París EFE

El jefe del servicio de inteligencia australiano (ASIO), Duncan Lewis, dijo hoy que no hay garantías de que Australia esté a salvo de un atentado como el de París pero justificó mantener el nivel de alerta vigente desde 2014.

“Si bien le digo que las autoridades de inteligencia y seguridad hacen todo lo que pueden, no hay ninguna garantía, no hay manera de que podamos decir que no hay la posibilidad de que haya un atentado en Australia”, dijo Lewis en una entrevista a la cadena ABC.

Pese a que en el último año ha habido tres atentados con víctimas y otros seis que han sido frustrados por la policía, Lewis aseguró que no hay razones para elevar a “extremo” el nivel de alerta por amenaza terrorista, situado desde septiembre de 2014 en el nivel “alto”, que considera “probable” un atentado, y que calificó como “adecuado”.

“No tenemos ninguna información específica que nos lleve a creer que haya una amenaza de ataque inminente ahora mismo, por lo que no es adecuado elevar el nivel de alerta a la siguiente posición”, dijo.

Lewis dijo que el ASIO sigue a unas 400 personas por su presunta vinculación con el Estado Islámico, incluidos varios que se han unido como combatientes a esta milicia en Siria e Irak, donde una cuarentena de australianos yihadistas han muerto en combate.

Desde que elevó la alerta el gobierno australiano comenzó a presentar leyes para ampliar los poderes de las agencias de seguridad e inteligencia mientras se sucedían varios incidentes.

En diciembre, un autoproclamado clérigo iraní tomó varios rehenes en una cafetería en el centro de Sídney, un asalto que se saldó con tres muertos, incluido el secuestrador.

En septiembre del año pasado un joven yihadista fue abatido en Melbourne por la Policía después de que apuñalara a dos agentes y en octubre de este año otro joven murió en circunstancias similares tras matar de un tiro a un trabajador administrativo de una comisaría de Sídney.