Este perrito rumano estaba atrapado en la represa del Río Someșul Mic. Debido a la altura de sus muros no podía salir y su destino parecía ser, inexorablemente, la muerte. Todo, si no fuera por un ciudadano que haciendo gala de sus virtudes, rescató al perrito, que, cuando llegó a tierra, celebró con alegría. Mire.



