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“Estoy cansado físicamente. Me pasaron la cuenta dos años de trabajo ministerial, eso me produjo un cansancio físico y alguna repercusión en mi salud, absolutamente manejable en la medida en que yo haga un paro a este ritmo tan intenso, y en este Ministerio no se puede parar parcialmente”.

Estas fueron las palabras que ayer lanzó Jorge Burgos para explicarle a todo Chile su renuncia como ministro del Interior de este segundo Gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet.

Pues bien, este miércoles en entrevista con LUN, Domingo Burgos (28), hijo del ex secretario de Estado, profundizó sobre el cansancio que venía sintiendo su padre desde hace algún tiempo.

“Mi viejo fue muy sincero en comentar que la principal razón que tuvo para renunciar a su cargo fue el cansancio. Nosotros que vivimos con él veíamos cómo llegaba todos los días agotado, como cualquier chileno que trabaja en largas jornadas y tiene poco tiempo para ver a su familia”.

Agregó que “con suerte tenía tiempo para cenar y acostarse a ver series de televisión con mi mamá. Se dormía viendo Downton Abbey”,

El fotógrafo profesional y estudiante de Derecho reveló además que “la noche anterior nos comunicó su decisión de renunciar. Estaba muy tranquilo. Antes de aceptar el cargo, mi papá sabía perfectamente lo que se le venía. Él tiene mucha vocación de servicio y así lo ha demostrado en su carrera, pero también es ser humano y la falta de tiempo para su vida personal y para su familia lo tenían afectado”.

Otro punto relevante para Domingo es que tiempo después de que su padre asumió como ministro del Interior, el otro hijo (Vicente) de Burgos que vive en Inglaterra lo convirtió en abuelo por primera vez.

Según relata el fotógrafo, “desde que nació mi sobrina Antonia, prácticamente sólo la ha visto por Skype. Mi papá la echa mucho de menos, a ella y a mi hermano Vicente, por eso vuela este jueves en la mañana a verlos a Londres, por diez días”.

En otros pasajes de la entrevista, Domingo apunta a que Burgos “sigue amando el servicio público, pero también está acostumbrado a ser un padre presente y no tenía tiempo para su familia. Por el bien del país, prefirió dar paso a una persona que estuviera al ciento por ciento”.

“Mi papá siempre ha sido buen deportista. Jugaba tenis y hasta se iba en bicicleta a sus trabajos, ahora no podía hacer eso, cosas normales que había dejado de lado y que espera retomar después de descansar”, cerró.

El cansancio político de Burgos y la señal de autoridad de Bachelet – The Clinic Online