Camila Riquelme, “bajita”, cantante de micros y casi famosa: “El problema no es la discriminación, es que no te pesquen”

Camila Riquelme (25) sufre de displasia diastrófica, más conocida como enanismo, aunque ella se llama a sí misma: “bajita”. Junto a su hermana Lorena (27) trabajan en las micros, donde cantan, bailan y se ganan sus monedas. En los últimos años han salido en varios programas de televisón, pero lo suyo siempre ha sido sobrevivir a la discapacidad a punta de perso. Este es el relato de Camila, una de las hermanas “superpoderosas”.

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foto: alejandro olivares

“Comencé a cantar en las micros con un loco que era mi pololo, aquí lo tengo tatuado en mi brazo. A él lo mató el mejor amigo por plata. Hace como siete años ese loco me enseñó la calle. Yo antes cantaba, pero leseando no más y salir a las micros es otra cosa totalmente diferente. Cuado salíamos juntos, él se guardaba los billetes en los calcetines porque nunca vi un billete, jajaja, puras moneditas chicas, pero igual hacíamos 21 lucas todos los días, esa era la meta. Hay que tener perso igual pa subirte a una micro, pero después le agarrai el gustito a la plata y te vai por un tubo.

Yo nunca he trabajado con contrato o he tenido una pega estable. He ido muchas veces a buscar pega, pero me piden experiencia laboral. El otro día fuimos a la municipalidad con la Lorena a ver si había una peguita, y dijeron que iban a hacer un departamento para discapacitados para que encuentren pega…todavía estamos esperando. Por eso me gusta la micro, porque nadie te huevea, además ¿qué más me iba a dar la cabeza? Yo estudié servicio social, pero llegué hasta el primer semestre no más, porque quedé embarazada, justo ahí me descarrilé y ahí quedó la carrera y más encima todavía me cobran.

Cuando pasó lo de la televisión fue de pura casualidad. Estábamos en la esquina y de repente pasó un auto y nos dijo: “¿Oye, quieren participar en la Jueza?” Le dijimos que cantábamos en la micro, y los locos prendieron con agua, nos dijeron altiro “¡Ah, ya po´, demás! ¿Pero tienen algún problema entre ustedes?” Y mi prima dijo al tiro: “Yo los quiero demandar”.

Participé como testigo y me gané 15 luquitas por meter el cuento, no es malo, po´. Desde ahí hemos salido en varios programas: un “Cara y Sello” y cuando quedé embarazada hice otro “Cara y Sello”, pero ahí me compararon con una señora de Temuco que era súper alta y tuvo un niñito pequeño igual que yo, porque yo que era chiquitita tuve una guagua grande. La Antonella es mi vida y como tiene cuatro años cuando salgo a cantar se queda con mi mamá. La Lorena y yo tenemos cuatro hermanos más, todos normales. Pero bueno así nacimos, y aquí nadie tiene la culpa, mi papá es grande, mi mamá también.

Después, con esto de la tele, pasó un buen tiempo y nadie nos llamaba. Un día llegó el productor que nos hizo el “Cara y Sello” y nos invitó al “Adopta un Famoso”. Ahí nos trajeron al Dj Méndez para acá. Buena onda el loco, igual yo estoy agradecida de él porque nos despabiló para que nos pagaran más, porque los gallos nos estaban pagando dos gambas y nada para comer, entonces él dijo “No, si estos hueones tienen que comprar pan”. Si es entero de choro detrás de la cámara igual. De ahí nos subieron a tres gambitas, imagínate por tres días nada, po´. Nos dijeron: “Ese es el presupuesto que nosotros tenemos para todas las familias más un regalo”, que era una máquina de coser jajaja. Imagínate mi mamá está chata de las máquinas de coser, y le querían traer otra los ahueonaos, en vez de llevarla a un spa, más encima era un canje.

Aquí en la población todos creen que ganamos millones por salir en la tele ¡y na que ver! El otro día una señora mientras yo me pagaba de mi pensión de invalidez que son 70 luquitas, me preguntó: “¿Oye cuánto te pagaron?” y yo pensé que me estaba preguntando cuánto me pagaron de pensión y después me di cuenta que era por la tele, y ahí le dije: “¿Bueno y a usted le pregunto yo cuánto gana?” y seguí caminando. La gente no sabe que por ir de extra al Morandé, puta te pueden pagar 25 lucas, y ¿qué hago con esa plata? Vamos a puros eventos a beneficio, pero igual nosotras vamos para ayudar con un granito de arena. Entonces, hay que salir a cantar a las micros mejor, es la moneda diaria, a veces en un día malo nos podemos hacer siete luquitas, pero los mejores días hasta 40 lucas. Cuando hacemos una feria ganamos bien, pero terminamos muertas, llegamos todas sudadas. Pero ahora cada vez salimos menos. Tenemos displasia diastrófica, nuestros huesos se atrofian con el tiempo. El otro día estaba barriendo aquí y sola me tembló la rodilla y me caí, ahora me duele no sabes cuánto. Tenemos problemas a las caderas, una escoliosis severa, además, del problema a los pies porque tenemos pie bot, pie equino varo, los huesos… ¡Ah, entonces, qué enfermedad no tenemos!

Vivimos en un segundo piso en un block y tenemos problemas con la escalera, bajamos de a poco y por eso fuimos a reclamar a la municipalidad para ver si nos podían ayudar, y nos dijeron: “Les vamos a poner una rampita”. No han venido, se olvidaron. Una pura vez nos habíamos ganado un proyecto. Como nuestra casa es chica y creo que está construída bajo la norma del Serviu, o sea son más chicas de lo que permite la ley, queríamos ampliarla, pero dijeron que no se podía, entonces, nos ampliaron la pieza y ¿qué lograron con eso?, achicarnos el comedor, puta, puras tragedias no más.

El problema no es la discriminación, es que no te pesquen. Cuando era más chica, mi mamá nos decía que nunca nos teniamos que quedar calladas ante nadie. A mí pocas veces me han discriminado, si incluso en el colegio yo los discriminaba a ellos. Bueno, igual los niños son como más crueles. Lo que pasa es que la gente no está concientizada con ninguna discapacidad. Mi hermana una vez fue a la disco y dice que no le gustó porque no tenía donde sentarse, y le pusieron un cooler los amigos para que se sentara. Al final, no hay nada pensado para la discapacidad, las sillas de ruedas, nada. Entonces no te queda otra que tener perso, ser entradora y yo creo que eso lo saqué a mi papá, ese viejo tiene la media perso… No, eso lo digo porque el viejo a mí nunca me pescó. Mi mamá nos ha aleonado toda la vida, además de entregarnos sus dotes artísticas como para hacer música y cantar. Porque hay que tener talento para hacer música, y para cantar en una micro. Si tú te subes y te pones a cantarle a la gente acerca de crítica social, como es el hip hop generalmente, te miran feo. Pero si te tirai una rima chistosa pega más que una rima que ande todo el día criticando, ¡ay la droga! ¡ay la desigualdad!, te miran mal, entonces, tienes que elaborar una buena rima chistosa: “A las finales somos todos igualitos esto se demuestra en el baño de Carlitos”… Entonces ahí todos dicen en la micro: “¡Ah buenas las cabras!””

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