David Bravo espera que la ocupación sea un tema central en la Cuenta Pública: “El empleo está en la misma categoría que la seguridad”
El economista considera que el 9,1% de desempleo en abril es una cifra "bastante mala. Completamos 40 meses seguidos con desempleo sobre 8% o más", según dice a The Clinic. Lo adjudica a la caída del crecimiento del primer trimestre. Además, habla sobre la Mesa de Reactivación Laboral, la cual preside, y los planes para buscar propuestas concretas que den vuelta el escenario laboral en el país. "Chile se quedó pegado en un estado laboral. Entonces si el problema es extremadamente urgente, y si se quiere alterar eso, hay que hacer cosas distintas si realmente queremos otro resultado", explica.
Sigue a The Clinic en Google News Por Miriam Leiva 31 de Mayo de 2026
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Fue a principios de 2022 cuando David Bravo publicó una columna hablando de emergencia laboral y comenta que los resultados de los últimos tres años le han dado la razón. Señala que este gobierno comparte ese diagnóstico y lo invitó a presidir la Mesa de Reactivación Laboral, que entregará las conclusiones a mediados de junio, “estamos con sentido de urgencia”.
El director del Centro de Encuestas y Estudios Longitudinales de la Pontificia Universidad Católica (PUC) pone las cifras sobre la mesa para explicar la emergencia. Recalca que Chile registró desempleos consecutivos sobre 8% en 2010 cuando enfrentaba la crisis subprime y el terremoto, mientras que la ocupación con 56,7% de la población, sigue por debajo del 58,2% que registraba antes de la pandemia. “Eso quiere decir que más o menos nos faltan, para volver a esa cifra, 258 mil empleos”, precisa.
—¿Será posible volver a ocupación de 58% o hay un cambio más estructural en el mercado laboral?
—Estamos con una baja desde que partió la pandemia, y eso es raro porque si uno mira, el resto de los países ya recuperó en este ámbito su situación pre pandemia. Realmente somos un caso bien extraño. Incluso dentro de América Latina, donde nosotros típicamente hemos descollado positivamente, ahora estamos descollando negativamente, porque Chile figura arriba en la tasa de desocupación, con mayor razón después de este 9,1%.
—¿Le sorprendió el resultado del desempleo de febrero a abril de 9,1%?
—Las cifras son bastante malas, la verdad. Hay un empeoramiento evidente de las cifras del mercado laboral comparado con el mes anterior y también en términos anuales. Con esta tasa de 9,1%, ya completamos 40 meses seguidos de desempleo en Chile sobre 8% o más. Si uno mira el primer trimestre la actividad económica cayó en 0,5% y de inmediato se vio un empeoramiento de las cifras laborales, por tanto es un recordatorio de que el crecimiento económico es crucial para el empleo.
—¿A qué atribuye el hecho de que la ocupación no aumente?
—La razón bien evidente es que lo que hemos hecho en estos años post pandemia, ha sido peor. Son causas internas.
—¿A cuáles se refiere?
—Hay temas que han sido particulares en Chile, por ejemplo, la política de los retiros de los fondos de AFP durante la pandemia, las discusiones sobre la Constitución. Y el otro elemento es que cuando veníamos saliendo de este proceso yo advertí que estábamos frente a una emergencia laboral en enero del 2022, pensaba que si no tomábamos conciencia de ello, nos iba a costar salir y recuperar el empleo que faltaba. Por supuesto que las autoridades estuvieron muy en desacuerdo con ello, y culparon al envejecimiento de la población, la PGU, la gratuidad, hasta la automatización. Las autoridades tendieron más bien a soslayar el problema, le bajaron el perfil.
—¿En qué sentido le bajaron el perfil?
—Lo más grave de no haber reconocido que había un problema, es que las autoridades anteriores se comportaron como si no hubiera crisis. Y entonces incrementaron de manera agresiva el salario mínimo; se armó un programa de rebaja de jornada; incrementó las cotizaciones por la reforma de pensiones, generando un calendario de incremento de costos laborales. Si tenían un diagnóstico equivocado, diciendo que no había emergencia laboral, entonces siguieron adelante con las políticas. Incluso, a pesar de todas las advertencias, igual mandaron su proyecto de negociación ramal. Es como que no había conciencia, las cosas iban por dos carriles, por un lado, los beneficios, pero sin mirar los costos laborales que estaban asociados. Esa forma selectiva de mirar la realidad, agravó en parte el problema que tenemos hoy día.
—Ahora se avecina la Cuenta Pública, ¿qué espera respecto de los mensajes, debiese ser el empleo uno de los tema principales?
—Debiese serlo, sí. El empleo está en la misma categoría que la seguridad, que es algo que obviamente está muy arriba en cuanto a temas de importancia. Qué duda cabe de la importancia del empleo, después de estas cifras que no son aceptables. Espero que también se refiera a temas que puedan destrabarse como sala cuna que está golpeando la desocupación femenina, debería darse la señal de que hay que destrabar.
Mesa: “Tengo mucha confianza de que va a salir algo interesante”
—¿Cuándo estará el informe de la Mesa de Reactivación Laboral que usted preside y que reúne a otros ocho economistas?
—Esta mesa se conformó (8 de mayo) justo después de conocer los datos de enero-marzo del mercado laboral. El ministro Rau (de Trabajo) nos convocó y dijo que el gobierno pensaba que Chile estaba en una emergencia laboral. Evidentemente yo estoy de acuerdo. Vamos a estar entregando un informe a mediados de junio porque estamos con sentido de urgencia, no nos sirve nada entregar algo en seis meses más, tiene que ser ahora.
—¿Cómo han estado trabajando?
—Hicimos un llamado para que distintas organizaciones nos enviaran sus propuestas, cerramos ese buzón el 21 de mayo y recibimos 80 propuestas. Ahora, además de nuestras reuniones de información y deliberación, estamos empezando las audiencias. Vamos a recibir a unas 35 instituciones para poder interactuar con ellas.
Partimos el jueves con nueve organizaciones: Comunidad Mujer, la Multigremial, una asociación de abogadas laboralistas, una asociación gremial de mujeres en capacitación, SECH, Hogar de Cristo con la Fundación Infocap y Emplea, Fundación Cristo Vive, Párvulo Red, y Voces Mayores , que es un conjunto de organizaciones que trabajan por la inserción laboral de personas mayores a nivel privado en el empleo. La semana que viene vamos a recibir otras 20 organizaciones y de todas maneras nos van a quedar algunas para la semana siguiente.
Además, hemos pedido reuniones con Sence, Subsecretaría del Trabajo, Dirección del Trabajo, Ministerio de la Mujer, a quienes estamos pidiendo antecedentes que en el fondo van a ser parte de nuestras propuestas.
—¿En qué línea irán esas propuestas?
—Tengo mucha confianza de que va a salir algo interesante, estamos bastante enfocados en empleo femenino, nos interesan los jóvenes, las PYMES, y los grupos más vulnerables. No nos vamos a enfocar en el diagnóstico, sino que concentrarnos en propuestas lo más concretas posible, de manera tal de que el gobierno las pueda evaluar y le sirvan para a tomar medidas.
—¿Serán propuestas que se puedan implementar rápido o que pueden llevar más tiempo de discusión como proyectos de ley?
—Lo planteo de la siguiente manera: Chile se quedó pegado en un estado laboral. Entonces si el problema es extremadamente urgente, y si se quiere alterar eso, hay que hacer cosas distintas si realmente queremos otro resultado. Al final el peor equilibrio es estar lleno de leyes que nos protegen y llenos de desempleo, entonces ¿a quién está protegiendo las leyes?, no a las personas que están sin empleo. Por ahí vamos a buscar, estamos mirando todo lo que tiene que ver con subsidios, capacitación, cosas concretas. Vamos a hacer varias propuestas de medidas y también en cuestiones que hay que destrabar.
—¿En qué temas?
—El ejemplo más típico es el caso de Sala Cuna, que todos hemos identificado como un problema porque desincentiva la contratación de mujeres. Como Mesa estamos identificando dónde están los obstáculos para el empleo femenino, para el empleo joven, y que eventualmente puedan fluir más.
—¿Cómo se hace ese justo equilibrio para no seguir aumentando los costos laborales con sala cuna?
—Tenemos que asegurarnos que, cualquiera sea la solución, los costos para la empresa se terminen con la cotización, y que no sean responsables de la oferta de salas cuna porque eso sería una incertidumbre muy grande.
—Respecto del proyecto de reconstrucción, ¿Qué la parece el crédito tributario para el empleo considerando que varios economistas han sido críticas por el alto costo que conlleva?
—Lo primero es que el crédito tributario al empleo sí tiene un efecto. Hoy tenemos un cronograma de incrementos en costos, y lo que está haciendo este crédito es devolver un porcentaje de lo que las empresas están pagando respecto de sus trabajadores, de alguna manera evidentemente compensa en parte ese aumento de costos. Por otro lado, sabemos que es muy costoso, del orden de 1.400 millones de dólares por año, la pregunta para mí no es sí tiene impacto o no, porque creo que sí tiene impacto positivo; la pregunta es si se justifica con el impacto que puede tener, considerando lo que cuesta..
—¿Y cómo responde a esa pregunta?
—O sea si uno dijera podemos tener una medida que genere un efecto similar pero quizás menos costosa, es una pregunta técnica. Yo pienso que tenemos dos personas en el gabinete bien destacadas, el ministro de Hacienda que está dispuesto a cambiar las cosas, y el Ministro del Trabajo que es un especialista en el mercado laboral y que trabajó con un premio Nobel de Economía. Lo que yo esperaría es que trabajen muy en conjunto para que en el marco del proyecto de Reconstrucción, estas dos personas nos puedan entregar un buen resultado. Realmente espero que el proyecto que salga del Senado sea un mucho mejor proyecto con las medidas correctas en mercado laboral.
—¿Es perfectible?
—Sí, y mi sensación es que si el gobierno juega bien como equipo, va a sacar un buen resultado.



