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Hace algunos días el diputado de Izquierda Autónoma, Gabriel Boric, chato de las desigualdades y la gran desconexión social de sus pares lanzó su crítica más descarnada en contra del modo de actuar del Congreso.

“En Chile hay un simulacro de democracia, donde las decisiones las toma una pequeña elite, que además es muy endogámica. Tiene las características de ser santiaguina, rica y machista. Y eso genera una suerte de protección donde no se escucha lo que pasa afuera. Si uno ve las reacciones que han tenido los actores institucionales frente a los casos de corrupción, han sido súper erráticas. El mismo Congreso no capta lo que pasa afuera”, dijo el pasado 4 de enero el ex dirigente estudiantil a La Tercera.

Hoy como era esperable y fiel a su estilo, Boric profundizó en la polémica desatada por los cuestionados adelantos que tanto diputados como algunos senadores han pedido al Congreso. En esa línea con todo lo acontecido sintió que corroboró su pensamiento sobre que muchos políticos -no todos, dijo- no trabajan realmente en favor de la gente y derechamente viven en una burbuja alejados de la realidad social.

A través del espacio que le otorgan las redes sociales, Boric aclaró en 4 certeros puntos cuál es su postura al respecto. “Sobre el tema #BanCongreso, un par de reflexiones en los sgtes tweets”, partió diciendo.

El diputado por Magallanes rechazó todas las explicaciones que han dado sus pares cuestionados: “No hay ningún argumento que justifique privilegios especiales por el hecho de ser parlamentarios”, sostuvo tajante.

Añadió que los políticos “debemos vivir en marco de la realidad chilena y no en una burbuja. No se trata de un voto de pobreza, sino de coherencia”.

Por su lado avisó a todas las autoridades que a diario se lamentan y quejan por la poca confianza, credibilidad, legitimidad y representatividad que tienen por parte de la ciudadanía que la “política institucional en Chile está desprestigiada porque no es representativa de la sociedad chilena. Privilegios contribuyen a ello”.

El parlamentario fue un poco más allá y precisó que “si parlamentarios se atendieran en salud pública, usaran transporte público, tuvieran a sus hijos en ed pública, otro gallo cantaría…”.

Horas más tarde de estos descargos por Twitter, el diputado de IA conversó con radio Bíobío, medio en el cual pudó analizar más en extenso el nuevo acontecimiento al interior del Congreso.

“Al Congreso no hay que defenderlo. Las defensas corporativas, de clase o de casta que se dan en el parlamento, son absolutamente inaceptables y desde mi punto de vista. Acá lo que corresponde decir es que todos los privilegios que tenemos los parlamentarios que nos ponen por sobre un ciudadano común y corriente, son injustos”, manifestó.

Lo sensible de la situación para Boric y que le molesta enormemente es que “esto es absolutamente transversal, uno no puede distinguir entre partidos de izquierda o de derecha o de la coalición que sea porque están todos metidos en la misma y funcionan como casta. Es inaceptable y me parece muy bien que existan estas denuncias”.

Cabe decir que luego de que ayer El Mercurio publicara que distintos parlamentarios habían recibido préstamos sin intereses por parte del Congreso, el presidente de la Cámara de Diputados salió al paso para aclarar la situación.

Precisó que estos no eran préstamos, sino que “adelantos de sus remuneraciones”, a su vez que juró que esto no ocurre hace más de un año y medio.

Sobre los nombres de parlamentarios que pidieron las lucas, Núñez manifestó que “nosotros hemos decidido nos entregarlos, la auditoría no contempla los nombres de los diputados y por ser casos de fuerza mayor y vinculados a cosas personales, cada uno debe decidir”.

Por su parte, el secretario de la Cámara de Diputados, Miguel Landeros, encargado de visar los adelantos, explicó que los dineros se podían solicitar a la comisión de régimen interno por motivos extraordinarios o de fuerza mayor, los que se acreditaban con una declaración de buena voluntad. Agregó que las platas eran parte de la dieta de los diputados, no recursos adicionales.

El diario La Segunda ayer señaló que los diputados que pidieron estas lucas fueron: Cristián Campos (PPD), Marisol Turres (UDI), Claudio Arriagada y Jaime Pilowsky de la Democracia Cristiana, Diego Paulsen (RN) y Jenny Álvarez (PS).

Tras destaparse el caso, el diputado Campos se defendió en el vespertino indicando que “lo mío fue un adelanto de 12 millones de mi dieta que solicité por una situación coyuntural de tipo familiar y el cual cancelé en los meses posteriores. Fue un tema familiar delicado”.

El diputado de la región del Bíobío sostuvo que “lo solicité porque era una atribución que estaba ahí desde el regreso a la democracia. Si hubiera sabido que podría ser cuestionado, hubiera buscado otro mecanismo. Jamás pensé que esto podría ser cuestionado”.

Desde la UDI, Marisol Turres indicó a Emol que pidió un adelanto “atendido a una situación puntual muy compleja económicamente, el año pasado fue un año difícil para mí, yo pedí un anticipo que ascendió a menos de lo que es un sueldo y me fue descontado después en unas cuotas de mi sueldo los meses siguientes”.

Agregó que las lucas las devolvió en seis cuotas. Pese a todo se apuró en advertir que “yo no usaría la palabra préstamo, usaría como un anticipo de tu sueldo que muchas personas lo hacen en muchos lugares donde trabajan, a veces se realiza eso. No lo veo como un préstamos, yo tengo créditos en los bancos como todos los chilenos, sino que obedeció a una situación puntual y que requería también rapidez para cumplir con lo que tenía que hacer en ese momento”.

“Cualquier persona puede tener una situación compleja en un momento determinado y eso uno lo ve que empresas o acá en la misma Cámara te puedan anticipar tu sueldo futuro, los limites eso no lo disponemos nosotros, sino la Cámara”, cerro.