Piñera en las sombras A1
El próximo lunes, Nicolás Noguera, gerente de Bancard, debe informar al Ministerio Público si entregará o no acceso voluntario a los correos electrónicos intercambiados con Sebastián Piñera Morel, hijo del exPresidente, en el marco de la indagatoria por las inversiones de Bancard International Investment en la pesquera peruana Exalmar.

La investigación de la Fiscalía Metropolitana Oriente, que encabeza Manuel Guerra, busca esclarecer si el exmandatario pudo tener conocimientos de la compra accionaria por cerca de US $9,3 millones, que se realizó mientras Piñera era gobernante y se litigaba por los límites marítimos en la Corte Internacional de La Haya.

La compra se realizó a través de la sociedad offshore Bancard International Investment Inc. a través de la cual Piñera realiza negocios en países como Perú y Colombia en diferentes áreas. Sus negocios en Chile, en tanto, son manejados principalmente a través de Bancard, aunque durante el periodo en que gobernó mantuvo vigentes fideicomisos ciegos con tres corredoras de bolsa.

LA QUERELLA
Fuentes de la indagatoria por Exalmar precisan que es muy difícil que se configuren los delitos que sustentan la querella presentada por el diputado PC, Hugo Gutiérrez (uso de información privilegiada y negociación incompatible) porque ello supondría probar, por ejemplo, que desde el Tribunal Internacional se adelantó el resultado a Piñera para que éste pudiera hacer negocios a largo plazo. Ello porque en rigor Exalmar no tiene hoy intereses en la zona que fue parte del juicio. Sin embargo, aclaran, la indagatoria debe seguir adelante.

Los complicado para Piñera es lo que puede aparecer en el camino: detalles de su estructura societaria, cómo fue la negociación del fideicomiso, otras inversiones complejas para alguien con una carrera presidencial.

Fuentes de Bancard plantean que es “imposible” entregar los mails desde el año 2009 en adelante con suerte, detallan, se podría facilitar información específica sobre el caso de Exalmar. Nada más.

Ante este escenario, la Fiscalía analiza la posible incautación de material.

El punto es que este caso, a diferencia de otros escándalos que no han hecho mella en Piñera, sí ha tenido un efecto en la opinión pública: en los dos últimos sondeos, Piñera ha bajado su nivel de respaldo y el senador Alejandro Guillier ha acortado distancia. Además, uno de los atributos más débiles del presidenciable es su credibilidad.

LA ARISTA VALDÉS

Además de la polémica por Exalmar, Piñera aún no ha podido cerrar el flanco Soquimich que abrió el testimonio del exdirector ejecutivo de Chilevisión, Jaime de Aguirre, quien aseveró que a petición de Bancard facturó a SQM, Calichera, Aguas Andinas e Inversiones Ilihue para cobrar su bono de desempeño por $146 millones en el año 2010.

La instrucción al respecto la habría recibido de Santiago Valdés, entonces gerente de finanzas de Bancorp -controlada por Bancard- y exadministrador electoral de Piñera. Valdés, además, figura en el caso Penta por los contratos “forward”.

En paralelo, Bancorp emitió en plena campaña presidencial -entre julio de 2009 y octubre de 2010-, 16 facturas al exgerente general de SQM, Patricio Contesse, por $ 340 millones. Valdés dijo ante el SII que Contesse contrató una asesoría global por 18 meses a US$ 700 mil.

Pues bien, Valdés no ha estado dispuesto a llegar a un juicio abreviado con el Ministerio Público e incluso ha solicitado que se declare el sobreseimiento de la causa, lo que ha sido rechazado por tribunales.

En esta situación, es muy probable que se realice un juicio oral el próximo año, con Piñera oficialmente cómo candidato a La Moneda. Y que nuevamente se tome la agenda el conflicto que arrastra el exPresidente por su rol como un empresario que maneja un patrimonio de US$ 2.500 millones y el político que desea volver al poder.