Luis Boric Scarpa, padre del diputado por Magallanes, Gabriel Boric, habla con La Segunda respecto del viaje a isla Lennox -para homenajear a un ancestro- que implicó una fuerte controversia para su hijo, a razón de que el traslado se hizo arriba de un buque de la Armada. De entrada, afirma que su retoño nada tuvo que ver con la organización del periplo y de que jamás pensó que el chaqueteo escalaría tanto.

“Esto viene de varios meses atrás. Un grupo de la familia, dos primos y dos sobrinas en Santiago, y yo acá, estuvimos gestionando y haciendo toda la logística del viaje”, dice Boric papá.

Cuenta que la idea era dejar un hito en la isla, por lo que se recurrió a Bienes Nacionales para obtener la autorización. “Pedí una audiencia a la Armada y en noviembre mandamos una nota formal a Bienes Nacionales, y ahí se gestó”, asevera.

Sobre el rol de su hijo en el asunto, responde que sólo se sumó con entusiasmo, al igual que otros, pero que “no tuvo absolutamente ninguna participación en los permisos, ni conocía los detalles de las gestiones que hicimos”.

“Pensamos que iba a ver algún tipo de chaqueteo, pero no creímos nunca que iba a tener el nivel que tuvo”, admite al ser consultado sobre si sopesó las repercusiones, esto por la consabida condición de hombre público de su hijo diputado.

Para redondear, Boric Scarpa afirma que el viaje no fue un error, pero que a lo mejor “debimos haber explicado esto aún más”.

“Debimos haber tomado esas precauciones”, cierra.