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Dos nombres resaltan entre las 14 demandas que han sido anunciadas por distintas firmas legales en Estados Unidos: Charles C. Foti y Timothy J. MacFall, de los estudios Kahn Swick & Foti en Nueva Orleans y Rigrodsky & Long en Delaware y Nueva York. Los anuncios que estas dos firmas han hecho no son muy distintos de los demás. Hacen un llamado a todos quienes hayan comprado títulos de acciones de la Sociedad Química y Minera de Chile (SQM) entre el 4 de marzo de 2014 y el 17 de marzo de 2014, para unirse a una demanda colectiva contra la empresa controlada por el ex yerno de Pinochet, Julio Ponce Lerou. El argumento es que el directorio de la compañía habría ocultado información relevante para los inversionistas, lo que habría hecho que el precio de los ADR estuviese inflado durante casi un año, teniendo un desplome el 17 y 18 de marzo, de 15.55% y 15.6%, según consta en una de las demandas ya ingresadas en la corte de Nueva York.

La diferencia, sin embargo, no está en los documentos que preparan para presentar en mayo ante los tribunales, sino en la trayectoria de sus socios. Timothy MacFall se unió a Rigrodsky & Long en 2009, y su firma fue una de las últimas en anunciar, el pasado jueves 26 de marzo, una acción legal – “class action”- por fraude de títulos de valores. El primer cargo gubernamental que MacFall tuvo en su carrera como abogado fue como fiscal del Bureau de Narcóticos del Condado King, en California; una entidad precursora de la Drug Enforcement Administration (DEA).

Entre sus especialidades están las “demandas colectivas complejas, incluyendo demandas colectivas de fraude con títulos de valores, casos relacionados al Acta de Estándares de Trabajo Justo y casos corporativos derivados”, dicta su currículum. Destaca además que entre otros casos que ha ganado o en los que ha logrado acuerdo desde su práctica como abogado privado, los montos han variado entre los US$15 millones y los US$400 millones. Antes de aterrizar en el mundo privado, fue abogado del Programa de Aprehensión de Criminales Extranjeros y fiscal adjunto del Distrito Este de Nueva York, particularmente en la división criminal y en la civil del Distrito Sur, el mismo donde ya se ingresó una de las demandas contra SQM y donde se espera que lleguen las demás. Si bien MacFall no es el abogado a cargo de la demandaen su oficina, desde ese lugar señalaron a The Clinic Online que “es muy probable que esté en el caso”.

De hecho, la principal razón por la que tantas firmas se han sumado a presentar acciones legales cotra SQM, es que, al ser demandas colectivas, se trata de un caso atractivo sobre todo para los estudios pequeños. Los demandantes, de los cuales aún no se tiene clara la cantidad, no tienen ningún costo asociado por unirse a estas demandas. Las tarifas de los abogados, así como los costos de viajes, llamadas telefónicas y gastos operacionales, están incluidos en los documentos que estas firmas ya han revelado. Así mismo, además del costo de lo que los accionistas perdieron con el desplome, se suman pagos compensatorios que también facilitan e incitan la cooperación de los afectados.

El otro nombre fuerte es el de Charles Foti, socio de Khan Swick & Foti. Desde 2004 a 2008 fue Fiscal General del Estado de Louisiana, uno de los cargos más importantes después del de Fiscal General de Estados Unidos, que sería el símil al Fiscal Nacional, y es el Jefe del Departamento de Justicia. En jerarquía vienen luego los Fiscales Generales de los distintos estados y los fiscales de distrito.

Como parte de su gestión como Fiscal General, Foti “logró recuperar US$24 millones para consumidores de Louisiana en casos relacionados con fraude a consumidores, US$8 millones en juicios anti-monopolio, US$9.1 millones para empleados del estado a través de Office of Group Benefits, y más de US$33 millones en fraude a Medicaid”.

Durante su administración tuvo que enfrentar, además, el huracán Katrina, por lo que procesó numerosos casos de fraude de contratistas, aunque el caso más polémico que debió enfrentar fue cuando decidió procesar a un doctor y dos enfermeras, a quienes “acusó de matar a cuatro pacientes de un hospital con drogas letales en los desesperados días después del Huracán Katrina”, rescató en su momento The New York Times. En esa oportunidad una gran cantidad de residentes se unió para apoyar a los acusados, señalando que el caso del fiscal demócrata, no sería sostenible en un juicio, y que “lo que sea que el doctor y las enfermeras hicieron, no debe ser visto como un acto criminal, dado lo horrible que era la situación en ese momento”. El caso trajo una baja significativa a la popularidad que había ganado tras su servicio a la comunidad, enfocado principalmente en los ciudadanos de la tercera edad, organizando cenas de Acción de Gracias para quienes no pudieran costearlas o que estuvieran solos en las celebraciones norteamericanas.

En 2007 perdió las elecciones para un segundo término como Fiscal General contra el candidato republicano, pasando a formar parte del mundo privado en la firma Khan Swick & Foti, que en poco tiempo se verá enfrentada, junto a otros 13 estudios, a los abogados de SQM.