Hay papitos y papitos... éste se ha hecho popular en las redes sociales gracias a su total descriterio al jugar en la nieve con su hijo. Sin mucho tino, armó una gigantesca bola mientras su pequeño lo perseguía. Cuando estuvo lista, y ante los humildes ataques del chico, el padre se la lanzó encima. Así, sin más. Después, corrió despavorido a consolar al pequeño. ¡Ay señor!



