Heraldo Muñoz Bachelet A1

Dentro de la distintas versiones que entregó Mario Paredes, el organizador del evento de recaudación de fondos para Bachelet en EEUU, hubo una frase que a la UDI le quedó dando vueltas. El pasado viernes 16 de enero Paredes dijo en El Mercurio que la razón por la cual el canciller Heraldo Muñoz aparecía como protagonista de la cita en el yate, respondía principalmente a que preside la Fundación Gabriela Mistral en Nueva York: “Muñoz aparece porque esto se hizo bajo los auspicios de la fundación y el canciller era el presidente de la fundación”, dijo Paredes.

Con esa cita en la UDI concluyeron que el problema había que trasladarlo a EEUU debido a las presuntas irregularidades que se podrían haber cometido en la utilización de una Fundación en una actividad política, tal como lo establece el Servicio de Impuestos norteamericano. Esto último debido a que la Fundación Gabriela Mistral, en lo referido a su situación jurídica, está inscrita como Fundación Sin Fines de Lucro con la sección “501 (c) (3)”, lo que le impide expresamente participar o intervenir en cualquier campaña política a nombre de o en oposición a cualquier candidato, según se explica en el sitio web del organismo estadounidense.

El diputado Felipe Ward explicó a The Clinic Online que iniciarán “las gestiones para presentar una denuncia en Nueva York contra la fundación Gabriela Mistral para que las autoridades norteamericanas investiguen este evento y revoquen la autorización de financiamiento y exención de impuestos de esta fundación, por haber participado directamente en la organización de esta actividad política”.

Las restricciones que establece el SII de ese país son claras respecto al funcionamiento de las organizaciones con el rótulo 501 (c) (3), que están exentas de impuestos y que tienen restricciones respecto a intervenir en actividades políticas partidistas y en campañas políticas. Si se acogiera la denuncia de la UDI, explican en el partido, la institución presidida por Muñoz y Paredes podría sufrir la revocación de su personalidad jurídica y verse obligada a restituir los impuestos que ha descontado con su actual estatus.

Según fuentes gremialistas, el partido continuará en la ofensiva para aclarar la situación no sólo respecto a la utilización de la Fundación en este tipo de eventos, como lo dijo Paredes, sino que se abocará a reunir los antecedentes que le permitan saber quiénes asistieron al evento y la manera en que los dineros ingresaron a Chile. “La explicación del canciller no deja conforme ni siquiera al dueño del yate. Se contradijo porque la Moneda lo obligó a decir algo que no es cierto, ya que en el paseo en yate también había extranjeros, tal como él mismo lo reconoció”, agrega Ward.

El Yate

El evento que se realizó en septiembre de 2013, se conoció luego que The Clinic Online publicara un documento que dejaba en evidencia la forma en que operó la recaudación de recursos en el extranjero para la campaña de la actual Presidenta Michelle Bachelet. En la nota que dio origen a las declaraciones cruzadas entre el gobierno y la oposición -donde uno de sus partidos la UDI se ha visto dañado por la investigación del caso Penta- el canciller Heraldo Muñoz a través de sus asesores de prensa confirmó la organización del evento, pero también habló de la presencia de extranjeros, lo que está expresamente prohibido en la ley de transparencia, límite y control de gastos electorales. Luego cambió su versión y dijo que solo habían asistido chilenos. Tal como lo refrendó el viernes pasado cuando leyó una declaración pública desde EEUU, que fue visada por La Moneda.

Algo similiar ocurrió con el otro chileno que colaboró con él en la organización: Mario Paredes primero contradijo al canciller al afirmar que sí habían extranjeros y horas más tarde diría lo contrario.

La nueva ofensiva de la UDI se inicia el mismo día en que la presidenta Bachelet presidirá una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU, con la presencia del secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon.