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El presidente egipcio, Abdefaltah al Sisi, advirtió que Egipto “se reserva el derecho a responder de la manera y en el tiempo que considere adecuados” al asesinato de una veintena de coptos en Libia por los yihadistas en ese país. En un discurso retransmitido por la televisión estatal, Al Sisi aseguró que ha encargado al ministro egipcio de Exteriores, Sameh Shukri, viajar “inmediatamente” a Nueva York para mantener las reuniones necesarias en la ONU y en su Consejo de Seguridad para exigir una reacción internacional, todo luego de que Estado Islámico difundiera un video en que ejecuta a 21 cristianos egipcios que fueron secuestrados en la ciudad de Sirte, en el norte de Libia, por extremistas leales al grupo yihadista.

Según el presidente egipcio, Shukri pondrá a la comunidad internacional ante “sus responsabilidades” para que tomen las medidas “adecuadas” para hacer respetar la carta de Naciones Unidas, teniendo en consideración que todo lo que está sucediendo en Libia es “una amenaza a la paz y la seguridad internacionales”. Asimismo, llamó a la cooperación en la lucha antiterrorista “sin excepciones” y de forma global en todos los países afectados por esta lacra.

Informó, además, de que el Consejo de Defensa Nacional, máximo órgano de decisión en asuntos de seguridad de Egipto, se encuentra reunido “de forma urgente y permanente” para seguir la evolución de esta situación “y estudiar las medidas a tomar” como respuesta a estos asesinatos. Al Sisi calificó estos actos de “cobardes” y alertó de que “no van a vencer a la determinación” de Egipto de luchar contra el terrorismo.

“Egipto, que ha derrocado al terrorismo una vez, volverá a vencerlo de nuevo con la determinación y la voluntad de su pueblo”, expresó Al Sisi, quien señaló que, así, los egipcios “no solo estarían defendiéndose a sí mismos sino a toda la humanidad”. Además, el presidente ordenó al gobierno egipcio la prohibición “con firmeza” de los viajes de egipcios a Libia, así como, la repatriación de sus ciudadanos en ese país que desean volver a Egipto.

Con este ataque, Estado Islámico amplió su guerra contra “los infieles” a Egipto, lo que además ha encendido las alarmas en El Cairo, donde no cesan los llamamientos a una intervención militar en Libia.

Durante más de cinco minutos de vídeo, con la habitual calidad de imagen y sonido con la que ese grupo graba sus crímenes, una veintena de extremistas enmascarados y con ropa negra, desfilan con cada uno de los civiles egipcios, vestidos con el uniforme naranja de próximos decapitados por los yihadistas. Las imágenes están filmadas supuestamente en la costa del mar Mediterráneo, en el norte de la ciudad libia de Tripolí, lugar que los yihadistas han elegido para que sea testigo de su última masacre, según precisa el grupo terrorista en el vídeo.

La grabación, emitida por una de las productoras del EI, “Al Hayat”, fue difundida en foros yihadistas bajo el titulo “Un mensaje firmado con sangre para la nación de la cruz”, en referencia a los cristianos. Las víctimas, cuya identidad fue confirmada por la iglesia ortodoxa desde El Cairo, llevaban las manos atadas en la espalda y no mostraban signos de resistencia, aunque varios de ellos aparecen rezando antes de su decapitación por sus verdugos.

Uno de los yihadistas, que habla en un perfecto inglés y que señalaba constantemente a la cámara con una navaja, explicó los motivos que les llevaron a cometer este asesinato. En primer lugar, advirtió de que se trata de un acto en reacción “a una guerra cruzada” contra el grupo radical.

Asimismo, en el vídeo aparece escrito que este acto es “una venganza por Camelia” Shehata, una mujer que supuestamente se convirtió al islam en 2005 y cuyo caso fue muy polémico durante los últimos años de Gobierno del expresidente Hosni Mubarak (1981-2011). Shehata se refugió o fue retenida en un monasterio, según distintas versiones, lo que desató las protestas de la mayoría musulmana de Egipto, que reclamaba que fuera liberada por la Iglesia. En noviembre de 2010, Al Qaeda en Irak dio un ultimátum a la Iglesia copta para la liberación de esta mujer, en un mensaje difundido tras atribuirse el asalto de un mes antes a una iglesia sirio-católica en Bagdad, donde hubo 58 muertos.

El yihadista advirtió de que la “sangre sucia derramada es solo un poco de lo que está esperando (a los cristianos) en venganza a Camelia y a sus hermanas”. Además, señalando al Mediterráneo que aparece a sus espaldas, el extremista amenazó con “manchar las aguas de ese mar con la sangre cristiana”, puesto que es el lugar donde han elegido “hacer desaparecer” el cuerpo de Osama Bin Laden”, anterior líder de Al Qaeda, muerto por fuerzas estadounidenses en Pakistán en 2011.

Por otro lado, los yihadistas también precisaron en el vídeo que las víctimas “murieron infieles” porque rezaban “a su Dios” antes de morir, y los han calificado de “pueblo de la cruz, seguidores de la iglesia egipcia hostil”. Después de degollar a los egipcios, el radical advirtió de que el Estado Islámico “va a invadir Roma”, en referencia a todo el continente europeo, lo que ellos consideran “la promesa que un día le hicieron al profeta” Mahoma.

Esta vez, y utilizando técnicas cinematográficas, el EI ha elegido que el vídeo finalice con las olas del mar manchadas de color rojo de la sangre derramada y un barrido de todos los asesinados, cuyas cabezas fueron colocadas encima de sus cuerpos. En declaraciones a Efe, el exvicedirector de los servicios secretos de Egipto y experto en seguridad, Fuad Alam, llamó a una intervención militar egipcia en Libia, apoyada por los países árabes, después de la aprobación del Consejo de Seguridad de la ONU.

“A la región le esperan años negros si no hay una intervención que elimine a los grupos terroristas de Libia”, advirtió Alam, quien defiende una operación militar en el país vecino incluso sin el visto bueno del Consejo de Seguridad.

Por su parte, el exdirector del centro de Estudios Estratégicos de las Fuerzas Armadas egipcias, Hosam Suelem, explicó a Efe que es posible que Egipto dirija bombardeos aéreos “vengativos y firmes” contra posiciones yihadistas en Libia, mientras se establezca “una estrategia completa” contra el terrorismo en ese país. Asimismo, explicó que existen varias opciones en este sentido como la formación de una coalición militar formada por los países del norte de África e Italia para intervenir en Libia, o el apoyo militar a las facciones libias que luchan contra los yihadistas.

Mientras tanto, el Consejo de la Defensa Nacional egipcio, máximo órgano de decisión en asuntos de seguridad de Egipto, se reúne de urgencia “de forma permanente” para establecer los próximos pasos como respuesta a estas ejecuciones, según informó el presidente egipcio, Abdelfatah Al Sisi en un discurso televisado.

Advirtió de que Egipto “se reserva el derecho a responder de la manera y en el tiempo que considere adecuados” al asesinato y aseguró que el ministro de Exteriores, Sameh Shukri, se dirige de “inmediato” a Nueva York para mantener las reuniones necesarias en la ONU y en su Consejo de Seguridad para exigir una reacción internacional