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Ignacio Sánchez, reelecto rector de la Universidad Católica, comentó la actualidad del Consejo de Rectores, además de hablar sobre la salida del sacerdote jesuita Jorge Costadoat, la que califica como una “una situación específica y excepcional”.

“Después de 60 años, (el Cruch) sigue siendo un referente importante en políticas de educación superior, y cuando yo he planteado su fortalecimiento a través de la incorporación de instituciones que puedan cumplir ciertos indicadores de calidad, lo que estoy pensando es en fortalecer el rol público del Cruch”, según indicó a La Tercera.

Luego sostuvo que el Cruch, si bien no está obsoleto, “con los miembros que tiene, no refleja la realidad del sistema de educación superior. No hay que suspender la actividad del Cruch, sino que actualizarla y potenciarla”.

También se muestra contrario a la entrada de más universidades a aquel organismo, asegurando que “no se trata de abrir la puerta para que entren muchas instituciones, lo que tenemos que ver es que entren las que cumplen una función pública evidente, que tienen la calidad demostrada y compromiso nacional o regional”.

“Depende de qué tipo de función de universidades estamos hablando. Yo creo que si tenemos el cuidado de poner una línea basal de calidad, no hay instituciones que sobren. Muchas están sirviendo labores docentes para población muy vulnerable, para estudiantes de regiones, para estudiantes de distintas situaciones y carreras”, afirmó el rector.

Para Sánchez, “no están cumpliendo hoy día los mínimos estándares de calidad nacionales e internacionales y por eso necesitamos que la acreditación sea rigurosa”.

Respecto a la gratuidad en la educación superior, uno de los puntos de la reforma educacional impulsada por este Gobierno, Sánchez sostuvo que “el arancel de referencia (de la UC) cumple el 72% del arancel real” y que “no me quiero poner en la situación de que el Estado pone condiciones que son tan difíciles, que esta institución no pueda acceder a la gratuidad”.

“Creo que el aporte del Estado debiera estar siempre del lado de las instituciones de mayor calidad, para que los estudiantes que son capaces, pero que no tienen los recursos necesarios, puedan acceder a esas instituciones. Si las restricciones son muy altas y no pudiéramos entrar a la gratuidad, estaríamos dejando de aportar esta entrega educativa a muchos chilenos que lo merecen”, aseveró.

Sobre la posición del Mineduc dentro de esta discusión, Sánchez dijo que “la relación con las autoridades del ministerio ha sido bastante afable y adecuada. Sin embargo, creo que la información que tenemos es muy escasa. Nos gustaría formar comisiones de trabajo con el Mineduc que vayan abordando los distintos temas, donde haya representantes de ambos lados”.

Luego añadió que “Yo creo que llegó el momento, después de un año de gobierno, de avanzar más directamente en las propuestas para esta gran reforma a la educación superior que siempre dijimos que tenía al menos varios ejes: acceso, admisión, institucionalidad, desarrollo de las ciencias, acreditación, el tema de financiamiento tanto institucional como estudiantil”.

Al ser consultado sobre la decisión de Ricardo Ezzati para sacar a Jorge Costadoat de la docencia de la carrera de Teología, Sánchez asegura que esta “es una situación específica y excepcional en la Facultad de Teología, no abarca a otras áreas de la universidad. Se trata de la Misión Canónica, que significa un encargo especial del arzobispo y gran canciller de la UC para que los profesores de Teología realicen la docencia en esa facultad. Las críticas no han cuestionado esta atribución, sino más bien el hecho de que el gran canciller la haya ejercido en este caso particular”.

Para el cirujano, este hecho genera problemas dentro del plantel, ya que la “libertad académica y de cátedra en nuestra institución siempre ha sido y será uno de sus pilares”