feria del libro A1

La semana pasada la Feria Chilena del Libro anunció que no venderían textos escolares. Justificaron su decisión en cinco razones: “Los textos escolares son cada vez más caros, sin una razón concreta. Existe un alto índice de piratería de textos escolares. Creemos en la entrega gratuita de los textos en todos los colegios de Chile. No estamos de acuerdo con las condiciones comerciales para la venta de estos textos. Somos expertos en vender libros y nuestro aporte va más allá de los textos de colegio”. En efecto, los libros escolares aumentan su valor cada año según el nivel y la materia. Entre 2014 y 2015, por ejemplo, el texto de lenguaje y el de matemáticas de editorial Santillana aumentó un 6% su valor.

Por eso, el director general de la editorial en Chile salió a aclarar las razones de las alzas y las diferencias de precio en un sector y otro. A través de una entrevista en El Mercurio, Mauricio Montenegro explicó que “el valor se ajusta al IPC. Suben lo menos posible, intentando ajustar los valores a las variaciones del costo de los insumos. Principalmente el papel que, debido al tipo de cambio, ha aumentado alrededor de 20% en los últimos años”.

Explicó además que el incremento en los valores “cambia de una línea a otra. Entre 2014 y el 2015 los textos de prekínder se modificaron en 3,2%, mientras los de Inglés y Literatura Infantil variaron en 4%”.

Agregó que las diferencias entre el sistema público y privado se da porque en el primero, “donde estudia el 93% de los niños de Chile y que incluye a los colegios municipales y particulares subvencionados, los textos escolares los entrega gratuitamente el Ministerio de Educación. Esto se licita con las editoriales. Santillana este año es el principal actor del sector, con el 33% de los textos licitados”.

Sobre por qué un libro para el sistema público cuesta $3.000 y para el privado $30.000, el ejecutivo señaló que “son realidades absolutamente distintas. Ambos son libros de muy buena calidad, pero en el sistema público todo el desarrollo editorial lo puedes amortizar en 300 mil ejemplares y en el sistema privado en 10 mil ejemplares. Además, en el sector privado debes tener una red de asesores pedagógicos que van a visitar los colegios, que muestran el material, que tienen diálogos técnicos con los colegios sobre por qué este material es de mejor calidad. Tienes que tener una red comercial o de asesoría técnica de Arica a Punta Arenas, tienes que tener bodegaje, un centro de distribución de 300 mil metros cuadrados para poder guardar ese material y un canal de distribución que se lleva más o menos 35% del valor del libro, porque tienes que llegar a las familias a través de las librerías”. Agrega que, en cambio, en el sector público se sabe de antemano “cuánto vas a vender y de la imprenta se va a las bodegas del Mineduc”.

Montenegro además aclara que los libros del sector público no se pueden vender en el sector privado porque “los contenidos desarrollados para el Mineduc le pertenecen al Ministerio, no podríamos hacerlo. La presencia de textos alternativos responde a la libertad de enseñanza que permite que los colegios puedan decidir según su proyecto educativo los énfasis y valores que desean inculcar”.

Descartó además que las series de libros se cambien de un año a otro, porque “no alcanzo a amortizar la inversión”, y recordó que la serie actual lleva tres años de uso. El ejecutivo aclaró que las series se cambian “cuando hay un cambio curricular y cuando hay una neuva metodología. Cuando podamos poner algo innovador que aporte valor”.