¿Cómo se generó tu cercanía con la UDI?
Estudiando derecho en la Universidad Católica tuve clases de constitucional con Andrés Chadwick. En la escuela, no participaba en política. Ya titulado conocí, a través de él, la Fundación Jaime Guzmán. Fue mi primer acercamiento con personajes del partido.

¿Nunca tuviste adoctrinamiento?
No. Hay muchas caricaturas respecto a cómo se adoctrina. En el mismo Clinic nos pintan como una secta o como el Ku Klux Klan. Yo soy secretario general sin haber pasado por cuadros de formación.

¿Entonces cómo terminaste siendo político?
Un día, de coincidencia me topé con Chadwick. Justo andaban buscando un candidato para la sexta región, alguien de allá, joven, profesional. Estaban dando señales de querer levantar nuevos líderes. Ahí recién empecé a militar.

Andrés Chadwick es una suerte de padrino político para ti.
Sí.

¿Te sientes parte de una generación de recambio en la UDI?
Han polarizado a nuestro partido con esto de las generaciones. Es importante darle paso a nuevas generaciones para no cargar tantas mochilas. Pero también importa ser capaces de integrar a quienes han dado batallas bastante más difíciles que las que uno está liderando hoy. A Chile le gustan las canas. Cada vez que buscamos un liderazgo vemos las canas. Le pasó a la Concertación con Frei y hoy nuestro sector está mirando a Piñera. Nos falta meterle renovación a la política. Recién hoy podemos destacar de la Nueva Mediocridad el hecho de haber acelerado el recambio en la política.

¿A qué te refieres con eso?
Estamos viendo el último capítulo de la teleserie de los dinosaurios en la política. Van a haber varios que después de este período van a jubilar.

¿Cuál es tu relación con los coroneles de la UDI?
Ellos fueron capaces de impregnar en un partido de centro derecha, un rol enfocado en el mundo popular. Tengo mucho respeto por lo que lograron construir. Se les solicita consejos cada vez que uno lo considere necesario, pero la conducción del partido la tiene Ernesto y esta nueva directiva.

¿No crees que estos políticos de mayor trayectoria, algunos plenamente vigentes, pueden perjudicar la imagen de la UDI por el vínculo que tuvieron con la dictadura?

Desde esa visión tendríamos a gran parte de la centro derecha inhabilitada para participar en política. Muchos parlamentarios.


Pero a tu generación no.

No creo que tengamos que vivir permanentemente en este clivaje que da el hecho de haber participado en el gobierno militar. La participación de ellos en ese momento de la historia es algo que no los inhabilitó para construir el partido más grande de Chile. Los partidos están para solucionar problemas; para revisar la historia están los historiadores.

¿Cómo es tu relación con Ernesto Silva?
Con Ernesto somos bien amigos.

Pero no se juntan los fines de semana a tomar cerveza…
Tenemos harta reunión política y de repente uno se toma una chelita. Una piscola de repente puede ser más necesaria que una chela.

Hace hartos años que vienen con que van a cambiar la declaración de principios de la UDI, ¿qué están esperando?
Lo estamos conversando. Creemos que son procesos que se están dando en el ámbito de la reflexión interna.

¿Pero hay alguien que disienta? Llegar a un acuerdo en torno a lo de los derechos humanos no puede ser tan difícil ¿o sí?
¿Adentro de la UDI? Ja ja ja. Es un trabajo que estamos haciendo. Hay sensibilidades de personas que les tocó participar en momentos complejos del 70 al 73. La defensa de los derechos humanos puede estar en los principios, pero debe considerar un sentido más amplio que el de un puro momento histórico.

LOS TREINTA

La UDI acaba de cumplir 31 años, pasó la barrera de los 30 y le cayó el viejazo ¿o no? Ha sido un cumpleaños convulsionado.
No han sido semanas tranquilas, qué duda cabe. Es cosa de revisar cualquier diario en Chile para darse cuenta. Pero en estos momentos deben surgir los reales liderazgos. El partido tiene historia en esto, sabe levantarse.

¿Cómo pueden levantarse esta vez?
Siendo oposición. Somos un partido que no tiene temor en decir cuando estamos en desacuerdo con ciertas cosas, aunque sean impopulares. Con la detención de Labbé hubiera sido súper fácil esconder la cabeza. Pero lo fuimos a ver como ex alcalde de la UDI por 16 años. En Twitter te revientan, te dicen que estamos avalando las violaciones y nada más lejano a eso. Él ha negado que incluso haya pisado alguna vez en su vida Tejas Verdes.

Hay gente que dice haberlo visto o, incluso, haber sido torturada por él.
Sí, está bien, pero es materia judicial. No puedo hacer mayores comentarios de lo que son las resoluciones judiciales, pero el aspecto humano es otra cosa.

¿Qué significa darle un apoyo en lo humano?
Ir a verlo, que nos cuente su visión respecto a lo que está viviendo. Estaba bien golpeado. En su conversación con nosotros, Cristián nos clarificó su inocencia. Yo confío en esa inocencia.

¿Tú crees que nunca estuvo en Tejas Verdes?
Sí. En los tiempos del gobierno militar el ejército vivió un proceso complejo. Las personas que hoy día están cumpliendo condenas cometieron aberraciones absolutamente condenables. Pero otra cosa es vincular al ejército completo en esto, porque si un tribunal de justicia se compra esa tesis no alcanzarían las cárceles.

Pero las cárceles no están llenas de militares.
Lamentablemente, veo que en esta materia hay más sed de venganza que de justicia. Labbé es un personaje que cometió errores, exabruptos verbales que probablemente le costaron el cargo. Otra cosa es que se crea que él está vinculado a situaciones deleznables por el hecho de haber pertenecido al ejército. Cada vez que ocurre algún problema político para el gobierno, terminan apareciendo estas situaciones que a uno le invitan a suponer que son bastante oportunas.

¿Crees que hay una mano negra ahí? ¿Una coordinación entre el gobierno y el poder judicial?
No veo una mano negra, pero sí creo que hay falta de prudencia de los tribunales.

El lunes Silva reparó en que no había visto actuar con tanta rapidez al ejecutivo en otras situaciones. ¿Crees que lo de Labbé fue rápido?
No sé si rápido. Sí sorpresivo. Es un problema más de oportunidad que de rapidez. La oportunidad en el caso de Labbé fue muy favorable al gobierno.

El alcalde Carter reparó en que la visita podría haber sido más discreta y que perjudicaba la credibilidad de la UDI. ¿Qué le parecen sus críticas?
Me parecen injustas y discrepo profundamente. No veo contradicción moral en hacer una visitar de carácter humanitario y condenar las violaciones a los derechos humanos. Había prensa afuera, era imposible hacerlo en secreto. Dimos declaraciones porque somos respetuosos del trabajo periodístico. Otra cosa es confiar en la inocencia de una persona que fue alcalde de la UDI. Sabíamos que esto iba a generar algún repudio pero me quedo con la tranquilidad de que no he tenido doble estándar.

¿Alguien en la directiva habló con Carter?

Sí. Pero eso prefiero guardármelo.

¿Qué opinas de lo que hizo en La Florida con la marihuana medicinal?
Estoy absolutamente a favor.

¿Fumas?
No, ja ja ja. He fumado alguna vez, pero como diputado es incompatible para mí. Respecto a lo de la marihuana medicinal, creo que es importante avanzar en eliminar un montón de burocracia que hoy día hace que lo de Carter haya sido una noticia.

APORTES EN POLÍTICA

En tu campaña recibiste 144 millones de pesos, 97% del aporte fue reservado. ¿No será una mala señal?
Depende. Los aportes reservados tienen dos virtudes, son legales y tienen una desvinculación importante con el aportante. Es difícil llegar al nombre del donante. La diferencia que hay con los aportes anónimos es que sí se sabe quién fue el donante y ahí sí puede haber un eventual pago de favores. Lo que va a ocurrir si se eliminan los aportes reservados es que vamos a tener solamente a hueones millonarios en política. No se puede restringir la posibilidad de que las empresas participen en política de forma transparente y los aportes reservados son la mejor manera.

¿Por qué crees que es bueno que una empresa done plata a la política?
Yo, habiendo recibido las lucas que recibí, nunca recibí un llamado telefónico para decirme cómo tengo que votar o qué opinar sobre un tema. Uno recibe opiniones, pero uno vota a conciencia. Hay evidencia que habla de que si se elimina el aporte de las empresas, sube exponencialmente el lobby.

Puede ser tu caso particular, pero hay 119 diputados más.
Es que eso sería corrupción, po. El gallo que se preste para eso debería estar preso.

No todos los empresarios aportan únicamente por buena onda ¿o sí?
Hay empresas a las que no les es indiferente que haya un gobierno que pretenda imponer una visión de la sociedad restrictiva versus otra. Imagino que muchos de los empresarios lo hacen con la convicción de aportarle a personas que puedan defender ciertas visiones. Las empresas participan en la vida de la sociedad en muchos ámbitos. Le hicieron tremendo bullying a Lavín por decir que donaban para la Teletón.

¿Estás de acuerdo con lo que dijo Lavín, que si las empresas aportan a la Teletón, por qué no van a poder aportar a la política?
Me imagino que estaba dado en un contexto tributario. No se puede comparar la Teletón con la política.

Sobre todo porque los aportes en política son reservados y en la Teletón son por cadena nacional.
Es verdad. Creo que es una frase desafortunada.

Has dicho que quieres detener el proceso de desprestigio que vive la política. En ese contexto el caso Penta rema para el otro lado.
Va remando pal’ lado contrario porque se hace desde la lógica de trinchera y la polarización. Se trata de apuntar a un solo partido o a los enemigos del gobierno.

¿No crees en las boletas falsas de Penta a políticos de la UDI?
No es que no crea, prefiero esperar la acción de la justicia.

¿No tienes idea si Penta te aportó plata para tu campaña?
Lo desconozco absolutamente.

¿El “Choclo” Délano donó plata a la UDI?
Me imagino que ellos habrán hecho aportes a la UDI. Pero no tengo ni el monto ni la convicción de a quiénes les llegaron esos aportes, esa es la gracia de los aportes reservados.
¿Estás en contra de la eliminación de los aportes reservados?
Creo que se pueden perfeccionar, pero estoy en contra de la eliminación.

¿Cómo mejorarlos?
Deberíamos ver la posibilidad de que los descuentos tributarios por donaciones sean ampliados a las personas. Donde más hay que hincar el diente es en la fiscalización de los aportes anónimos. Los aportes reservados son el nuevo lucro de la política. Quienes se financian con aportes reservados deberían estar en un cuadro de honor más que estar en este cuadro de deshonra por financiar sus campañas de forma legal.

Ustedes han interpelado a la Nueva Mayoría en esto de los aportes.
A propósito del Caso Penta se pretendió levantar un manto de dudas a personas vinculadas a la UDI, o enemigos internos del gobierno, como Andrés Velasco. Si se quiere mirar la relación política/dinero, hagámoslo sin hipocresía. Algunos que aparecieron con muchas ganas tratando de apuntar a la UDI, hoy día se dan cuenta de que se les puede abrir un flanco al interior su propia coalición.

La UDI ya no tiene nada que perder. ¿Están aspirando al empate?
Hay que verlo más allá de los casos puntuales con el abanico completo de situaciones. Hay muchas campañas que aparecen con muy poco gasto declarado y que no se condice con lo que se vio en la calle en esas campañas. Claramente se gastó más plata que la declarada. Ahí sí que hay oscuridad. Miremos todas las irregularidades, no solo el caso Penta.

Se dice mucho que la UDI en tiempos de crisis lee a Gramsci.
Eso es mentira, ja ja ja. Me imagino que habrá alguno, pero yo no. Tengo entendido que Felipe Ward lo leyó.

¿No han extrañado una administración de los coroneles en esta crisis?
Estos meses la realidad ha estado movida y compleja, no han sido meses sin noticias. Nos podrán criticar que hemos tenido mala cueva, ja ja ja, pero hemos estado a la altura de la situación, hemos sido capaces de navegar en aguas turbulentas.

¿No les han pedido consejos, sugerencias?
Podemos llamarlos por teléfono, pero las decisiones del día a día las toma la directiva.

No hay una línea directa con Jovino…
No es necesario. Creemos que tenemos virtudes y capacidades que nos ayudan a manejar este partido.