Carlos Montes A1

En sus 24 años como diputado por La Florida y los poco más de siete meses como senador por Santiago Oriente, Carlos Montes nunca se ha referido a la relación familiar que tiene con dos de los colegios favoritos de la elite santiaguina: el Padre Hurtado y Juanita de Los Andes.

Pero sus críticas en las últimas semanas a la conducción del Gobierno en materia educacional, en especial sobre el ministro Nicolás Eyzaguirre, revolvió los ánimos al interior de su colectividad y del oficialismo, desde donde sus detractores comenzaron a comentar el vínculo de su esposa con los dos establecimientos top antes mencionados.

En efecto, según detalla la información del Diario Oficial recopilada por The Clinic Online, las cuñadas y concuñados del senador PS son los actuales dueños de la sociedad Proyecto Educativo Colegios Padre Hurtado y Juanita de Los Andes, fundados en 1980 y 1981 respectivamente y fusionados en 1983.

Incluso algunos sobrinos de Montes son parte del staff de administración, confirmando el carácter familiar del emprendimiento educacional. El actual vicerrector es Alejandro Jordán Cruz, sobrino del parlamentario, y Gabriel Jordán Cruz, hermano del antes nombrado, es parte del directorio del colegio.

La esposa del parlamentario también estuvo ligada a la sociedad, a través de otra de las empresas familiares. El seis de mayo de 1997, según detalla la escritura pública disponible en el Diario Oficial, ingresaron con una pequeña participación al directorio del establecimiento las sociedades Inmobiliaria La Montaña Limitada, Inmobiliaria La Familia Limitada e Inmobiliaria Santa Teresita Limitada.

En la primera de ellas -La Montaña- participó su cónyuge Gloria Josefina Cruz Domínguez hasta junio de 2014, cuando vendió su participación accionaria a sus hermanas. Según la información del Diario Oficial, la modificación se hizo producto del fallecimiento de su madre y consistió en la venta del 100% de su propiedad en dos paquetes iguales a cada una de sus hermanas, por 48 millones de pesos cada 50%.

Consultado por The Clinic Online por este tema, el senador señaló que los colegios Juanita de Los Andes y Padre Hurtado “fueron fundados por la madre de mi señora y dos de sus hermanas. Ambos se iniciaron en 1980 y 1981 respectivamente, cuando me encontraba en la cárcel y después exiliado junto a mi familia en México”.

Montes agrega que “mi señora sólo ha adquirido un vínculo menor, transitorio e involuntario con esos planteles en el marco del fallecimiento de mi suegra el año 2009 y la respectiva sucesión hereditaria. Ella se deshizo de su parte de la herencia, la que vendió a sus hermanas”.

El senador agrega que “a mayor abundamiento, los colegios Juanita de Los Andes y Padre Hurtado son particulares pagados siendo, por tanto, escasa su relación con la propuesta del Mineduc, en trámite”.

Los colegios de los Cruz Domínguez

Tal como señala el parlamentario, la reforma educacional no toca a la educación particular pagada. Por eso en los colegios Padre Hurtado y Juanita de Los Andes aún no tienen una postura definida de la reforma, aunque próximamente tendrán una reunión para enterarse de los detalles de ella, según comentó el vicerrector de los establecimientos, Alejandro Jordán Cruz, a The Clinic Online.

Durante estos días, el Padre Hurtado y Juanita de Los Andes -ubicado al final de la avenida Francisco Bulnes Correa, en la zona precordillerana de Las Condes- está en pleno proceso de inscripción de sus cursos para 2015. Sus montos, eso sí, no están a la altura de cualquier familia.

Según detalla la circular del proceso matrícula del establecimiento para el próximo año, su cuota de incorporación es de 2.180.496 pesos (89,16 UF) para el primer hijo que ingrese al colegio y de 1.962.447 pesos (80,244 UF) para el segundo o posteriores.

La colegiatura va desde los 346 mil pesos hasta los 380 mil pesos, dependiendo de si los estudiantes van en nivel pre básico, básico o medio. Sin embargo, el colegio ofrece descuentos desde el cuarto hijo inscrito en el colegio. En caso de tener un sexto hijo estudiando ahí, éste no paga mensualidad.

A eso se le suma una matrícula de 247 mil pesos y 36 mil pesos para la cuponera de pagos, centro de padres (por familia) y centro de alumnos. Es decir, casi 6 millones de pesos anualmente por cada niño o niña en su primer año y más de 3.700.000 pesos por cada año posterior.

Además de eso, el colegio tiene procesos de selección que justamente el proyecto de fin al lucro, copago y selección pretende terminar. Según la información disponible en su página web, el establecimiento exige documentos para comenzar el proceso de postulación para alumnos nuevos como certificados de bautismo, matrimonio religioso o fotocopias de libreta de familia y hasta una “carta de recomendación de un sacerdote o de un miembro que pertenece a la comunidad educativa de nuestro colegio”.

Todo ese dinero invertido tiene sus frutos. Según los datos de la Agencia de Calidad de la Educación, la mayoría de los apoderados del establecimientos han declarado tener 16 o más años de escolaridad en el caso del padre y 15 o más años de escolaridad en el caso de la madre, con un ingreso del hogar de $1.300.001 o más.

El año pasado el establecimiento se ubicó sexto en el ranking de colegios con más puntajes nacionales en la PSU, con 4 puntajes máximos, y fue el número 21 a nivel nacional y 10 entre los particulares pagados, según el Simce de Lenguaje de alumnos de 2º básico.

Además de minimizar el vínculo con los colegios antes mencionados, el senador señaló a The Clinic Online que a través de su carrera parlamentaria siempre ha expresado su “firme convicción acerca de la necesidad de terminar con el sistema de mercado en la educación y redefinir el rol de la educación particular subvencionada. He indicado, asimismo, que al mismo tiempo debía iniciarse la construcción de una nueva educación pública”.

“Mis reparos han sido a la estrategia para concretar estas transformaciones, en particular a la falta de un avance conjunto en estos objetivos y a la necesidad de perfeccionar instrumentos que nos permitan terminar con el lucro, la selección y el copago, objetivos que son irrenunciables”, dijo.

Además, Montes dice que su compromiso en esta materia es por “aumentar la transparencia y asegurar el correcto uso de los recursos públicos por parte de los sostenedores privados y su dedicación exclusiva a la enseñanza, es conocido e inquebrantable”.

“Ello está a la vista y se expresa en hechos concretos como mi voto en contra del financiamiento compartido y la presentación de proyectos de ley para terminarlo; la suscripción de indicaciones para limitar los aranceles de estos colegios, cuestionada por el Gobierno anterior ante el TC; los requisitos de transparencia y control impuestos en la Ley SEP y exigencias como la de incorporar al menos un 15% de alumnos vulnerables y la creación de Consejos Escolares para promover la integración y el control social de padres y apoderados a la gestión de los sostenedores”.

Consultados por el nexo con el senador PS, uno de los miembros del directorio y concuñado de Montes, Gustavo Gutiérrez Arístegui, señaló a The Clinic Online que el único vínculo que existe es familiar y que “no tienen ninguna relación de ningún tipo aparte de la familiar, de reuniones de dos o tres veces con la familia al año. No tenemos ningún otro tipo de vínculo. Lo concreto es lo que dice la escritura de la sociedad”.

Camila Vallejo - Carlos Montes

El llanero solitario

Como parlamentario, el ex diputado por La Florida ha criticado la mercantilización de la educación y ha apuntado por un cambio estructural, enfrentándose a compañeros de coalición y de sus mismo partido, el PS, por las políticas educacionales impulsadas en años anteriores durante los gobiernos de la Concertación. De esa forma también se ganó el respeto y la simpatía de algunos dirigentes estudiantiles.

“La dictadura impuso un modelo educativo de mercado basado en la competencia. Los cambios introducidos en los 20 años de Gobiernos de la Concertación, pese a notorias inversiones, no lograron revertir esa lógica. Algunos denunciamos por largos años estas políticas, oponiéndonos al financiamiento compartido, el lucro y la LGE, acusando la segregación existente y llamando a revitalizar la educación pública. Es hora de un cambio profundo, que devuelva a la educación su carácter integral, que termine con la visión mercantil y la asegure como un derecho de todos”, dice una frase destacada de su página web institucional, al ingresar al ítem educación.

Pero esta postura no lo ha restringido de criticar duramente la conducción del Gobierno. En la entrevista a La Tercera del 2 de noviembre pasado dijo que este año se había perdido porque “no hubo un discurso en el sentido de explicar todo esto, no hubo una clara acción orientada a construir una nueva educación pública junto con el interés por desarmar este mercado”.

Sin hacer alusión directa al ministro Eyzaguirre, en esa oportunidad Montes dijo que “si alguna responsabilidad tenemos nosotros como gobierno es el diseño para instalar la reforma”. Además, defendió a la Confederación de Padres y Apoderados, Confepa, diciendo que “la derecha ha salido a capitalizar sus movilizaciones, pero no son lo mismo (que la UDI)” y señaló que “hay sostenedores de distintas características, hay algunos que son más comprometidos con la educación y otros que lo único que les interesa es lucrar”.

La crítica, sin embargo, no fue nueva. En junio pasado en una entrevista con El Mercurio el senador fue más directo y señaló que Eyzaguirre había “cometido errores bien importantes en el lenguaje” y agregó que si le preguntaban por hacer ajustes y precisiones al enfoque de la reforma, el creía que sí.

Sin embargo, el 3 de noviembre señaló en Radio ADN sobre un posible cambio de gabinete que “en el caso de educación, si hay cambios no necesariamente puede ser para mejor. Creo que hay que afirmar a Eyzaguirre, debemos apoyarlo”.

En el Parlamento señalan que si bien sorprendieron un poco las palabras del senador PS, no están lejos del rol de “llanero solitario” que siempre ha tenido en el Congreso. Reconocido como un “intelectual” entre sus pares, el senador recibió apoyos de ex dirigentes estudiantiles como Giorgio Jackson y Camila Vallejo durante la campaña senatorial donde derrotó a Soledad Alvear.

Los apoyos, apoyados tanto por el Partido Comunista en el caso de Vallejo como de Revolución Democrática en el caso de Jackson, se dieron por el rol que había jugado como crítico del modelo educativo impulsado por los gobiernos anteriores de la Concertación y por una colaboración y apoyo a las demandas estudiantiles, incluso desde antes del estallido del 2011.

En los últimos días, esa relación con Vallejo y Jackson se ha enfriado. Eso se intensificó después que el presidente de la Feuc señalara en entrevista con The Clinic que la reforma tenía un riesgo en el Senado con las “señales que han enviado (Andrés) Zaldívar, Ignacio Walker, y también de Montes”.

“Me apena en el alma, porque la opinión que me formé de él cuando yo era dirigente estudiantil, es que era la persona que estaba más alineada con estos principios. Me ha extrañado cómo Montes ha sucumbido ante la presión política en su distrito, que es La Florida, que tiene muchos colegios particulares subvencionados. Aquí las convicciones más que nunca, son las que deben operar”, dijo el diputado por Santiago.

La opinión de Jackson es compartida por algunos militantes PS y algunos asesores del Ministerio de Educación. Fuentes de esa cartera señalan que han existido conversaciones entre el Eyzaguirre y Montes, pero el diálogo no ha sido fructífero. “La sensación que queda es que se está moviendo de una foto que él mismo sacó”, comentan desde el Mineduc.