Bárbara-Figueroa

“En lo que tenemos que tener cuidado es no creer que la dignidad de nuestros trabajadores se juega sólo por un par de décimas”.

Así aborda la presidenta de la CUT, Bárbara Figueroa, las críticas por haberse cuadrado con la cifra promedio de reajuste de 6% que ofreció el gobierno al sector público, y con un piso de sueldo mínimo más bajo que el pedido a Piñera.

En entrevista con La Tercera, argumenta que al respecto “hay otros elementos que también tienen peso. Se logró un aumento significativo para las rentas más bajas sobre un 19%. Segundo, hay un plan de traspaso de trabajadores de honorarios a contrata. Y el haber recuperado el derecho de alimentación de los trabajadores de la salud.

Sobre el hecho de haberse conformado con un sueldo mínimo de 225 mil pesos, frente a los 250 mil que le exigieron al gobierno anterior, contesta que “en Chile estamos acostumbrados a entender las negociaciones sobre la base de sólo ir a pelear la chaucha, como si el único objetivo fuera pelear por un peso más o menos. Eso es legítimo, porque hay una desigualdad horrorosa, pero cuando negocias con el Estado no puedes llegar a discutir solamente sobre la base de un monto. Tienes que emplazar al Ejecutivo a llegar más allá de guarismos. Definimos una comisión para establecer una política salarial, que permita que en los próximos años se pueda ir aumentando paulatinamente el salario mínimo”.

Al ser consultada sobre la dualidad de pertener a un partido el PC, que es motor de lo movimientos sociales, pero además forma parte del gobierno, aclara que “yo no asumo que haya una dualidad ni un dilema. Lo que a ti te da marco de acción como dirigencia sindical es hacerte cargo de lo que ha sido la definición colectiva de las instancias de debate. Y en eso hemos cumplido. No me puedo hacer cargo del estado de ánimo, de la subjetividad”.

Las acusaciones de tener una postura oficialista…

“No soy de las que cree que los dirigentes no pueden tener opinión. A mí no me complica, pero no me parece que eso signifique que tenga que dar explicaciones (…) Es legítimo que surjan estas críticas, pero tengo claro que hemos ido actuando sobre la base de lo que hemos ido definiendo al interior de la CUT. Nosotros actuamos en base a estrategia, para poder avanzar, para poder incidir. Lo demás es un debate muy significativo, muy interesante, pero que poco tiene que ver con hacerse cargo de las necesidades de los trabajadores. La estrategia que yo he construido en la central ha sido certera, porque antes de un año de gobierno estamos debatiendo reforma laboral”.

Por qué ya no hay 100 mil personas marchando?
“Parte de nuestro ABC tiene que ver con la acción movilizadora e impulsar procesos, pero no tiene que ver sólo con la voluntad o no de un gobierno. Siempre la CUT estuvo mirando cómo se hacen mejores políticas permanentes y de Estado. Ese es el desafío. Y por eso algunos dicen: “Están dispuestos a cualquier cosa con este gobierno”. No. Para avanzar con un movimiento sindical fuerte, lo primero que necesitamos es poder sindical, porque un movimiento con poder es cada vez más autónomo. Eso es lo que no se entiende respecto a la posición de la CUT, y se tiende a confundir con oficialismo. Pero, ¿por qué?, porque con el gobierno anterior no hubo ningún espacio de diálogo, nunca”, subraya.