alberto chang imgen

El 13 de mayo, María Carolina Briones, presentó una demanda laboral en contra de Sociedad Comercial Valco Limitada, uno de los brazos del holding Arcano, por despido injustificado, nulidad del despido, cobro de prestaciones, daño moral y subterfugio. El texto interpuesto ante el Segundo Juzgado de Letras del Trabajo de Santiago refleja un reclamo similar al de otros 16 trabajadores que han acudido a la justicia luego del cierre de la compañía que hoy es investigada por presunta estafa piramidal.

En los testimonios que The Clinic Online pudo revisar, se repiten ciertos patrones: Altos sueldos de los captadores de inversionistas -entre $3 y $7 millones mensuales-, problemas de depresión luego del escándalo financiero, amenazas y acoso de parte de los clientes defraudados, alguno de los cuales, según los relatos, eran familiares de los empleados de Chang.

El caso de María Carolina Briones es emblemático. En el texto legal se afirma que el día 29 de abril se le comunicó a la mujer la decisión de desvincularla de la empresa, pero que ya el 7 de ese mes, al llegar a trabajar, había constatado que las instalaciones de la compañía en Avenida Las Condes se encontraban cerradas y su tarjeta de ingreso a la compañía había sido desactivada.

Se relata que Briones había comenzado a trabajar para el holding en 2012 por un salario promedio de $3.611.542 como Asistente Personal de Chang “compartiendo con él tiempo en su oficina, hogar y en viajes”.

“Se ha sentido anímicamente muy afectada, pues ha sido defraudada y engañada por a quien ya consideraba no sólo su jefe, sino también su amigo. Dada la cercanía y la confianza que transmitía, varios parientes y amigos cercanos de mi representada invirtieron en Onix Capital. Actualmente varios la cuestionan e increpan pues en su entender, por la cercanía de mi representada con el señor Chang, debió haber conocido de los actos defraudatorios, sin embargo ella no se dio cuenta de lo sospechoso de la situación, ni de la inestabilidad del negocio, y todo lo que por ello decantaría”, prosigue el texto.

“Como consecuencia mi representada ha debido dar la cara ante los clientes directos del Sr. Chang, además de a sus propios parientes y amigos. Toda la situación ha significado problemas de salud para mi representada que se encuentra con depresión, empeorando su situación el hecho de que no puede consumir antidepresivos ya que alteran el efecto de los remedios que consume para tratar un cáncer que la afectó el año pasado”, consigna la demanda.

La aparición de fotografías suyas en los medios “ha significado que salir a lugares públicos implica un enorme sacrificio por la vergüenza de verse involucrada en este tipo de situaciones delictuales”.

También precisa que sigue recibiendo llamadas de cobranzas destinadas a su exjefe. Por todo ello solicita una indemnización total superior a los $130 millones.

Otro de los demandantes, Patricio González Reyes, quien trabajaba en Valco desde 2007 por un sueldo que bordeaba el $1,3 millones, asegura que el despido injustificado del que ha sido objeto le afecta gravemente “ya que no cuenta con título profesional que lo avale, y sólo cuenta con su experiencia profesional, que ha sido absolutamente manchada por los actos imputados al señor Chang. Cabe agregar que la edad de 42 años de mi representado dificulta la búsqueda de trabajo, pues las empresas buscan empleados más jóvenes, con ideas más frescas”.

Mauricio Rodrigo Paez Silva, en tanto, demandó a Highlander S.A, otro de las empresas de Arcano. En la entidad comenzó a trabajar en 2010 como Jefe de Administración y Recursos Humanos, donde dependía directamente de Verónica Rajii. El 24 de marzo del 2015, asumió el cargo de Jefe de Administración en Highlander S.A y su jefe directo pasó a ser Chang Rajii con un sueldo promedio de $2,2 millones.

Destaca que “a pesar de la situación que se desarrolló durante febrero y marzo del presente, mi representado decidió seguir prestando sus servicios, continuando con el contacto inicialmente mediante teléfono y posteriormente por correo”.

En ese periodo, debió realizar funciones clave: “eliminación de cuentas de correos de ex ejecutivos, accesos a Dropbox, apoyo a los abogados mandantes, en este caso al Abogado Comercial José Hinzpeter, ciñéndose a sus indicaciones, haciendo término de contratos de arriendo de propiedades, entregando dichas propiedades, rearmando información financiera, dado que la fiscalía había incautado todos los computadores y documentación”.

En estas funciones estuvo hasta mediados de mayo.

“Es del caso advertir que mi representado es objeto de un constante hostigamiento periodístico para aclarar temas del caso, a lo que se agrega el hostigamiento por parte de proveedores. Estas situaciones de estrés han comenzado a somatizarse por lo que a mi representado le cuesta dormir, despierta 3 veces por la noche, le da angustia no hacer nada productivo y todos los días carga con el peso de saber algo del caso, ya sea por algún llamado o conocer otra situación de personas que de una u otra forma fue perjudicada por esto”. Paez Silva exige el pago de cerca de $100 millones.

José Manuel Beltrán Uribe, en tanto, inició funciones en diciembre del año 2009, en el proyecto de remodelación de las dependencias de las empresas demandadas, el que incluía trabajos de mano de obra, diseño de mobiliario, e instalación de equipos aire de acondicionado por un pago de $500.000 mensuales durante la ejecución de la obra.

En 2013, pactó un nuevo sueldo mensual de $1.000.000. Con este nuevo trato se le agregaron labores tales como las de encargarse del arriendo, venta y compra de las propiedades que las demandadas tenían en Santiago y Valparaíso.

“Se debe precisar que hasta esa fecha el señor Alberto Chang no permitió que se emitieran boleta de honorarios por las prestaciones de sus servicios, hasta que mi representado habló con él, explicándole lo importante que era para él poder declarar sus ingresos para poder demostrarlos ante instituciones bancarias. Alcanzó a emitir boletas durante los primeros meses del 2015  y, por gestión de su contador, le recomendaron celebrar un contrato de trabajo, el que fue pactado por un monto de $1.500.000, que luego fue aumentado a $ 2.000.000 líquidos según aparece en el pago de sus cotizaciones”.

Sus nuevas funciones incluían realizar proyectos de remodelación de las oficinas del Grupo Arcano, “y el de todos los departamentos personales que el señor Chang tenía en Chile y fuera del país”.

“Tras 7 años de trabajo, mi representado solicitó por primera vez vacaciones pagadas, entre el 14 de marzo y el 24 del mismo mes, las que se vieron interrumpidas el 19 de marzo pues por instrucción del señor Chang, se le solicitó viajar de forma urgente a Santiago para abrir bóveda personal, ya que su madre debía sacar papeles importantes que se debían trasladar a Londres donde se encontraba Alberto, debido a que mi representado era el único que tenía huella digital ingresada aparte de él. Esto le cortó las vacaciones y quedó con una sensación de que algo raro estaba pasando, provocando que el resto de sus vacaciones fueran una angustia pues sus padres y amigos tenían patrimonio comprometido en las inversiones de las empresas”, indica el texto legal.

“Hasta la fecha esto ha provocado que don José Beltrán experimente crisis de pánico, ansiedad, desorden de sueño, baja peso, inestabilidad con crisis de diabetes, pues además se le prometió a él y aun grupo de la oficina que esto se solucionaría ya que eran necesarios como trabajadores para poder ordenar el tema en Chile, siendo indispensable su labor, para poder continuar con el giro de venta de propiedades y automóviles, pudiendo así cumplir con sus trabajadores y clientes”, reseña.

Otra demanda laboral contra Onix Capital corresponde a los captadores Víctor Miranda Piumarta, Viviana Abatte Feris y María Soledad Ramírez Caviedes, todos ellos con un salario promedio de $6.617.030.

La situación de Abatte Feris es especialmente compleja. Trabajaba en el Grupo desde 2012 y cuando comenzaron a realizarse reportajes sobre Alberto Chang, cuestionando sus supuestos estudios en la universidad de Stanford y su participación en el buscador de internet Google, “ella optó por defender a la empresa pues en ese momento confiaba plenamente en su empleador, y más aún en el desarrollo de su propio trabajo, pues en apariencia se desarrollaba conforme a la legalidad vigente, había una apariencia de realidad y don Alberto Chang, dueño y aval del holding que se estaba diversificado, contaba con buena reputación”.

“Sumado a la catástrofe económica que significa el desempleo, mi representada es inversionista de ONIX Capital S.A., motivo por el cual ella se decidió a emprender solicitando un crédito para invertir en la financiera, a lo cual sumó sus ahorros, dejándola en una situación muy complicada”.

En detalle, Abbott Feris invirtió $125 millones, de los cuales $70 corresponden a créditos solicitados al banco, $45 a la venta de su casa, y $25 a los ahorros de su vida. Su marido tiene invertidos $47 millones de los cuales $45 millones corresponden a venta del hogar común y los $2 millones restantes son de sus ahorros.

El padre de Abbott Feris, invirtió $200 millones correspondiente a todos los ahorros de su vida; y su madre invirtió aproximadamente $150 millones. Su hermano menor invirtió todos sus ahorros correspondientes a $13 millones.

“Antes de este episodio trabajaba en altos cargos en instituciones financieras del nivel de BCI y Banco Santander. Emocionalmente mi representada se siente fracasada en el ámbito profesional, engañada y culpable, pues le ha fallado a su cartera de clientes, entre quienes además se cuentan familiares y amigos, todo ello por hechos que escapan a su manejo y responsabilidad (…) Por lo afectada que se encuentra, doña Viviana ha perdido el apetito, tiene crisis de pánico, se encuentra irascible y padece de insomnio, pero no cuenta con recursos para pagar atención psiquiátrica, por la situación económica en la que la ha dejado la defraudación de su ex empleador”.

Ramírez Caviedes, en tanto, llevaba 6 meses en Arcano y había invertido todos los ahorros de su último finiquito, los que ascendían a $70 millones: “El desempleo de mi representada ha afectado su vida familiar pues es la sostenedora de su hogar. Esto ha implicado que deban vender su casa y su automóvil para poder sortear la situación actual”.

La madre de Ramírez Caviedes, de 80 años, invirtió $30 millones.

Para Katherine Ergas Waissbluth, con un salario superior a los $6 millones, haber sido agente captador de clientes de Onix le ha significado aislamiento social.

“La demandante se ha visto gravemente afectada en el plano personal pues pertenece a un círculo cerrado de la comunidad judía, a quienes invitó a invertir tanto en Onix Capital S.A como en Grupo Arcano lo que ha resultado en que en este momento le den la espalda y dejen de relacionarse con ella”, destaca el texto legal.

“Adicionalmente también se han visto afectados sus hijos, ya que son discriminados y hostigados en sus recintos educacionales, debiendo recibir asesoría profesional para afrontarlo. Cabe precisar que estos son cuatrillizos de 19 años (en Universidades), y tiene otra hija en edad escolar”, se consigna.

Marcelo Ventura Svgilsky, ha debido “recibir constantes llamados por parte de su cartera de clientes (…) incluso sábados y domingos, pues cada vez que aparecía algo en los medios se generaban desconfianzas que resultaban en llamadas y de forma más agresivas”.

“Esta situación ha significado una fatalidad para mi representado no sólo en el ámbito laboral, sino que además su familia ha invertido en la empresa investigada varios millones de pesos. Además se le han negado créditos en sucursales bancarias, y se le ha amenazado con cerrar la cuenta que actualmente tiene”, acusa la demanda.

Para Leontina Muñoz Yáñez, empleada de Aseo para Valco por una renta bruta superior a $1 millón y Fernando Calfunao Sandoval, Chófer, Administrativo y Mayordomo por un salario de $1.202.695, lo complejo es la perdida abrupta de su fuente laboral sin el pago de las prestaciones respectivas.

Carolina Soledad Viveros Melo, captadora que ganaba más de $3 millones el conflicto es personal: vendió su departamento para invertir el dinero en Onix. Además consiguió que invirtieran en la financiera, sus familiares (padre, hermana y primos), “pues había generado un clima de confianza que no permitía pensar a nadie que en realidad el negocio se podría tratar de una estafa. Esto derivó en una catástrofe económica para toda la familia”.

“A tal punto ha llegado la afectación de su honra e imagen que dos de los bancos en los cuales tiene cuentas y créditos le han informado que no refinanciaran sus cuentas, por haber trabajado para la demandada. Como si fuera poco, esta situación ha significado que mi representada comience a desarrollar una serie de complicaciones de salud, tales como depresión”, reseña.

Ana María Bakulic Govorcin también está con depresión. Ella invirtió todos sus ahorros en el Grupo: “Con estos se frustraron varios de sus proyectos en desarrollo, por la imposibilidad de cumplir los compromisos adquiridos. Además de sus propios dineros, sus 3 hijos invirtieron dineros que recibieron de su abuelo al morir”.

Para Luis Alberto Knap Mordoy, el escándalo “además de provocarle una catástrofe han significado que hasta el día de hoy siga recibiendo llamadas, mails, mensajes y whatsapp a toda hora y día, de sus clientes pidiendo información y explicaciones, de las cuales no tiene conocimiento”

Barbára Inés Ruíz Alvarado comenzó a trabajar como ejecutiva de ventas el 1 de abril de 2012 por $7.266.347 invitó a su familia a invertir, al igual que Fernando Andrés Barrios Ghigliotto quien recibió una serie de amenazas.

“Se perturbaba la vida diaria de mi representado ya que las llamadas de sus clientes descontentos eran incluso sábados y domingos, pues cada vez que aparecía algo en los medios se generaban desconfianzas que resultaban en llamadas y de forma más agresivas. Ello derivo en que su familia también comenzó a recibir amenazas por parte de clientes en contra de su mujer y su hija de sólo 3 años, la cual se fue a vivir durante 2 semanas donde su abuelo paterno, causándole aún más dolor y angustia”, cuenta el escrito.

“Toda su vida laboral se ha desempeñado en el rubro de las inversiones partiendo el año 2006 en Intervalores del Grupo Urenda y luego formando su propio MultiFamilyoffice, en la cual además se vio obligado a vender su participación por el solo hecho de estar relacionado con grupo Arcano y a la estafa y engaño a inversionistas que es actualmente investigada”, plantea.

Yesica Batsheva Gutiérrez Knap, en tanto, desarrolló un cuadro de depresión.