4 poemas inéditos de Germán Carrasco

4 poemas inéditos de Germán Carrasco

santiago de noche Un joven escritor se pregunta por la inexistencia de rock and roll Los tentativas democráticas engendraron seres monstruosos e hiperlaxos que parecen haber alcanzado el nirvana luego de un curso rápido de meditación o, quizás, los privilegios ablandaron demasiado a los hijos de exiliados en Europa, no lo sé; demasiada colección de vinilos y conchitas de playa. Quizás la dieta. Confundir la poesía con cables y circuitos les caía como anillo al dedo a los que se negaban al contenido y al pathos del grunge o la poesía o el sexo explícitos en los humillantes años noventa. Si el tiempo fue brutal con la música electrónica hoy se mudan al folk o a algún experimento del sudeste asiático: dieta incluida, otra vez. Parecen lobos marinos que toman el sol en Valdivia o Bahía Inglesa, galla. No lo sé a ciencia cierta: el peso de su trasero, tal vez. La falta de depredadores. El más descarado aburguesamiento. Piedra de origen volcánico Tersura del amor cuando se acaba como de piedra pómez en la herida, piedra en forma de cerebro jibarizado, seco. Y leve, por no portar idea o emoción alguna. Hueco y perforado con canales interiores por donde circula libre y juguetona la muerte con una cola de caballo que salta al viento. Una cosa liviana y terrorífica que flota como boñiga en altamar: la ilusión y burla de una boya para el nadador cuya esperanza es una muerte rápida. Una piedra volcánica que recuerda la destrucción y el éxodo del pobrerío que huye desesperado hacia los cerros en llanto expresionista por sus casas y el espectáculo de los humores del volcán como la caligrafía de un dios inspirado. Las imágenes más bellas de la natura iracunda: lava y el fuego que todo purifica: ese es el origen de esta piedra pómez con la textura del amor cuando se acaba, una piedra para las durezas del corazón cuando el amor anda por las patas. Este colegio era antes un cine oye, este colegio era antes un cine pero está prohibido recordarlo so pena de castigos y sanciones. Este colegio era antes un cine y en este territorio tenían sentido la ficción la metáfora la imagen. Alguien una vez tuvo la mala idea de preguntar por el origen del edificio, y fue expulsado en el acto del colegio. Sin embargo a veces las chicas se fugan de clases a fumar escondidas a los rincones de socialización fundamental y una a otra se enseñan evidencias: la huella de los proyectores en la sala o las cenefas que enmarcaban el ecrán. El ecrán mostraba los documentos, el mundo más allá del recinto, el besuqueo, la belleza y las lágrimas. El lugar del ecrán ha sido convertido en el escenario de un gimnasio marcial en donde se pronuncian discursos. Ahí, un hermoso niño engominado lee las efemérides de batallas, conquistas y hasta de industriales y empresarios. Nadie le explicó el motivo del homenaje a estos personajes que reemplazaron a las heroínas y aventureros de la pantalla o a los documentales que mostraban los modos de vida fuera del recinto, los partos y el sexo en otras tribus. Una vez se vio un rayado en el baño que decía: “los del circo ni siquiera tuvieron la oportunidad de los del cine” (los del circo sostenían que a los pobres indefectiblemente se los cargan —se los cagan— primero, que los del cine tuvieron menos bajas —que tuvieron raja—) Está prohibido recordarlo. Por algún motivo es un tabú pero esto era antes un cine. Una de las chicas le dice a la otra: fíjate en la marca de las butacas en el piso en donde antes se besaban las parejas. Ahora es un gimnasio oscuro en donde se realiza una coreografía marcial. Y dentro de las aulas, el silencio y los dictados. Pero este edificio era antes un cine. El tsunami para Javi Dey Entonces andaba dios con déficit atencional o rabia. Una de tres. El asunto es que el pato lo pagan los de siempre. Ahí tienes tu arte moderno: una cascada de muñequitas sin brazos, fotos de décadas pasadas y tubos anticuados para rizar el pelo. A unos turistas les dio risa el aviso de tsunami: un hombrecito que huye despavorido de la ola esquemática. Ríete nomás bolú, a ver si así te toca a ti una cumbia terrestre o un tsunami que tapice la ciudad de algas marinas como cintas de cassettes antiguos o vhs de traci lords sobre los postes, las aceras y edificios en una mega performance. Otro argentino me dijo que cuando niño le contaban que el mar iba a subir hasta la cima de las montañas y que los chilenos huirían en éxodo hacia el lado argentino. Entonces saltarían como langostas invadiendo Buenos Aires, algo así como esos ladrones de joyas tipo ninjas de las películas de acción o los lavadores de ventanas de los rascacielos. Sonaba bien el cuento, mezcla perfecta de Aira con Zurita, o sea: de agua con aceite. Empiezo a hablar de montañas y termino hablando de mujeres que, claro está, son montañas esculpidas. Empiezo hablando de montañas y termino hablando de rodillas exangües: nos levantamos del zafu como ancianos y como ancianos caminamos luego de bajar los senderos infinitos. En el fondo buscamos sentirnos como ancianos porque la juventud nos repugna. Las rodillas son los talones de Aquiles: yo por ejemplo, quiero unas nuevas. y quiero hablar de montañas, no de rodillas maltrechas que ni para rezar sirven.
Comentarios
Sabía ud que... COMO NO VAN A DEJAR LIBRE A LOS LADRONES SI LES DICEN “HABLE AHORA O CALLE PARA SIEMPRE”. -------------------------------- Sabía ud que... NO SOY NI DEL SEXO DÉBIL NI DEL SEXO FUERTE, SOY DEL “SEXO, POR FAVORCITO”. -------------------------------- Sabía ud que... LO QUE BUSCAS ESTÁ EN TI… O DEBAJO DE LA CAMA. -------------------------------- Sabía ud que... JOAQUÍN LAVÍN JR PASÓ DE SER UN ENTUSIASTA A UN ENTUSIESTA. -------------------------------- Sabía ud que... HAY PERSONAS TAN MALÉFICAS QUE SON EL SEXO DEVIL. --------------------------------