LOS PELAMBRES A1

Luego de que un reportaje de la televisión argentina conducido por Jorge Lanata denunciara que la minera Los Pelambres utilizó territorio trasandino como basurero, el presidente del directorio de la empresa de Andrónico Luksic salió al paso de las denuncias.

“Durante los últimos 10 años el lado argentino de la cordillera fue usado como basurero por una minera chilena. Un basurero tan grande como 70 canchas de River. Una montaña de escombros tóxicos sobre la Provincia de San Juan”, acusó el periodista.

A través de una declaración pública, Francisco Veloso, aseguró que “el día domingo 16 de octubre, en el programa a ‘Periodismo para todos’ del canal El Trece en la Argentina, se abordó sesgadamente la problemática surgida debido a la construcción del depósito de rocas (o botadero) Cerro Amarillo en la cordillera de la Región de Coquimbo y de la provincia de San Juan. En este programa se aludió a Minera Los Pelambres sin apego a los hechos”.

El empresario afirmó que nadie de la producción del programa argentino se contactó con ellos para conocer su versión de los hechos. “Sólo consideraron la posición y argumentos que ha defendido Glencore, empresa que pretende obtener un interés económico en este tema. Esta compañía internacional, que también opera en Chile en mediana y gran minería, se ha opuesto a cualquier camino de solución”, sostuvo.

El ejecutivo explicó que fue en 2004 cuando la minera inició la construcción del botadero Cerro Amarillo tras de obtener “todos los permisos ambientales y mineros requeridos de acuerdo a la legislación chilena y de acuerdo a la cartografía oficial chilena entonces vigente, la que indicaba que el botadero se encontraba íntegramente en territorio chileno y en un área de propiedad de Minera Los Pelambres”.

“Sin embargo, en 2012, frente a dudas surgidas con respecto a la traza del límite, una subcomisión binacional de límites visitó la zona, la que se vio en la necesidad de precisar y aclarar la línea fronteriza, quedando en evidencia sólo en ese momento que parte del botadero estaba en territorio de la Argentina. Este error no es de responsabilidad de Minera Los Pelambres”, agregó.

Veloso explicó que al conocer dicha situación la compañía cesó sus operaciones en el déposito.

“Desde ese mismo momento, la compañía ha tenido una actitud proactiva, intentado en el ámbito -en que sus competencias le permiten- buscar una solución técnica minera a un problema que no fue generado por su responsabilidad. En este proceso, logró un acuerdo con la Provincia de San Juan para que se le permitiera retirar los neumáticos y realizar un aislamiento ambiental del botadero, que es la solución técnica para evitar cualquier riesgo futuro de efecto sobre el medio ambiente. Esta solución ha contando con la tenaz oposición de Glencore, quien ha intentado por diversos medios que este acuerdo no se materialice”, detalló.

En esa línea, agregó que “los botaderos o escombreras son depósitos de roca inerte, sin tratamiento industrial de ningún tipo, y existen en todo el mundo, incluido en faenas de Glencore en la misma Provincia de San Juan en Argentina. No se trata de basura. Incluso, son necesarios para construir grandes obras de infraestructura, como el túnel de Agua Negra que va a unir San Juan con la Región de Coquimbo. Las rocas que se retiren para la construcción de este túnel van a ser dispuestas en botaderos o escombreras a ambos lados de la cordillera. Y la solución técnica que se utiliza para evitar riesgos ambientales futuros, es su aislamiento ambiental. Así está considerado, por ejemplo, en la ley de cierre de faenas mineras en Chile”, argumenta la declaración pública.

“Tanto el gobierno de la Argentina como el de Chile han colaborado en la solución técnica minera acordada con la Provincia de San Juan y han dado los permisos necesarios para iniciar el retiro de los neumáticos en los próximos días. Después de este primer paso en la solución de esta controversia, será posible comenzar los trabajos de aislamiento ambiental, para asegurar que el botadero o escombrera no generará un posible efecto negativo sobre el medio ambiente en el futuro. Lamentamos que esta búsqueda de una solución consensuada y sin conflicto se enfrente siempre con la oposición de Glencore. Finalmente, reiteramos que el material depositado en la escombrera es roca inerte y que los informes técnicos existentes no dan evidencia de contaminación derivada de la misma, como erróneamente se informa en el reportaje”, remató.