Una imagen que no se repetía desde septiembre de 2012. Esa fue la que se vio ayer pasado el mediodía en el séptimo piso del Ministerio de Educación, con la reunión de poco más de dos horas entre la mesa ejecutiva de la Coordinadora Nacional de Estudiantes Secundarios, Cones, y el titular de esa cartera, Nicolás Eyzaguirre.

Una cita a la que fueron convocados por el propio ministerio y que fue calificada por los representantes de los estudiantes como un giro en 180 grados del trato que existió con la administración anterior.

Y aunque la cita no dejó conforme del todo a los secundarios de la Cones, sí marcó el inicio de una semana intensa para Eyzaguirre, con la concreción de reuniones “claves” con pingüinos y universitarios. Una agenda que lo ha hecho tomar el “sartén por el mango” y que a través de una política de puertas abiertas le puso al movimiento estudiantil un desafío mayor: ponerse a la altura de la construcción de las reformas estructurales.

A lo Lavín

La rutina del secretario de Estado comienza regularmente a las 08:30 horas y termina pasadas las 21, e incluso más tarde. Los almuerzos -pollo con ensalada todos los días- son en la oficina, a excepción de los días que se ha tenido reuniones fuera del ministerio.

Ese ajetreo recuerda a los funcionarios el nivel de trabajo que inauguró Joaquín Lavín en marzo de 2010, cuando Sebastián Piñera le encomendó reingresar a todos los niños afectados por el terremoto y tsunami del 27F.

En esa oportunidad, los funcionarios apodaron a Lavín como “el niño Dios”, porque “todos sabían que estaba ahí, pero nadie lo veía”. Hoy, guardando las proporciones, el ex ministro de Hacienda está igual de exigido,

En total, en poco más de tres semanas Eyzaguirre ha sostenido reuniones con al menos 8 gremios, las que comenzaron incluso antes de asumir con el Colegio de Profesores y que esta semana se corona con la cita entre él y la Confech, agendada para el jueves a las 16 horas en el ministerio.

La lista que inicia el Magisterio y sigue con la Federación de Instituciones de Educación Particular (Fide), Colegios Particulares de Chile (Conacep), el Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas (Cruch), el Consorcio de Universidades Estatales de Chile (Cuech), las asociaciones de padres y apoderados Amdepa y Corpade, el Consejo Nacional de Asistentes de la Educación y la Asociación Chilena de Municipalidades.

En el episodio de los rectores, que hicieron públicas sus diferencias hace poco más de una semana tras sus dichos en el programa El Informante, logró reafirmar la intención del gobierno de diferenciar a las universidades estatales de las privadas, para luego retirarse del debate e instalar las diferencias dentro del Cruch  para él no quedar atrapado en la discusión.

A ello se suma una presentación con Andime, Asociación de Funcionarios del Ministerio de Educación, en la que logró postergar un “machitún” anunciado por el gremio para el día siguiente al cambio de gobierno. “Acordamos hacer algo mejor después”, comentaron en esa ocasión los dirigentes, quienes destacaron un diáologo absolutamente distinto al que tuvieron durante el gobierno de Piñera.

Tras estas primeras semanas, muchos coinciden en que el secretario de Estado puede generar una plataforma que lo ponga sobre el resto en una posible carrera presidencial. “Si cumple lo que dice y se sigue moviendo así, podría catapultarse”, confiesa un dirigente estudiantil.

Política

Pero además de las reuniones “públicas”, el ministro ha sostenido reuniones de trabajo con un gran número de parlamentarios. Entre ellas, al menos dos veces con el senador Ignacio Walker (DC), quien se declaró muy preocupado por la poca injerencia que podría tener su partido en este ítem; y el PC, con quienes acordó integrar a su equipo de asesores al sociólogo José Manuel Morales, de la JJ.CC.

El militante de la Jota se integró a un equipo que incluye también a otros dos ex dirigentes estudiantiles: Rodrigo Rocco, ex presidente de la Fech, y Miguel Crispi, es presidente de la Feuc y ex coordinador nacional de Revolución Democrática.

Este último, uno ex colaborador de la Fundación Diáloga, es considerado como uno de los más influyentes durante estas semanas de trabajo en el Mineduc. De hecho, ha participado en casi todas las reuniones con los gremios, incluida una con el diputado de su colectividad y también ex presidente Feuc, Giorgio Jackson.

Junto a él, son varios los parlamentarios que han circulado en reuniones bilaterales con el ministerio. Los DC Mario Venegas, Yasna Provoste y Gabriel Silber; algunos diputados PPD como Rodrigo González y Cristina Girardi; los PC Karol Cariola, Juan Andrés Lagos y Patricio Palma, integrante del PC en el comando de Bachelet; e incluso un grupo de diputados de la Alianza.

A ello se suman las visitas que ha realizado al Congreso, tanto a las comisiones de la Cámara de Diputados como a otras actividades, como el almuerzo al que fue invitado por el gabinete PS el martes pasado, donde se dio el gusto de bromear por los dichos de Camilo Escalona en Tolerancia Cero.

Además, ha sido bien visto desde varios sectores tanto el anuncio de los primeros proyectos de ley como el retiro de los proyectos presentados en la administración anterior. Y aunque ayer no dejó conforme a los secundarios con algunos temas, como el de desmunicipalización, y está anunciado el anhelo de aclarar puntos clave con los universitarios, su instalación no ha tenido mayores sobresaltos durante estos días.

Este miércoles se espera que se concrete su participación en la Comisión de Educación del Senado, donde se espera que ahonde en cifras y fechas para la agenda legislativa, específicamente con temas relativos a la reforma educacional y tributaria.

Ese día se reencontrará con algunos parlamentarios que ya ha recibido en su oficina de calle Valentín Letelier, como Alejandro Navarro y los senadores de Democracia Regional, Antonio Horvath y Carlos Bianchi.

Con todo, varios parlamentarios coinciden en que la apuesta hecha por Bachelet en poner al ex FMI y Canal 13 en esa cartera ha superado las expectativas y ha logrado posicionar su propia agenda educacional sobre la de otros actores.

Una agenda que tendrá su cúspide este jueves, recibiendo en su despacho a la mesa ejecutiva de la Confech. Este tipo de encuentros no se da desde octubre de 2011, cuando la mesa de diálogo entre el gobierno y el movimiento estudiantil fue quebrada por estos mismos durante su segunda reunión.

La cita marcará el trabajo con uno de los actores más importantes y que ha obligado -comentan algunos dirigentes- a repensar la manera en que los universitarios se relacionan con un gobierno que, en el papel, da cabida a parte de las demandas que se han pedido en la calle desde hace tres años.