denise pascal

El martes los ministros de Hacienda y Trabajo expusieron en el Congreso el proyecto de ley que moderniza las relaciones de trabajo y que ha sido conocida como la Reforma Laboral. Ese día los parlamentarios conocieron formalmente el documento de casi 50 páginas que prohíbe el reemplazo de trabajadores en huelga, entrega titularidad sindical y elimina la facultad del empleador para hacer extensivos los beneficios de la negociación colectiva a los trabajadores no sindicalizados.

La diputada Denise Pascal (PS), miembro de la Comisión de Trabajo, ha comenzado desde ya a revisar el proyecto y espera que el primer trámite esté listo este primer semestre para que la ley pueda promulgarse a inicios del próximo año. Para eso, asegura que se escucharán a todas las partes para trabajar en las indicaciones. Espera que, sin embargo la Cámara de Diputados no “quede otra vez como un buzón y que todo se resuelva en el Senado”. Señala que así se lo hicieron saber a los ministros: “El martes en la Comisión de Trabajo la oposición planteó lo mismo, la idea de que al final nosotros no queremos que esto después se cocine en el Senado. Queremos que realmente se vea acá y lógicamente que salga y en el Senado sea resuelto”.

La CUT ha dicho que es una buena reforma, pero están insatisfechos aún.
En líneas generales te diría que es una reforma positiva dentro de un marco general de lo que viene a ser la agenda laboral del Gobierno. No cabe duda que en el proceso mismo del proyecto de la ley en detalle vamos a tener que ir viendo articulado por articulado. Ya se acordó que los primeros invitados van a ser la gente de la CUT y de la Cámara de Comercio. En el sentido de poder escuchar cuál es la opinión de ellos en esta reforma laboral. Yo creo que hay temas claros en que nosotros tenemos que entrar a mirar esta reforma diciendo que paralelo a esto hay otras leyes. O sea, no cabe duda que tenemos que ver el tema de la Anef, que aquí no viene nada sobre el tema de los trabajadores del sector público. Ahí tenemos que aclarar que hay que hacer una ley especial sobre la situación del sector público. No puede ser que no puedan ir a huelga. Yo entiendo que los servicios estratégicos no pueden ir: agua potable, electricidad, los servicios básicos de una nación. Hay temas que son esenciales, pero hay otros que no. Entonces salud, por ejemplo, si va a paro tiene que tener reemplazo.

Los turnos de emergencia y los servicios mínimos.
Claro, tiene que quedar. Y si es necesario mover a una persona de un lugar a otro para que el servicio mínimo se de, tiene que permitirse. Porque la ley, y me parece correcto, impide el traslado de trabajadores para reemplazar al que está en huelga. En otras empresas, en un supermercado, uno entiende; pero hay otras cosas que uno dice ¿será correcto? Y ahí entiendo a la CUT y a la presidenta de la CUT que a lo mejor ella necesita sentirse más realizada con otros puntos que acá no están.

Entonces ¿sería partidaria que bajo parámetros de servicios mínimos pueda haber huelga en las empresas estratégicas?
Siempre y cuando quede estipulado claramente que no van a parar sus servicios. Que tienen que haber grupos que tengan turnos especiales que tienen que cubrir las necesidades para dar el servicio adecuado y correcto hacia las comunidades.

Cuando usted dice que la CUT “quiere más” ¿Ve que se pueda avanzar hacia eso en el Congreso?
Habrá que estudiarlo. Yo creo que sí. O sea, todos los diputados como el mismo Gobierno, podemos poner indicaciones en algunos de los articulados que uno sienta que está débil o que se puede mejorar.Esta es una ley que realmente equipara al sector de los trabajadores con los empresarios. Aquí ya la derecha está planteando que esta es una ley para la CUT, no para los trabajadores. Pero no cabe duda que es una ley para los trabajadores enfocada en la negociación colectiva, con la responsabilidad que corresponde a la agrupación de ellos dentro de un sistema sindical. Nadie los obliga, pero sí que tengan agrupaciones que respondan y se hagan responsables de las diferentes demandas que hagan a sus empleadores. Y por otro lado nivela el equilibrio al conversar con un empresario. Totalmente diferente cuando tienes a una persona arriba de la montaña y al otro abajo, es imposible negociar con todas las debilidades que hay hoy día.

La CUT rescata que es una reforma que durante varios gobiernos de la Concertación no se pudo hacer y que restituye algunos derechos perdidos el ’73 y el ’79.
Es una reforma que viene después de 35 años y desde ese enfoque es positiva. Aquí hubo una voluntad política clara de la Presidenta de la República, como de la ministra del trabajo, del ministro de Hacienda en respaldar. Aquí está claro que hay que darle herramientas a los trabajadores para que puedan negociar de forma mucho más equilibrada con los empresarios. Y en eso no había habido voluntad política y a lo mejor no el espacio oportuno para poder llevarlo a cabo como en este momento, en que están las dos cosas. Ahí le reconozco a la presidenta de la CUT el planteamiento que ella hace, estoy totalmente de acuerdo con ella.

¿Cómo ve lo que ha venido haciendo la oposición y los empresarios respecto de la reforma?
A mí me llama la atención porque ellos mismos, y yo me acuerdo en el periodo recién pasado, el mismo Melero, el mismo Nicolás Monckeberg, le plantearon a Andrade ingresar una moción de ley donde se abriera la sindicalización automática. Y ahora están contra este tema. Si tú miras la propuesta de programa de la candidata Matthei y comparas esta reforma, está prácticamente todo lo que ella planteaba. O sea, ¿cómo yo me doy la vuelta de carnero con lo que estuve planteando hace un año atrás en mi campaña? Que fue respaldada por la UDI. Nosotros tuvimos a Longueira en la Comisión Laboral como senador planteando temas dentro de las mociones de un enfoque realmente pro trabajador. Entonces ellos se dan vuelta de carnero hacia el apoyo empresarial con falacias totales. Esta reforma va a lograr un fortalecimiento institucional del trabajo pero también va a elevar la productividad de las empresas.

¿En qué sentido?
Porque cuando hay mejores negociaciones se eleva la productividad y por lo tanto los empresarios van a ganar más. O sea, si uno mira los balances, que tanto se quejaron el año 2014 la verdad es que los bancos ganaron, las AFP ganaron, todos ganaron bastante más de lo que uno quisiera que ganaran. Entonces van a ser oposición, como lo han sido en las otras reformas, no cabe ninguna duda. Porque ellos no pueden permitir un gobierno que está buscando ser realmente progresivo en las reformas para cambiar el exceso de la regulación del país a través del mercado.

Hubo mucho trabajo pre legislativo que también se prestó para ver desencuentros entre los ministerios.
Con nosotros por lo menos, como diputados de la Nueva Mayoría, tuvimos un trabajo pre legislativo bastante importante. Con todos los diputados de la Comisión del Trabajo. La ministra del Trabajo lideró durante todo el proceso y en algunas instancias que era necesario conversarlo con Hacienda, también tuvimos reuniones mixtas. Durante todo el proceso pre legislativo estuvieron reunidos con mucha gente y nosotros tuvimos por lo menos al mes unas tres reuniones para poder hablar esencialmente sobre la reforma laboral, pero también sobre otras mociones que están dentro de la agenda laboral. Yo estoy en cuatro comisiones y es en la única que he visto un trabajo pre legislativo en mi periodo como diputada realmente serio. Eso de estar en contacto, de subir y bajar propuestas, de permitir críticas y aportes en las conversaciones, es la única vez que me ha tocado tan claramente haciendo un trabajo pre legislativo tan importante.

La DC presentó una propuesta, el PPD también ha anunciado indicaciones. ¿Hay una alineación de los parlamentarios de la Nueva Mayoría para evitar la cocina?
Hay bastante unidad. Todos estamos de acuerdo en que se pueden presentar algunas indicaciones, que van a haber indicaciones colaterales de todas maneras. Pero lo que sí, lo planteamos directamente el martes y el día lunes en la noche que tuvimos esta cena junto al ministro de Hacienda y la ministra del Trabajo, nosotros lo planteamos. Nosotros no queremos que la Cámara de Diputados quede otra vez como un buzón y que todo se resuelva en el Senado. Y el martes en la Comisión de Trabajo la oposición planteó lo mismo, la idea de que al final nosotros no queremos que esto después se cocine en el Senado. Queremos que realmente se vea acá y lógicamente que salga y en el Senado sea resuelto. Es justamente una ley que se puede enriquecer en el proceso legislativo, no cabe duda. Y en ese sentido no tenemos inquietudes. Lo que sí es que en el momento de los qué hubo, como se dice en buen chileno, tengamos la unidad de la Nueva Mayoría para poder votarla adecuadamente y que pueda ir al Senado lo más pronto posible, yo diría en el primer semestre.