El sacerdote Gerardo Joannon Rivera declaró en la Fiscalía Regional Metropolitana Centro Norte en calidad de imputado por el caso de adopciones ilegales frente a la fiscal Erika Vargas.

Sindicado como el principal responsable en las adopciones ilegales ocurridas entre las décadas de los ’70 y los ’80, de los cuales se investigan doce, Joannon declaró por más de tres horas, tiempo durante el cual pidió perdón a las personas afectadas por sus acciones y a “quienes confiaron en mí para orientarlos en situaciones de vida muy duras”, según informa Emol.

Según el cura, que anteriormente había dicho que no ayudaría en la investigación, solo buscaba “proteger la vida” de los niños que ilegalmente entregó.

“La razón de mi actuar ha sido invariablemente el proteger la vida. Sin embargo, el sufrimiento en que se encuentran algunas personas es algo que me golpea y solidarizo profundamente con ellas. Pido perdón si algunas de mis acciones generaron y siguen generando dolor durante tantos años a los afectados”, explicó en una carta enviada a aquel medio.