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Ilustración: Sandro Baeza

Ciudad

9 de Febrero de 2026

El sangriento camino del “chico Ignacio”: se fugó de la cárcel en 2023, amenazó de muerte a un gendarme y hoy es acusado de homicidio y canibalismo en La Serena

Fugado de la cárcel en 2023 y recapturado en el extranjero, Manuel Ignacio Fuentes Martínez acumulaba un historial de robos violentos, sanciones disciplinarias y amenazas a funcionarios penitenciarios antes de quedar bajo investigación por el homicidio de su compañero de celda y el posterior caso de canibalismo ocurrido al interior del penal de Huachalalume, en La Serena.

Por Jaime Pinochet y Sebastián Palma
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Antes de ser acusado como uno de los responsables de uno de los episodios más extremos registrados al interior del sistema carcelario chileno, Manuel Ignacio Fuentes Martínez ya era un nombre conocido para Gendarmería. 

Fue condenado por dos delitos —robo con intimidación y robo con violencia—, por los que cumplía penas que superaban los 13 años de presidio efectivo cuando, en 2023, protagonizó una fuga desde el penal de Puente Alto. Según su expediente judicial, aprovechó un descuido del personal, saltó un muro perimetral y logró alcanzar la calle, iniciando así una fuga. El hecho quedó registrado en su ficha de clasificación de la siguiente manera: 

“Siendo aproximadamente las 15:28 horas, personal de la escuela informa que un interno se encontraba saltando por sobre la malla perimetral colindante a los perímetros de la calle José Luis Coo, activándose de forma inmediata los protocolos de seguridad interna logrando establecer a través de la sala de CCTV que efectivamente cerca de las 15:29 horas el interno identificado como Manuel Ignacio Fuentes Martínez habitante de la Torre N° 4, dormitorio N° 4”.

La escapada de Fuentes terminó fuera del país: se radicó en Argentina. Meses después fue capturado y extraditado a Chile, donde se le notificó el cumplimiento de ambas condenas y reingresó al sistema penitenciario en calidad de “rematado”.

A partir de ese episodio, Gendarmería lo reclasificó como un interno de alto riesgo, señalando que era capaz de vulnerar la seguridad de una unidad penal, lo que motivó la aplicación de sanciones administrativas y un cambio en su régimen de cumplimiento de pena.

Entre los castigos estuvo el aislamiento de visitas, además de resolverse su traslado desde la Región Metropolitana hasta el penal de Huachalalume, en La Serena, a más de 500 kilómetros de su entorno familiar. 

Desde abril de 2023 la familia del interno no volvió a tener contacto visual con él. Sin recursos para viajar al norte del país, y con encomiendas devueltas por la administración penitenciaria, el traslado terminó por profundizar su aislamiento. En ese contexto —marcado por sanciones disciplinarias y aislamiento— Fuentes Martínez permanecía recluido en La Serena cuando se produjo el episodio que hoy lo tiene nuevamente bajo investigación: un caso de canibalismo al interior del penal. 

Canibalismo en la celda de castigo

El episodio ocurrió al interior del penal de Huachalalume, en La Serena, específicamente en una celda destinada a internos aislados y sancionados disciplinariamente. Durante el desconcierro de la mañana, funcionarios de Gendarmería ingresaron a una de las celdas y encontraron a un interno fallecido, tendido sobre la cama que compartía con Manuel Ignacio Fuentes Martínez. La víctima presentaba una herida cortopunzante en el cuello, provocada con un arma de fabricación artesanal.

De acuerdo con los primeros antecedentes recabados por la institución penitenciaria, el ataque habría ocurrido durante la noche anterior. Tras dar muerte a su compañero de celda, el imputado permaneció en el mismo espacio junto al cuerpo durante varias horas.

Al momento del hallazgo, los funcionarios constataron que el cadáver presentaba mutilaciones en el rostro y extremidades, lo que activó de inmediato los protocolos internos y la notificación al Ministerio Público.

Según información conocida por Gendarmería y posteriormente incorporada a la investigación, el interno no solo habría atacado a la víctima con un arma cortopunzante, sino que además habría cometido actos de canibalismo al interior de la celda.

Funcionarios que participaron en el procedimiento constataron la ausencia de partes del rostro y lesiones en una de las manos. Parte de los restos se encontraban al interior del recinto, mientras otros habían sido manipulados por el imputado.

Durante las primeras diligencias internas, el propio Fuentes Martínez habría entregado declaraciones que impactaron a los funcionarios a cargo del procedimiento. En ese contexto, y sin detallar los hechos, habría señalado que aún sentía restos de carne entre los dientes, según relatan fuentes penitenciarias que conocieron su testimonio.

Imputado también amenazó a un gendarme el 2023 : “No me wei tanto que me puedo descompensar, te voy a matar y tirar a los perros”

El “Chico Ignacio” cumplía prisión preventiva desde 2022 por el asalto que había cometido en La Reina. La causa estaba apunto de llegar a su fin en julio de 2023, cuando tuvo un altercado con un gendarme que lo custodiaba en la cárcel Santiago Sur. 

Eran las 10.35 del 14 de julio de ese año cuando el gendarme Diego Machuca les pide a los reos del módulo A–que se encontraban en el acceso al patio–que despejaran la zona para tener una mejor visión del perímetro. 

Al parecer, esa instrucción, no fue del agrado de Fuentes Martínez, quien lo increpó de forma desafiante. “No me wei tanto, que me puedo descompensar, te voy a meter la mano, te voy a matar y te voy a tirar a los perros”, lanzó el joven asaltante. 

Esto provocó que su custodio lo esposara para trasladarlo a enfermería. Ahí se constató que no tenía lesiones y se le abrió un sumario interno. Al no querer declarar, Gendarmería procedió a dejarlo aislado

Una semana después del incidente en el módulo A, Fuentes Martínez fue condenado a siete años de presidio por el asalto cometido en La Reina, donde intimidó a una mujer de 76 años que se encontraba junto a su nieta de nueve. A esa pena se sumaron otros seis años por porte de armamento.

El altercado con el funcionario penitenciario derivó en su traslado desde la ex Penitenciaría de Santiago hasta el penal de Puente Alto, donde debía cumplir su condena.

A esa trayectoria se sumó posteriormente la fuga desde ese recinto en 2023 y, más tarde, la investigación por homicidio y canibalismo ocurrida al interior del penal de Huachalalume, antecedentes que hoy lo mantienen nuevamente bajo investigación judicial. Y de regreso a Santiago, pues se dispuso que mientras se recaban más antecedentes, el “Chico Ignacio” esté custodiado en la cárcel de Alta Seguridad (Repas) de la Región Metropolitana.

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