Tras la solicitud de la Corte de Apelaciones de Santiago, la Universidad Santo Tomás (UST) tuvo que entregar el informe efectuado por la consultora Colliers International, que se usó para aumentar el precio que debe pagar la casa de estudios por el arriendo de una de sus sedes a una empresa, según indica Emol.

Este informe, el que indica que durante el 2011 la empresa propietaria duplicó el precio de arriendo a la institución, fue solicitado mediante el Consejo para la Transparencia por el ex secretario ejecutivo de la Comisión Nacional de Acreditación (CNA), Patricio Basso.

Basso fue quien denunció a la universidad por supuesto lucro ante el ministerio de Educación. No obstante, la cartera sobreseyó el caso, debido a que se encontraba realizando un estudio de mercado de los precios de arriendos.

En una primera instancia, Basso recibió el informe, pero este se encontraba “incompleto”, por lo que no le fue útil para realizar razonamientos. Lo que sí pudo concluir, fue que “la consultora Collier no había sido contratada por UST, sino que por la empresa que arrendaba las sedes, y señaló que “quien contrató a la empresa Collier para que fijara el valor de los arriendos no fue la Universidad Santo Tomás, que es lo lógico, para ver si lo que le estaban cobrando era lo correcto o no, sino que fue la empresa constructora, que tiene los mismos dueños”,agregando que eso le parecía “extraño”.

Por otro lado, también puso en duda el actuar del ministerio de Educación, ya que este no solicitó un informe independiente para comprobar si los precios de arriendo que estaba pagando UST eran los del mercado, y por el contrario, se conformó con el estudio que realizaron las partes involucradas en el caso.

“Lo lógico es que el ministerio hubiera pedido un informe independiente, porque ese informe no es confiable, el ministerio no hizo la investigación como debiera hacerse”, recalcó.