso de edificación, el proyecto que pretende construir un centro comercial en pleno puerto de Valparaíso ahora no tendría que enfrentar uno de sus mayores problemas: la conectividad.

Según los arquitectos consultados, con este decreto, de pronto este proyecto es legal, a pesar de que el proyecto del Mall Puerto Barón está situado lejos de una vía troncal, incluso al otro lado de la vía del metrotren de Valparaíso  (Merval).

Según sus detractores, el mall considera pequeñas vías de evacuación e implica arriesgar la vida de mucha gente en caso de ocurrir un accidente.

4.- Costanera Center y Planta Metrogas en Peñalolén

Si bien este decreto fue modificado recientemente, anteriormente ya han sido modificados algunos términos en la Ordenanza General de Urbanismo y Construcción.

En el caso del Costanera Center, no enfrentaba una vía expresa, pero la Seremi de la época modificó el enfrentarse a una vía expresa por vías expresas o troncales, lo que facilitó el proyecto, que aún no cumple con todos las mitigaciones viales que acordó con el Ministerio de Obras Públicas de la época.

En el caso de la planta de gas propano de Metrogas en Peñalolén, incluso la Contraloría determinó que el proyecto era ilegal, pero ahora -ya construida y en funcionamiento- cumple con todos los requisitos, según Herman.