Subsecretario trabajo francisco diaz

Junto con la Reforma Educacional y la Tributaria, el proyecto que modificará la legislación laboral es uno de los que más anticuerpos ha creado en el mundo empresarial. Aunque aún no se saben detalles del documento, se ha adelantado que el centro está en el fortalecimiento de los sindicatos, eliminando las negociaciones paralelas y beneficios con trabajadores no sindicalizados y prohibiendo también el reemplazo en huelga, ya sea con empleados de otras áreas o contratando nuevos. La semana pasada además, la Corte Suprema se pronunció contra esta práctica, estableciendo la huelga como un derecho constitucional.

El proyecto, o lo que se conoce de él, no ha caído bien en varios empresarios que se han pronunciado públicamente contra la norma, acusando que afecta el crecimiento. Guillermo Tagle, director de Icare lamentó que no se centrara en crear “más y mejores empleos para los jóvenes que se inician en el mundo laboral , las mujeres y los desempleados”. En la Enade 2014, Andrés Santa Cruz, prsidente de la CPC hizo un llamado hacia los “cambios que perfeccionan, no que sólo le dan el gusto a los que gritan”.

Para el subsecretario de Trabajo, Francisco Díaz, no es correcto acusar a las reformas de los problemas económicos. Asegura que “lo que ocurre con la economía es un fenómeno de desaceleración que se inicia a comienzos del año 2013, es decir del último año del gobierno del presidente Piñera, por distintas razones. Por falta de inversión, por falta de reformas en materia de crecimiento, por un serio problema en materia energética. No hubo política energética en el gobierno anterior. También evidentemente por causas externas”.

La principal crítica a la Reforma Laboral es que está centrada en el sindicalismo.
Un sector de las personas que se oponen a esta reforma la ha criticado señalando que no se trata de una agenda laboral, sino de una agenda sindical. Detrás de eso claramente hay un prejuicio contra los sindicatos, un prejuicio que como Ministerio del Trabajo rechazamos. Así como hay que ser cuidadoso, como han solicitado los empresarios, en no crear un clima anti empresarial, también hay que ser cuidadoso en no crear un clima anti sindical. Nuestra agenda laboral tiene múltiples facetas, en capacitación, en empleo, en brechas de género y también en derechos colectivos. Y esta reforma es la que apunta a ello. Descalificarla por promover una mejor y mayor sindicalización creo que denota un prejuicio.

Algunos empresarios han apuntado a un “clima de incertidumbre” que genera esta reforma sumada a la Educacional y la Tributaria.
En primer lugar nosotros asumimos que como es un proyecto en construcción, se generan inquietudes que nosotros vamos a ir despejando. Hemos sostenido centenas de reuniones con los más variados actores de Santiago, de regiones, gremiales, sindicales, religiosos, políticos, para explicar bien el contorno de la reforma. Faltan definiciones precisas y eso probablemente genera inquietud.

Uno de los principales aspectos que se conoce es la titularidad sindical, que elimina las negociaciones paralelas. ¿Por qué generan tantos anticuerpos en algunos empresarios?
La titularidad sindical es quién negocia y quién está habilitado para hacerse parte de los beneficios de las negociaciones. Nosotros creemos que deben ser las empresas con los sindicatos. Así ocurre en los países de la OCDE. En definitiva lo deseable es tener una contraparte estable durante el tiempo que no solo negocie sino que supervigile y esté atento al cumplimiento del contrato colectivo. Y eso son los sindicatos. De hecho la OIT ha recomendado a Chile legislar en tal sentido. En esta materia de titularidad sindical, incluso el gobierno del Presidente Piñera presentó dos proyectos en la misma lógica: si hay sindicato se negocia con el sindicato. Y para lograr aspectos más amplios tiene que hacerse vía negociación y no imposición unilateral del empleador.

Otro aspecto que incomoda es el del reemplazo durante la huelga
El reemplazo en huelga efectivamente genera inquietud en el empresariado. Ahora, no hay que perderse. La huelga es una herramienta de los trabajadores, es considerada un derecho esencial. La Corte Suprema de Justicia acaba de ratificar esta visión en que estamos hablando de una garantía constitucional, parte de los derechos humanos de los trabajadores y que por tanto se debe proteger. En esa lógica el reemplazo evidentemente debilita lo que es el ejercicio del derecho a huelga. Los empleadores están preocupados por ello, pero hay que asumir que eso es lo que se debe hacer.

¿Se prohibirá tanto el reemplazo contratado como el reemplazo con otros trabajadores de la misma empresa?
Eso es lo que precisamente la Corte Suprema rechazó en un fallo bastante histórico e importante. Que ni siquiera se pueden producir reemplazos funcionales dentro de la misma empresa, en tanto debilita el derecho de huelga. Tenemos que partir por prohibir la disposición que hoy día permite contratar incluso trabajadores externos a la empresa en caso de huelga. En definitiva se trata de hacer de la huelga una herramienta efectiva al momento de negociar colectivamente.

Existe hoy cierta incertidumbre en los empresarios por esta reforma y la Tributaria, asociadas a una economía poco favorable ¿Cree que hay un ambiente anti-reformas?
Lo que ocurre con la economía es un fenómeno de desaceleración que se inicia a comienzos del año 2013, es decir del último año del gobierno del presidente Piñera, por distintas razones. Por falta de inversión, por falta de reformas en materia de crecimiento, por un serio problema en materia energética. No hubo política energética en el gobierno anterior. También evidentemente por causas externas. Esa desaceleración se ha notado todo este año 2014, no ha sido fácil re-acelerar la economía, pero nosotros confiamos en que el año 2015 va a ser bastante mejor que el año 2014 y que por tanto no habrán excusas para no invertir en nuestro país.

Lo cierto es que este año mostró poco crecimiento, inflación alta y esto se suma al bajo crecimiento internacional, especialmente en China. ¿Cree que fue un año apropiado para presentar esta reforma junto con las demás?
Yo me voy a limitar primero a señalar que el pueblo de Chile, con un 62% , el año pasado ratificó un camino de reformas responsables que es lo que ofrecía la presidenta Bachelet. No hay que olvidarse de eso. En materia de la reforma laboral algunos creen que nunca es el momento de presentarla. Es decir, cuando estamos creciendo se argumenta que “para qué presentar algo si estamos creciendo”. Cuando no estamos creciendo se argumenta “no presentemos ahora porque no estamos creciendo”. En definitiva nunca sería el momento. Nosotros creemos que vamos a legislar sobre derechos. Derechos colectivos, y siempre es el momento para fortalecer el derecho de los trabajadores.

¿Por qué las reformas no concentran el apoyo ciudadano, mostrando esta baja del gobierno en las encuestas?
Es muy temprano para realizar una evaluación muy precisa de por qué esta baja en las encuestas. Son múltiples los factores que pueden incidir en esa situación. Lo que leo de las encuestas es que hay una ciudadanía mayoritariamente en favor de los cambios en aras de una mayor igualdad y mayor equidad. Y de hecho, veo también que los liderazgos principales que emergen son precisamente quienes propician ese tipo de cambios, partiendo por la propia presidenta Michelle Bachelet. Ahora, como Subsecretario del Trabajo no corresponde que uno evalúe políticamente lo que se está haciendo en general dentro del gobierno. Lo que sí puedo señalar es que en las encuestas, y en general en la política chilena se aprecia un escepticismo de parte de la ciudadanía. No se cree completamente todo lo que se anuncia o se dice. La única receta conocida para superar ese escepticismo es cumpliendo los compromisos. Y por tanto en la medida en que la presentemos y la aprobemos en un plazo razonable se puede ir superando esa cuota de escepticismo de parte de la ciudadanía.

¿Va a ser suficiente el plazo de diciembre para combatir estas incertidumbres?
Es que hay que distinguir. Hay dos tipos de incertidumbre. Una se refiere a no conocer detalles específicos de una reforma que todavía no se presenta, por lo tanto es razonable y nosotros haremos nuestro máximo esfuerzo de despejarlas en las siguientes semanas. Ahora, hay un segundo tipo de incertidumbre que se refiere a no compartir los propósitos del proyecto. Lo que hay ahí es un rechazo a una política pública que el gobierno mayoritariamente electo desea presentar. Esa segunda crítica, bueno, la conversaremos con los actores, conversaremos las bondades de nuestro proyecto, nosotros creemos que es bueno para Chile, para los trabajadores y para la productividad de las empresas presentar esta reforma.

SUBSECRETARIO DIAZ (1)

¿Cree que tengan el apoyo para que esta reforma sea aprobada sin mayor polémica como tuvieron la Reforma Educacional y Tributaria?
Sin pronunciarme sobre las otras reformas del gobierno en el Congreso, sí puedo señalar que nosotros hemos realizado una labor pre legislativa, muy fundamentalmente con las comisiones de trabajo del senado y de la cámara. Con los parlamentarios de la Nueva Mayoría, pero también con los parlamentarios de oposición de ambas comisiones. Entonces creemos que en lo político esta puede ser una reforma unificadora en la Nueva Mayoría Y a la vez hemos tenido una positiva reacción de parte de los partidos de la oposición. Ellos comparten algunos puntos, creen que se puede hacer mejoras en otros, pero la reacción inicial ha sido más bien positiva. Esa misma lógica la hemos visto en los proyectos de ley que hemos tramitado durante este año. El Ministerio del Trabajo lleva aprobada diez leyes y algunas han sido bien controversiales: la ley de las trabajadoras de casa particular, la ley del multirut, la ley de trabajadores portuarios, de manipuladoras de alimentos. Por lo tanto creo que como Ministerio hemos demostrado que leyes inicialmente controversiales, a la hora de dialogar y presentar los argumentos, podemos transformarlas en buenas iniciativas para todo Chile.

El presidente de Icare, Guillermo Tagle, criticó que la Reforma no pusiera atención en generar más y mejores empleos y en promover el empleo joven y de la mujer.
Sería muy válida si es que no estuviéramos haciendo nada, pero resulta que el programa más ambicioso, al que le dedicamos mas recursos y mayor tiempo, es el programa de capacitación para mujeres y jóvenes que son quienes más dificultades y trabas en la empleabilidad presentan. El programa Más Capaz planea capacitar a 450.000 mujeres y jóvenes de aquí al año 2018, una cifra completamente inédita que va a la vena del probarla de la empleabilidad de los sectores más vulnerables que existe en nuestro país. Por lo tanto la crítica sería válida si no estuviéramos haciendo nada, pero estamos haciendo lo más importante que se ha hecho en esa materia en los últimos años. Y ciertamente mucho más de lo que hizo el gobierno anterior.

Andrés Santa Cruz dejó ver que se hacían reformas “para los que gritan”.
Esa crítica merece dos respuestas, la primera es que no se puede criticar gritando a quienes gritan. Hay una contradicción ciertamente. Esta reforma laboral que vamos a presentar se condice con los principios más básicos y elementales de lo que es el derecho laboral en la OCDE y en los principales países de América Latina. Cuando se nos dice que las inversiones se van a ir a a Perú o Colombia, uno puede responder que ahí es todo lo que aquí estamos planteando ya existe. No hay reemplazo a huelga, hay titularidad sindical en aquellos países, así como en toda la OCDE, por lo tanto sólo queremos fijar los estándares de un país moderno, desarrollado, avanzado que se preocupa del crecimiento y la productividad, pero al mismo tiempo de los trabajadores.

¿Cómo se puede ejecutar esta reforma en un ambiente donde los empresarios acusan que crea mayor rigidez?
Insisto, esta no es una reforma que cree más rigidez, al contrario. Por la vía de la negociación simétrica y equilibrada entre trabajadores y empleadores, permite superar rigideces. Eso es así y así ocurre en todas partes del mundoNosotros proponemos ampliar las materias de negociación colectiva para que las empresas puedan ajustarse mejor a la realidad. Pero la contrapartida de eso es en acuerdo con los trabajadores, no imponiéndoselo unilateralmente. Por eso creemos que esto va a tener un impacto muy positivo también en la productividad de las empresas y va a permitir superar rigideces que hoy día impiden un mejor desarrollo de las empresas.

Embotelladoras Andina anunció 100 despidos motivados por la Reforma Tributaria.
No hay evidencia que permita vincular directamente despidos a Reforma Tributaria y mucho menos despidos a Reformar Laboral. Si las empresas que han incurrido en aquello así lo plantean, que no me consta, la verdad es que pueden estar escondiendo fallas de gestión internas u otros elementos más allá que un discurso ideologizado sobre reformas ampliamente esperadas por la ciudadanía. Esta es una reforma que le va a hacer bien a los trabajadores, ciertamente, pero también a las empresas por la vía de aumentar su productividad.