Caval: Testigo denunció amenazas por parte de Juan Díaz, el operador UDI que vendía los terrenos de Machalí

Según uno de los testigos del caso, el gestor inmobiliario que buscó compradores para los predios de Machalí -primero para el síndico Herman Chadwick y luego para la empresa de Natalia Compagnon y Mauricio Valero- lo habría encarado en Santiago junto a otra persona días, después de prestar declaración ante la Fiscalía de Rancagua. En otros juicios en su contra, el exoperador de la UDI también fue acusado de amenazas.

Juan Díaz

Un excolaborador de Juan Díaz Sepúlveda, el gestor inmobiliario que vendió los terrenos de Machalí a nombre del síndico Herman Chadwick Larraín y luego a nombre de Caval, declaró ante la fiscalía de Rancagua haber sido amenazado por el autodenominado ingeniero y fundador de la UDI y golpeado por un acompañante.

Según consta en la carpeta de investigación del caso Caval, el 30 de abril pasado Carlos Jiménez Gallardo declaró voluntariamente ante la Fiscalía de Rancagua que recibió amenazas telefónicas unos días después de dar sus testimonio en el marco de la investigación del caso Caval y que posteriormente fue encarado por Juan Díaz, quien supuestamente habría recibido $415.354.524 por gestionar la venta de los terrenos en Machalí y “agilizar” el cambio al plan regulador en esa comuna.

Según Jiménez, un extrabajador de las empresas que constituyeron el operador UDI y su exsocio Patricio Salomón Morales, días después de su declaración ante la fiscalía regional de O’Higgins fue abordado por Díaz en el centro de Santiago y recibió un golpe en uno de sus brazos por parte de uno de sus acompañantes. Junto a la declaración consta una fotografía, tomada el mismo 30 de abril, donde aparece Carlos Jiménez exhibiendo un hematoma a la altura del bíceps de su brazo izquierdo.

El testimonio de Jiménez es así:

“No recuerdo exactamente pero entre el día 15 al 17 de abril del corriente, caminaba por la calle Matucana con la Alameda en Estación Central en la ciudad de Santiago, tras ir al doctor, cuando se me acercan dos personas, reconociendo a uno de ellos que era JUAN DÍAZ SEPULVEDA, quien vestía traje azul a rayas, quien me dijo “QUE ANDAI SAPEANDO”, a lo que le respondí “TODOS USTEDES SON UNOS SINVERGUENZAS”, para luego el acompañante de Juan Díaz, a quién no conocía, me da un golpe muy fuerte en el brazo izquierdo, para luego ambas personas retirarse y perderse entre el cúmulo de gente que circula por el lugar. Esto ocurrió a eso de las 11 de la mañana”.

Jiménez dijo a la fiscalía que pensaba que estas personas lo estuvieron siguiendo durante ese día, “ya que Juan Díaz sabe donde vivo. Además, como salí en la prensa, el debe haber visto lo que señalé y por eso me siguió, me palabreo y su acompañante me pegó”.

Aún así no hizo denuncia de lo ocurrido ni constató las lesiones. Además, Jiménez señaló que antes de ser golpeado, recibió una amenaza telefónica en la que una voz masculina le señaló “QUE ME SALIERA DEL CASO POR EL CUAL YO ANDABA DECLARANDO O SINO ME IBA A COSTAR CARO”.

Esto habría ocurrido después que el mismo Jiménez declarara al menos a tres medios de comunicación detalles de su declaración ante el fiscal Luis Toledo, el mismo 10 de abril, afuera del edificio de la Fiscalía de Rancagua.

El historial de amenazas

Coincidencia o no, en algunos de los litigios anteriores que enfrentó Juan Díaz otros testigos señalaron haber recibido amenazas para no atestiguar en su contra. Durante el juicio que enfrentó a Juan Díaz con su exsocio Patricio Salomón Morales, el testigo Ricardo Ormazábal, estafado por Díaz en la compra de un terreno el año 2005 en Curicó, dijo haber recibido amenazas por parte de un “policía de Chillán”.

En el juicio por el que fue condenado por estafa consumada, Juan Díaz también fue acusado de amenazas por varios de los testigos e incluso por su entonces socio en diversas empresas, Patricio Salomón Morales.

El estafado por Díaz, Ricardo Ormazábal, dijo que su señora recibió un llamado del gestor inmobiliario después de querellarse en su contra. En la sentencia de ese caso se detalla que Díaz amenazó a la cónyuge de Ormazábal, Silvia Méndez, “con un señor Cordero, Chadwick, Poduje” y le enrostró sus vinculaciones, recordando lo que le había pasado al “cura Jolo”.

Además, lo habría amenazado con un ex funcionario de investigaciones de apellido Barraza. En esa misma línea, su exsocio, también dijo haber sido amenazado por Díaz, haciéndose acompañar por un funcionario de investigaciones, denominado “Sr. Barraza”.

De hecho, el gestor inmobiliario enfrentó un caso por extorsión y amenazas en 2005. En esa oportunidad el exmilitante de la UDI que “vio morir en sus brazos” a Jaime Guzmán, fue acusado por estafa y amenazas durante la investigación paralela que militantes UDI llevaron adelante para desmontar la tesis de Gemita Buena en contra del exsenador Jovino Novoa.

Incluso en esa oportunidad fue encargado reo por la jueza Eleonora Domínguez, pero el 17 de enero de 2005, la séptima sala de la Corte de Apelaciones de Santiago revocó el procesamiento.

Cuando eran amigos

Jiménez es un antiguo colaborador de Díaz. En el juicio en el que se enfrentaron Patricio Salomón y Díaz, por la supuesta tala ilegal del bosque ubicado en el fundo San Juanito, en la precordillera de Coihueco, Jiménez fue uno de los testigos presentados por la defensa del exoperador UDI.

En esa oportunidad señaló que conocía a Díaz desde el año 2002 y que había trabajado para él en un proyecto ambiental, así como para la empresa de transportes y un proyecto vial para la Inmobiliaria Coyancura, en la que compartían sociedad el supuesto ingeniero civil con Salomón.

Esa vez, cuando Salomón dijo que ese terreno se había talado sin su consentimiento, Jiménez a favor de Díaz. Atestiguó que había escuchado al empresario dar instrucciones sobre ese fundo y agregó que pensaba que Salomón esta mal influenciado por un tercero, Alfonso Demanet, para sacar a Díaz de sus negocios y que juntos habían inventado un juicio en contra de él por el supuesto robo de vales vista.

Cabe destacar que Demanet está querellado junto a Juan Díaz por Pablo Jofré, el excandidato UDI con el que trabajó en la investigación paralela del caso Spiniak, que lo acusa de haberlo estafado por cerca de 100 millones por la venta de un predio en Lo Curro que tenía papeles clonados en el Conservador de Bienes Raíces.

De todas formas, el testimonio de Jiménez no fue considerado por el Tribunal de Chillán, quien desestimó la prueba por querellarse en contra de Salomón por la supuesta falsificación de instrumento privado y usurpación de nombre.

Ahora, sin embargo, lo acusa directamente de haberlo amedrentado tras prestar declaración en el caso Caval.

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