Una acalorado debate sobre la diferencia entre universidades tradicionales estatales y tradicionales privadas se vivió ayer en uno de los salones de honor del segundo piso de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Una reunión que se preveía dura y en la que los integrantes del G-9 (grupo que reúne a las universidades privadas anteriores a 1980) querían una explicación formal de los dichos del ministro de Educación, Nicolás Eyzaguirre, y de sus colegas de las casas de educación superior públicas.

“A mí me parece que aquí hay un quiebre bien profundo en las confianzas y en el trabajo conjunto y esperamos que se vuelva a recuperar, pero en este momento creo que los más adecuado es manifestarlo”, dijo el dueño de casa, el rector Ignacio Sánchez, antes de ingresar a la reunión.

Esto, luego de que el propio Eyzaguirre sacara chispas tras su entrevista en el programa El Informante, donde declaró que “las universidades estatales son aquellas que representan el lugar donde se construyen la cultura, el futuro, el pensamiento y en el que el mandante es el conjunto del país”.

Una diferencia que ninguno de los cuatro ministros de Educación de la administración Piñera hizo públicamente y que desde el G-9, atribuyen a la reunión que la semana anterior tuvo el titular del Mineduc con el Cuech (Consorcio de Universidades Estatales de Chile), que opera de forma paralela al Cruch -Consejo de Rectores de las Universidades Chile, donde participan también las privadas- en el que se pidió partir la gratuidad prometida en el programa de gobierno por los planteles estatales y donde se entregó un documento que, según Sánchez, preparó el terreno para la diferencia que estableció el ministro en el programa de TVN.

Quiebre de confianza

“En los últimos meses ha habido un doble discurso”. Eso dijo el rector Sánchez antes y después de la cita y  remarcó que las estatales habían “monopolizado el rol público”, algo que no es compartido por las universidades tradicionales, donde están las universidades católicas y la Federico Santa María, entre otras.

Una preocupación que se hizo latente este jueves antes de comenzar la reunión del Cruch y que no amainó al terminar esta, cuando Eyzaguirre reafirmó sus dichos y argumentó  que “tal como lo dice el programa de la Presidenta Michelle Bachelet, las universidades estatales tendrán un trato preferencial”.

Esto, aunque el propio ministro precisó que “los bienes públicos, la cultura y el conocimiento no son monopolio de las universidades estatales” y que los recursos para investigación seguirán entregándose a universidades privadas.

Desde la otra vereda, el presidente del Cruch, el rector de la Usach, Juan Manuel Zolezzi, adujo que eran legítimas diferencias las que separaban a las estatales de las privadas tradicionales, sumándose a las palabras del presidente del Cuech y máxima autoridad de la Universidad de Valparaíso, Aldo Valle, quien agregó que “los quiebres de confianza siempre responden a disposiciones subjetivas de las personas, lo que nosotros creemos es que hay diferencias entre el Consejo de Rectores, que siempre han habido”. “El Estado no puede tratar a las universidades que le pertenecen simplemente como oferentes privados”,puntualizó.

Por su parte, el rector de la Universidad de Chile, Víctor Pérez, afirmó que durante la reunión manifestó que se terminara con “este debate inoficioso entre universidades públicas y privadas y que nos dediquemos a trabajar en el tema del nuevo trato que está establecido con la Presidenta en el programa”.

Gratuidad

Junto con las clarificaciones, el ministro de Educación señaló a la salida de la reunión que “la política del gobierno en materia de ejercer el derecho a la gratuidad –destinada al 70% de los estudiantes más pobres–, no distingue en lo absoluto; y por tanto, la gratuidad para aquellos estudiantes que logren el puntaje de admisión será pareja para quienes reciben este derecho social, ya sea en una universidad estatal o en una universidad privada”.

Sobre este tema, Zolezzi comentó que Eyzaguirre les dijo que “eso era una atribución propia del ministerio”, aunque las diferencias entre ambos sectores del Cruch se volvieron a remarcar al tocar este tema.

As{i, mientras el rector de la Usach aseveró que “les preocupa” que se mantenga la lógica del voucher para el financiamiento -en línea con lo sostenido por dirigentes estudiantiles-, el rector Sánchez lo celebró.

“Me parece que quedó muy claro este tema del aporte para los estudiantes, partiendo de la base de que fueran instituciones acreditadas, que no tuvieran lucro y que podían estar en igualdad de condiciones estatales y no estatales”, destacó Sánchez.

De esta forma, la reunión de hoy marcó una crisis que no se veía en el Cruch desde la creación de la Red Universitaria Cruz del Sur, fundada  y liderada por el ex rector de la PUC, Pedro Pablo Rosso.

Eso sí, tras la acalorada jornada que tuvieron en la UC, los rectores compartieron un almuerzo sin la presencia del ministro Eyzaguirre y se dedicaron a discutir otros temas, como un informe sobre la PSU.