Fernando-Sánchez

La banda nace en 1995, la funda el Lechuga con Andrés Lecaros y Julio Fuentes. Yo llegué el ’97. El sobrino del cura Hasbún era amigo de uno de los músicos y cuando el viejo supo que una banda llevaba su nombre dio el manso jugo, es que en las bandas punk son típicos los nombres sarcásticos. El Cura Hasbún, aunque es un facho viejo de mierda, me da risa, rara vez me ha provocado rabia. La verdad es que no tiene mayor importancia, más la tienen los Ezzati, los cardenales y toda esta manga de putos que se creen intachables y que tienen un perfil asqueroso. El chileno tiene necesidad por el misticismo, por eso se acerca a congregaciones del tipo “sálvate a ti mismo”, una prueba es ese chuchesumadre del pastor Soto.

Juan Pablo II tapaba a Marcial Maciel de forma brutal porque los dos eran anticomunistas declarados. Por eso los Legionarios de Cristo y el Opus Dei fueron protegidos como tesoritos por la Iglesia. A los curas que cometen abusos hay que mandarlos a la cana como los demás delincuentes, pero moviendo la raja, produciendo algo, no de vacaciones. Además sáquenles la ropa de monjes, no sé cómo O’Reilly sale a los supermercados vestido así, hueón careraja. Hoy al menos la prensa informa algo de lo que sucede en el clero y sus delitos. Es que el chileno ha cambiado, no es el mismo que se conformaba solo leyendo La Cuarta.

Mi hermana tiene a sus hijos en el colegio San Ignacio y cree que por eso van a ser mejores, cuando los valores empiezan en la casa, no en el colegio. El catolicismo llegó a punta de espadas de los españoles y transformó a este país en una jungla, que va a seguir siéndolo hasta que no tengamos una reforma educacional que termine con las clases de religión. Hoy ves a la Iglesia chilena defendiendo la libertad de enseñanza, pero eso al final depende de las puras lucas que tú tengas. Así la Iglesia Católica ha manejado el sistema político desde la fundación de Chile.
Los hueones carerajas de la clase política, no hay ninguno que se salve, todos hacen algo por llevarse una parte de la tajada. Que se estén destapando algunas cosas ahora es bueno, para que el chileno común se dé cuenta. Las AFP, las isapres, el Transantiago, pareciera que nos gustara que nos culeen. A la única que le creo un poco es a la Roxana Miranda, porque es una mujer de población que pone los charchazos en la cara. Hinzpeter y Guido Girardi son detestables, también Moreira, a quien de hecho le tenemos una canción: “Tu segundo nombre es escándalo/ basura humana”, dice el tema. Lo de Penta, es algo se venía destapando desde el caso La Polar. Yo cacho que Hugo Bravo debe tener escoltas de seguridad, porque por lo que habló podrían pitiárselo o tener algún accidente raro.

A esta altura uno ya no puede creer en nada, el caso de los bombazos de este año, por ejemplo, yo creo que agarraron a este loco (Sergio Landskron) y le dijeron “Oye, ¿querís unas moneas pa una pasta?. Lleva este paquete pa’ allá” y le detonó. La ciudad está llena de cámaras, entonces ¿cómo no pillan a los tipos de la bomba en la Escuela Militar? Este fue el mismo método que ocuparon en España hace 30 años para reprimir a organizaciones que están en contra del sistema. La clase política está a un nivel de asquerosidad que ya no les tiembla la mano para matar por poder.

El punk es vida, fiesta y lucha. Te entrega otras armas, te abre los ojos, te hace avanzar y no callar ante las presiones del sistema. El monopolio de la industria musical ha caído. Eso ha significado que bandas que antes no podían ser oídas hoy sí y tienen una representatividad, no sólo de la juventud sino también de los trabajadores. Nuestra banda es cien por ciento antifascista, antipacos. Somos activos y combatientes. No es político partidista. El antifascismo no sólo es ver a un nazi y sacarle la conchasumadre -que también lo hacemos- es atacar a un sistema que por completo es fascista. Los monopolios de los medios de comunicación, el código laboral, la Constitución del ’80, son ejemplos de fascismo. Eso sí, cada uno tiene su postura, pero lo que nos une es el antifascismo. Yo, por ejemplo, soy socialista a secas, no sociolisto. Lo hippie, lo mal hecho, eso light de ‘que todo fluya’ es un error que ha tenido la izquierda en sus producciones culturales.

Como somos antifascistas, tenemos huevos y somos medio kamikaze. El tercer disco lo fuimos a lanzar en Valparaíso, uno de los polos neonazis que hay en Chile. En pleno concierto, nos tiraron bombas molotov, se empezó a incendiar el local, luego vinieron los balazos, los palos con clavos… un compañero quedó pa’ la cagá y en el hospital tuvieron que abrirle la cabeza. Después salimos persiguiendo a estos locos y los agarramos en la plaza Sotomayor. Ahí estábamos métale combos a los hueones cuando llegan los pacos, nos tiran la camioneta encima y dejaron a los hueones libres y a nosotros nos metieron en cana. En la comisaría nos robaron todo. Después supimos que uno de los neonazis era paco. Ahí te das cuenta cómo la policía está dentro de estos grupos. Hay nazis que los ponen de vigilantes en el Parque Almagro y lo mismo pasa con los guardias, la mayoría son huasos que no saben para dónde va la micro. Hay neonazis que no tienen idea de quién es Hitler. Si estuviera vivo, Hitler los hace jabón.