Harold Mayne Nicholls A1

La dura sanción de siete años dada a conocer el 6 de julio del año pasado por parte de la FIFA a el ex presidente de la ANFP, Harold Mayne-Nicholls (54), por tener una “gestión irregular” y romper con códigos de ética del ente rector del fútbol mundial, ha generado división en el ámbito de los directivos nacionales. Cabe destacar que Mayne-Nicholls trabajó 19 años en distintos puestos directivos al interior del organismo que lo acusó de estos cargos.

Sin embargo, en el primer comunicado enviado el año pasado no fueron justificadas las razones por las cuales el exdirigente fue condenado. Es debido a esta razón, que la FIFA emitió un segundo comunicado dando a conocer las justificaciones de la larga pena que tiene que enfrentar el ex timonel.

Según el comunicado, el dirigente rompió los siguientes códigos:

“Se declaró al Sr. Mayne Nicholls culpable de infringir los artículos 13 (Reglas generales de conducta), 15 (Lealtad), 19 (Conflicto de intereses) y 20 (Aceptación y ofrecimiento de obsequios y otros beneficios) del Código Ético de la FIFA (CEF)”.

Asimismo, la publicación profundiza en las normas que quebró Mayne-Nicholls cuando era el presidente de la ANFP:

“Según el órgano de decisión, la infracción más grave cometida por este oficial fue la violación del artículo 20 del CEF sobre la aceptación y ofrecimiento de obsequios y otros beneficios. El objetivo de esta disposición es velar por que se cumpla en todo momento el requisito de la FIFA (y de sus órganos y oficiales) de comportarse siempre con integridad y neutralidad”.

Cabe aclarar que el dirigente que es periodista de profesión fue cuestionado cuando pidió beneficios para su dirigente en épocas de la votación del mundial de Qatar 2022. Esto es lo que publica la FIFA al respecto:

“Tras participar en la visita de inspección de uno de los comités de candidatura en septiembre de 2010, el Sr. Mayne-Nicholls, por iniciativa propia, solicitó en repetidas ocasiones en una institución vinculada al comité de candidatura favores personales relacionados con el alojamiento y entrenamiento de familiares suyos (un hijo, un sobrino y un cuñado). Además de ser de naturaleza privada, las peticiones se hicieron tan solo unos días después de la visita al comité de candidatura, en una época en la que el grupo de evaluación de candidaturas que presidía el Sr. Mayne-Nicholls aún estaba cumpliendo sus deberes y antes de la elección de los organizadores de las ediciones de 2018 y 2022 de la Copa Mundial de la FIFA”, sostiene la publicación.

“Al realizar estas solicitudes, el Sr. Mayne Nicholls no actuó en interés  de la FIFA e ignoró, en beneficio de sus propios intereses, su responsabilidad como oficial de alto rango de la federación internacional de actuar con la  mayor neutralidad e integridad”, agrega el comunicado.

Además, la institución futbolística añadió que el dirigente podrá apelar a su sanción que superan los 2500 días.

En julio del año pasado, cuando el dirigente se enteró de su sanción, esto fue lo que respondió en aquella oportunidad en su cuenta de Twitter:

“Ante el dictamen, apelaré a los órganos judiciales superiores establecidos en estatutos FIFA y TAS”.