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Los Carlos están sosteniendo un duro cruce de declaraciones con críticas ásperas y incómodas. Por una parte, Carlos Ominami salió a defenderse una semana después de que el habitual columnista de “El Mercurio”, Carlos Peña, criticara el 17 de enero que el padre adoptivo de MEO siguiera en la Fundación Chile 21. En esa línea comparó lo que hizo Matte en el CEP y dijo que lo más adecuado era que renunciara.

Pues bien, la respuesta de Carlos Ominami llegó este 27 de enero en El Mercurio, tras un previo cruce de cartas entre los dos:

“Falta groseramente a la verdad cuando afirma que yo he reconocido un comportamiento ilícito. He sido categórico en declarar que no he cometido ningún delito y que lucharé para demostrar mi inocencia. Espero, cuando eso ocurra, recibir sus disculpas”, sostuvo.

Añadió que “por el contrario, yo no presido ninguna empresa que se haya autodenunciado (en alusión a Matte), y en lo personal, alego y pido que se me respete la presunción de inocencia. Una formalización es el inicio de una investigación. En ningún caso equivale a una declaración de culpabilidad. Y, más aún, he dicho que no estoy disponible para aceptar una salida alternativa que implique reconocimiento de culpa por una actuación maliciosa”.

“Por último, tiene razón Carlos Peña cuando sostiene que la lucha en contra de la dictadura no da patente de corso para hacer cualquier cosa. Hice referencia al papel de cada cual en ese periodo para argumentar en contra del carácter absoluto que le otorga a la imparcialidad. En ese período, yo, junto a muchos, fuimos deliberadamente parciales, tomamos partido y luchamos para que, entre otras cosas, Carlos Peña pudiera opinar libremente, aunque, desgraciadamente, use esa libertad para descalificar y ofender”, respondió Ominami en su último mensaje.

La historia comienza así. Luego de que Peña expresara sus argumentos (contenidos en el primer párrafo), el padre adoptivo de Marco Enríquez-Ominami no aguantó las críticas y le respondió una semana después a través del mismo medio y entre otras cosas, le cuestionó al rector de la Universidad Diego Portales su ignorancia respecto a la presunción de inocencia. También le objetó el débil rol que desempeñó en la dictadura, a diferencia de él que fue militante del MIR.

Esto fue lo que escribió el ex senador socialista, Carlos Ominami:

“Su tesis es simple: si Matte renunció a la presidencia del CEP, otro tanto debe hacer Ominami respecto de la presidencia de Chile 21. Parece lógico, pero no lo es. Las situaciones son diversas. La acusación que pesa sobre Matte se refiere al ejercicio directo de su condición de presidente de CMPC por colusión en el mercado del papel tissue . En mi caso, la acusación, bastante extraña por lo demás, de fraude al fisco por evasión de IVA, se refiere a mi campaña senatorial del 2009 y no tiene nada que ver con Chile 21”.

“La imparcialidad no es un concepto absoluto y no se puede desligar de los contextos políticos y los valores morales. Peña sin embargo lo hace. A diferencia de él, fui enteramente parcial en el dilema entre dictadura y democracia, luché con todas mis fuerzas en contra de la primera, no guardé silencio y me enorgullezco por ello”, añadió Ominami en su misiva escrita el 24 de enero.

En la carta de respuesta, el académico de la universidad de la Diego Portales y abogado de profesión no decidió quedarse callado y el lunes 25 de enero dijo que “usaba la dictadura como excusa”.

Este fue el argumento de Peña:
“La columna argüía que la situación de Matte y la de Ominami eran análogas y que, entonces, debía tratárselas de la misma manera. En efecto, ambos presidían un think tank (el CEP, Matte; Chile XXI, Ominami) y ambos estaban involucrados en conductas ilícitas (Matte al presidir una empresa que se había coludido; Ominami al haber ejecutado personalmente, cosa que no ha negado, actos ilegales). Las diferencias obran a favor de Matte y no de Ominami: Matte hasta ahora no ha sido imputado personalmente de cometer delito; Ominami será formalizado nada menos que por fraude al fisco. Siendo así ¿cómo pretender que Matte hizo lo correcto al renunciar; pero que Ominami debe seguir en su cargo? Es verdad que Matte vive de sus empresas (una de las cuales timó a los consumidores) y que Ominami se financia en parte solicitando dádivas a ellas (y que alguna vez las disfrazó con facturas); pero no creo que esa diferencia justifique abandonar la analogía. Por el contrario, ella sigue en pie”.

“Carlos Ominami esgrime, además, en su defensa, el principio de presunción de inocencia. Repite así un argumento que suele estar presente cada vez que se descubre a un miembro de su gremio en conductas ilícitas. Lo hizo Novoa en su momento, lo hace él ahora. Pero ocurre que la presunción de inocencia existe como defensa del ciudadano frente a la coacción estatal y no puede ser usada (menos por los políticos profesionales o los funcionarios públicos) como una inmunidad frente al escrutinio público o la opinión crítica de la prensa. Los políticos profesionales como Carlos Ominami (es decir, quienes viven para la política y además de ella) no pueden reclamar como único estándar para juzgar su comportamiento el de la ley penal”.

“Y en cualquier caso, y frente a ese argumento final de Carlos Ominami, no cabe más que preguntar: ¿Hasta cuándo la opinión pública aceptará que se esgrima el papel jugado en la dictadura como una manera de justificar la conducta ilícita, evadir la responsabilidad y eludir los reproches? ¿Acaso haberse opuesto a la dictadura confiere una patente de corso para ejecutar cualquier conducta en los años que le siguieron?”, añadió Peña en la última carta enviada en la pelea verbal que tiene con su contendor.

Para saber si seguirá esta bullada historia entre el intelectual y columnista Carlos Peña contra el ex parlamentario de la Quinta Región, Carlos Ominami, habrá que esperar unos días.