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Con la teoría del desalojo -en su opinión, más presente que nunca, el senador de RN, Andrés Allamand, analiza en entrevista con El Mercurio el presente de la derecha y el escenario presidencial que se vislumbra para 2017.

“Es fundamental un remezón desde el punto de vista de las actitudes. Creo que el desalojo está vigente. Antes era necesario para cambiar al Gobierno, ahora para enderezar el país. Tenemos que tener un perfil más definido y separar más claramente las aguas con el Gobierno”, advierte el ex precandidato presidencial.

Al respecto, pone como ejemplo lo que pasó en Argentina con el triunfo de Macro, donde “se hizo una convocatoria opositora amplia a partir de un programa de rectificación, y eso es lo que nos falta”.

Sobre si la nueva oposición, llamada Chile Vamos, va en la línea correcta, responde que “tiene que equilibrar mejor su carga de trabajo. Chile Vamos, por la tardanza en su puesta en marcha, debe enfrentar en 2016 tareas internas -como la constitución o reafiliación de los partidos, ajustes de sus declaraciones de principios, formas nuevas de reorganización- pero al mismo tiempo hay que trabajar hacia fuera, es decir hacia la ciudadanía y el electorado asumiendo que apenas termine la elección municipal empieza la campaña parlamentaria y presidencial. Chile Vamos tiene que entrar a una fase de definiciones. La gente quiere saber lo que opina acerca de la gratuidad, de la agenda antidelincuencia, de nuestras propuestas de recuperación económica, cómo abordaríamos el problema de La Araucanía, que se ha extendido hacia las regiones del Biobío, Los Ríos y Los Lagos. En política para tener adhesión hay que tener definiciones”.

Sobre su partido, afirma que “necesita un remezón de energía, de dinamismo, de convicción, de fuerza. Me gustaría que la oposición entera mostrara más voluntad de volver a ganar el gobierno y más carácter”.

En ese sentido, dice que su sector debe hacer es “aprovechar esta oportunidad para sintonizar con la ciudadanía, esto significa aproximarse a ella, no en la forma tradicional en que los partidos lo hacían hace 25 años atrás. En ese tiempo las redes sociales no existían. Los partidos deben innovar en su forma de comunicar y establecer una doble vía con la ciudadanía”.

A propósito de no volver la mirada hacia atrás se pregunta cómo sería entonces que en la presidencial se enfrenten dos exmandatarios, como son Ricardo Lagos y Sebastián Piñera.

“Es posible que la elección termine siendo entre Lagos y Piñera, pero eso bajo ninguna circunstancia va a significar que se vuelva al esquema Concertación-Alianza, que quedó en el pasado. Creo que Lagos no va a ser el candidato de la Nueva Mayoría entre otras cosas porque así como genera mucha adhesión en sectores independientes y de centro, los dirigentes a la izquierda de la Nueva Mayoría le tienen fobia. El mayor enemigo de Podemos en España es el PSOE, y el mayor enemigo de esta nueva izquierda radicalizada es el liderazgo centrado en Ricardo Lagos”, responde.