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El minero y presidente de la Fundación Los 33 de Atacama, Luis Urzúa, respondió con todo a cuatro de sus colegas que denunciaron en 2014 que en esta firma jamás informaba sobre los dineros recaudados tras la donación de diferentes instituciones.

El hecho originó que el Consejo de Defensa del Estado (CDE) demandara a la fundación sin fines de lucro para su disolución y cancelación de su personalidad jurídica.

Pues bien, en conversación con La Segunda, el minero que se encontraba como jefe de turno aquel día en que quedaron a más de 700 metros bajo tierra, aseguró que “todo el dinero está justificado, declarado y entregado en el balance firmado por el contador que teníamos en la fundación”.

Añadió que “recaudamos 6 millones de pesos cuando partió la fundación en 2013 y después de ese no hemos recibido plata alguna de las empresas. No he querido hacer más gestiones para recibir donaciones hasta que no se aclare esto”.

A renglón seguido, Urzúa le mandó un recadito sin rodeos a los 4 mineros que denunciaron: “Los desafío a que comprueben que hice un desfalco. Si no lo hacen, la demanda irá contra ellos”.

“El problema es que ellos nunca entendieron qué es una fundación sin fines de lucro, ellos pensaron que se trataría de una sociedad donde se repartiría la plata entre todos”, disparó.

Pese a que reconoció que se entregaron todos los documentos, afirmó que “la única falla fue que no se hicieron las sesiones de directorio que estaban contempladas en los estatutos”.

Sobre este punto Urzúa explicó que “una vez no pudimos hacer la reunión porque estuvimos inundados por el aluvión y mandamos las fotos para demostrarlo. Y en otra oportunidad, llamamos a reunión y sólo llegaron tres de los 33, por lo que tuvimos que suspenderla por falta de quórum”.

Entre las alternativas vistas por la cabeza de la fundación, una de las soluciones pasa por “rehacer los estatutos, porque cuando los hicimos fuimos mal asesorados, ya que los 33 éramos directores y es imposible reunir a todos en una sesión de directorio”.