“El Ministerio Público formaliza por los siguientes hechos, en junio de 2010 el imputado Jaime Anguita contactó telefónicamente al imputado José Pérez Mancilla concertando una reunión en la que le ofreció 5 millones de pesos para que diera muerte e hiciera desaparecer a su esposa María Viviana Haeger Masse”.

Así parte el fiscal Regional de Los Lagos, Marcos Emilfork, la formalización de cargos contra los dos supuestos involucrados en el homicidio que tuvo lugar en Puerto Varas en junio de 2010.

El caso tomó un vuelco este semana luego de que Pérez Mancilla confesara la ejecución material del crimen, asegurando que fue encargado, a cambio de dinero, por la propia pareja de la contadora.

La Fiscalía, junto pedir prisión preventiva para ambos, imputó a Anguita por parricidio, mientras que a Pérez Mancilla por  homicidio calificado.

En la audiencia, los persecutores entregaron detalles de cómo se ejecutó el asesinato, esto según la confesión del carpintero.

“El imputado Pérez Mancilla declara ante este fiscal de manera voluntaria en el cuartel de la PDI de Puerto Montt el día 7 de diciembre donde reconoce su participación en los hechos, reconoce ser el autor material de la muerte de doña Viviana Haeger, explica cómo da muerte a la víctima y explica por qué lo hace, que es por el dinero que le pagaría el imputado Anguita”, relata el fiscal.

El persecutor Naín Lamasentra en ese momento entra en los detalles más escabrosos de la escena, narrando que: “Pérez Mancilla llega al domicilio donde es recibido por la víctima, lugar donde la redujo, sujetándola de las manos, llevándola al segundo piso donde estaba el dormitorio matrimonial (…) la hace arrodillarse mirando hacia la ventana, al lado de la cama con la cabeza hacia abajo. El se pone al lado de ella, le coloca una bolsa en la cabeza para ocluir las vías respiratorias, dándose cuenta que muere cuando deja de moverse y se orina en el lugar. Luego de ello explica que toma una bajada de cama y arrastra el cuerpo hasta una buhardilla que está en el mismo dormitorio”.

“Pérez señala que oculta el cuerpo porque la orden de Anguita era matarla y hacerla desaparecer, él no tenía como trasladar el cuerpo, por eso quedó en ese lugar”, asegura.

“El 29 de junio de 2010 es la fecha de la muerte, de acuerdo a los antecedentes, la llamada de teléfono se habría realizado desde la comuna de Puerto Varas”, indican los representantes del Ministerio Público en la audiencia dirigida por la magistrado Ximena Bertin.

Respecto de la conexión entre ambos, él como sicario y Anguita como quien le paga para matar, Pérez Mancilla “dijo que era un empleado de confianza de Anguita, que conocía la casa y la buhardilla donde dejó el cuerpo. El encargo era matar y hacer desaparecer el cuerpo de Viviana Haeger”.

Cómo fue el supuesto pago

Además de los detalles de la muerte, los fiscales se refirieron a cómo fue el presunto pago por el homicidio.

Dicen que se concretó en Puerto Montt, a través de un encuentro donde se le pasaron dos millones de pesos, de los cinco pactados, esto en una bolsa de papel. El persecutor explica que cuando Pérez Mancilla fue a pedir el resto del dinero a Anguita, éste le dice que “le sale más barato comprar una bala que pagarle ese dinero, luego de esto el imputado Pérez nunca más vuelve a insistir en que se le pague el dinero adeudado”.

“No son sólo sus dichos, hay evidencia material, su participación había sido por una recompensa remuneratoria, el único móvil es la desesperación económica de no poder trabajar por tener que atender a su cónyuge recientemente operada del riñón”, agrega uno de los fiscales.

Sobre la vinculación del viudo, dicen que “evidentemente la esencia son los dichos del imputado Pérez Mancilla que tienen un correlato con el sitio del suceso, con las especies recuperadas, con la relación con el imputado Anguita”

“El imputado señala expresamente a Jaime Anguita como aquel que le ofrece el dinero”, afirma el persecutor.

Este viernes, la Tercera reveló parte de la declaración del homicida, quien en su testimonio confesó que Haeger “opuso muy poca resistencia, no tuve que pegarle, sólo la sujeté y la controlé con mi peso, porque era muy flaquita. Tomé el cuerpo y con la ayuda de un choapino lo trasladé hasta la puerta del entretecho que está en el mismo dormitorio, la que tenía solo un pequeño pestillo que la cerraba. Una vez ahí me metí yo primero y luego la tomé por debajo de las axilas, con la cabeza adelante cerca de mi pecho, empezando a avanzar, caminando yo hacia atrás, pisando las vigas, arrastrándola”.

De acuerdo a los antecedentes que además aporta la fiscalía figura un un quiebre en la relación con Haeger y Anguita y contradicción en las versiones suscitadas con el paso del tiempo.

Según indica el abogado de la familia Haeger, Sergio Coronado hay “a lo menos seis elementos que dan cuenta de la vinculación de Anguita con el homicidio calificado de Viviana Haeger”.