Jorge Navarrete 01

Durante la tarde de este domingo Jorge Inzunsa renunció como ministro de la Secretaría General de la Presidencia, debido a los fuertes cuestionamientos que recibió por parte tanto de la Nueva Mayoría como de la Alianza, por las asesorías que realizó a Antofagasta Minerals, cuando era diputado y presidía la comisión del ramo.

La noticia generó una serie de reacciones, entre ellas la opinión de Jorge “Pirincho” Navarrete desmenuzando cada rama de este asunto.

Pues bien, según consigna el diario La Tercera, el abogado comienza su análisis de los hechos comentando que “la renuncia del Ministro Secretario General de la Presidencia es una tragedia para un gobierno que no logra levantar cabeza y es también una pena para el propio Jorge Insunza, un hombre inteligente, bien inspirado, y que ha dedicado muchos años y esfuerzos a la actividad pública”. Sin embargo, acto seguido precisa que “el desenlace de este episodio no debería ser una sorpresa para nadie”.

Pirincho arremete con que la verdadera “sorpresa” apunta a que “un diputado de la República haya prestado asesorías a una empresa cuya sola relación contractual representaba un evidente conflicto de interés”.

El columnista añade que el hecho se agrava enormemente si se considera que “era un distrito con altísima presencia de la industria minera y, como si fuera poco, Insunza presidió dicha comisión en el parlamento y participó en varias decisiones sin nunca alertar sobre este vínculo”.

Por otra parte el jurista enfatiza sus dardos en que “sorpresa es que la Presidenta de la República, Michelle Bachelet, lo haya nombrado en el cargo”.

En este punto recuerda que la semana pasada el vocero de Gobierno, Marcelo Díaz, “confirma que Bachelet estaba en conocimiento de estos antecedentes cuando lo designó”, un hecho que “desnudaría la completa irresponsabilidad e incomprensión de La Moneda ante la grave crisis política por la cual atraviesa el país”.

Centrándose en el anuncio de Insunza, Navarrete critica que “sorpresa causaron las explicaciones iniciales que dio el ex ministro”, ya que “justificar sus acciones por la vía de sostener que no se vulneró la ley atenta contra el más básico sentido común ciudadano”.

Esto porque a juicio del columnista “no sólo estamos discutiendo de legalidad sino que de legitimidad, más cuando se trata de un alto funcionario público que adicionalmente debía llevar adelante la agenda contra los conflictos de interés, el tráfico de influencias y la corrupción”.

A su vez señala que “sorpresa es como la oposición intenta empatar con este episodio. Jorge Insunza hizo ahora lo correcto, con el coraje y madurez que se espera de cualquier servidor público. Y aunque su decisión no borra sus errores y desaciertos previos, al menos confirma que es otro el estándar que la ciudadanía exige de sus dirigentes políticos. Y, sobre aquello, sería bueno que muchos desvergonzados tomaran nota”.