Pablo Wagner
La información fue un éxocet para la UDI y encendió las alarmas en el piñerismo: justo cuando la presión mediática por el caso Penta comenzaba a disminuir y el partido buscaba poner en agenda su oposición a la Reforma Educacional, recibieron la información de que otro militante del partido, el ex subsecretario de Minería, Pablo Wagner, estaba siendo vinculado al escándalo financiero.

Durante esta semana, los datos comenzaron a ser confirmados: Wagner había sido citado a declarar, según confirmas fuentes gremialistas y judiciales, por el fiscal Carlos Gajardo quien estaría indagando el pago realizado mediante una de las empresas del holding Penta -de propiedad de Carlos Alberto Choclo Délano y Carlos Eugenio Lavín- a quien fuera parte de las empresas del grupo hasta su nominación en el Ejecutivo en el año 2010. El conflicto es que los dineros habrían sido pagados mientras Wagner ocupaba el cargo público a través de boletas de un tercero.

De acuerdo a los antecedentes recabados por este diario, Wagner se reservó la semana pasada su derecho a guardar silencio. Básicamente, Gajardo habría encontrado pagos bimensuales que se habrían extendido por casi todo el período en que ocupó el cargo público, es decir, cerca de dos años. Dicha información, cuentan fuentes del caso, la habría obtenido Gajardo a través de los correos electrónicos incautados en Penta a mediados de agosto.

Wagner, para enfrentar este caso, contrató a los abogados Gonzalo Medina Schulz y Sebastián Dal Pozzo. El primero, trabaja en el estudio que conformó el ex presidente de la Corte Suprema, Marcos Libedinsky.

Medina, abogado de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile -su alma mater- trabajó en el estudio de Davor Harasic, precisamente quien patrocina a los controladores del grupo, Carlos Alberto “choclo” Délano y Carlos Eugenio Lavín. También fue jefe de estudio de la Defensoría Penal Pública. Con estudios de doctorado en Alemania y tres idiomas, es uno de los penalistas de la nueva camada, se comenta en los pasillos de tribunales.

En tanto Dal Pozo, estuvo durante el gobierno de Piñera en el Ministerio del Interior y en ese contexto se vinculó con el llamado caso Bombas, donde fue querellante por la secretaría de Estado.

DOMINGA

La situación es sumamente complicada por varios antecedentes. Según consigna una publicación de febrero de 2012 de la revista Qué Pasa Minería, a inicios de 2011, Délano y José Antonio Garcés -de la Viña Garcés Silva-, “a través de Andes Iron, sociedad que lideran y donde también participan otros inversionistas nacionales, compraron hace poco más de un año el proyecto Minera Dominga, ubicado en la costera comuna de La Higuera, unos 65 kilómetros al norte de La Serena. Como se trataba de un proyecto que ya venía con ciertos avances, rápidamente ingresaron una Declaración de Impacto Ambiental (DIA) para trabajar en la prospección del yacimiento, autorización que recibieron en julio del año pasado”.

Una publicación de La Tercera del 14 de octubre de 2012, detalla que justo en el periodo en que Wagner era subsecretario, Carlos Alberto “Choclo” Délano, inició, a través de su family office “trabajos de prospección de hierro, cobre y oro en la III y IV Región” y preparaba el ingreso de Penta al sector. “Eso sí, en Penta saben que ingresar a ese negocio será de largo aliento, porque el minero es un sector que requiere de tiempo para madurar los proyectos y ver los resultados”, relata la publicación, que revela que, de ser efectivos los pagos a Wagner, un evidente conflicto de interés de la autoridad piñerista.

A principios de este año, según una entrevista que dio el Director Comercial del Banco Penta, Alfredo Morales al Semanario Tiempo de Coquimbo, el negocio minero para Penta ya se había concretado a través de la propiedad del proyecto minero Dominga de Andes Iron. “Se vio una oportunidad, donde el sector minero no tenía representación y las pertenencias de La Serena hacia el Tofo nos pareció de gran calidad y es ahí donde el grupo pretende desarrollar esa área de negocio. No se puede descartar que el día de mañana se busquen otras regiones respecto de la minería, pero hoy los focos están puestos ahí”, declaró Morales.

IMPACTO EN EL PIÑERISMO
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Según diversas fuentes cercanas a Piñera consultadas por este medio sobre el tema, hasta ayer sólo contaban con información extraoficial sobre la situación de Wagner y estaban en plena recopilación de antecedentes. Un personero comenta que hasta ahora Piñera -pese a su larga amistad con Délano-, había logrado no involucrarse en el caso, sin embargo, el que aparezca una ex autoridad de su gobierno “evidentemente nos golpea, pero de ser así no habrá defensa de una acción de ese tipo”.

En cualquier caso, los recuerdos sobre Wagner de los colaboradores del ex Mandatario distan de ser positivos. Fuentes consultadas relatan que el ex jefe de Estado fue perdiendo gradualmente la confianza en el Ingeniero Comercial de la UC en la medida en que su gestión no fue la esperada. En particular detallan que antes de la polémica por fallida la licitación del litio, Wagner estaba con el ala herida por la derrota que sufrió en la Cámara de Diputados el proyecto de Seguridad Minera, Institucionalidad y Fiscalización, la que no alcanzó el quórum necesario pese a que el ex subsecretario siempre aseguró tener los votos comprometidos. Por lo mismo, cuando se frustró el Contrato Especial de Operación del Litio (CEOL) con Soquimich (SQM), sacarlo “no fue un gran dolor, sino más bien un alivio”.

El proceso consistía en otorgar derechos de explotación de litio a la empresa que hiciera la mejor oferta económica. Postularon, además de SQM, Posco Consortium y SLM NX Uno de Peine. Se la adjudicó la empresa de Ponce Lerau, pero luego se conoció que ésta no cumplió con las bases y mintió al afirmar que no tenía litigios pendientes con el Estado, que era uno de los requisitos de la licitación. Entonces se procedió a anular la gestión y, según investigó Ciper hace un año, el Consejo de Defensa del Estado (CDE) incluso se querelló contra Wagner por posible falsificación de instrumento público porque “firmó el acta que supuestamente acreditaba que SQM, la empresa que se había adjudicado la subasta pública antes de que se invalidara todo el proceso, cumplía a cabalidad con los requisitos exigidos en las bases”.

Sobre Wagner hoy sólo recalcan que “cada uno debe responder por sus actos y aunque se está monitoreando el tema no es para respaldarlo sino para ver qué efecto puede tener en el ex Presidente”.

Desde el gremialismo, en tanto, amigos del ingeniero hablan de una relación de “cariño” con el personero, aunque precisan que el sentimiento no es generalizado porque Wagner es reconocido como una persona “bien soberbia intelectualmente”.

Distintas fuentes UDI consultadas por The Clinic Online, precisan que “no habrá defensa como partido” a quien fue vicepresidente de la Juventud y miembro de la Comisión Política, porque “se estaría ante algo muy grave”.

LA CERCANÍA CON DÉLANO
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Por años, Pablo Wagner fue el brazo derecho de Délano y Lavín.

Su carrera empresarial comenzó siendo veinteañero como Jefe de Marketing Corporativo de Cristalerías de Chile, tras lo cual fichó como Gerente de Proyectos de Empresas Penta, siendo actor clave en la negociación que en el ’99 le permitió a Penta transformarse en accionista principal y controlador del Banco de Chile, para luego vender su paticipación al grupo Luksic en 400 millones de dólares. También encabezó la fusión por incorporación en Banmédica que significó para Délano y Lavín tener el control del 26,7 % de la propiedad de este holding.

Sobre Délano, Wagner aseveró hace dos años a El Mostrador que “tras muchos años de trabajo es evidente para cualquiera que somos cercanos, fueron 12 años en Penta”.

The Clinic Online intentó reiteradamente contactar a Wagner para conocer su versión del caso, sin obtener resultados. Igual situación ocurrió con Penta y los abogados patrocinantes.