El técnico en dibujo industrial, Hugo Vargas (36), decidió una tarde de febrero escribirle por Twitter nada más ni nada menos que a Andrónico Luksic. Reconoce que lo hizo con la nula esperanza de obtener una respuesta de su parte, sin embargo, se llevó la sorpresa de su vida al notar que además de recibir un comentario de vuelta, también logró una reunión con él.

En conversación con La Segunda, el ciudadano contó que “la verdad, jamás pensé que me iba a contestar. Fue algo espontáneao. Antes le había mandado un tuit a Leonardo Farkas, con un mensaje del mismo tipo que le envié a Don Andrónico, pero no me pescó”.

Este reconocido admirador del vicepresidente del Banco de Chile -a quien dice tener estima- reveló que en la cita que ambos sostuvieron tuvo la oportunidad de contarle un poco de su propia compañía: un emprendimiento de detallamiento estructural (Desteel) donde se elaboran planos digitales de estructuras diferentes.

Al respecto, Vargas aseguró que “quería mostrarle mi emprendimiento y que me diera algún consejo. No quería pedirle plata ni nada, sólo que me escuchara”.

A renglón seguido confiesa que “al principio, la verdad no tenía tan buena imagen de él. Pero la empecé a investigar y me sorprendió mucho la forma que tenía de hacer empresas. Bueno… son empresas que llegaron de su familia, pero él ha sabido mantenerlas en el tiempo y potenciarlas más allá”.

Sobre los detalles de la cita, el protagonista de esta historia contestó que “estaba nervioso ¡Si iba a conocer al todopoderoso! Fui en mi auto y llegué como a las 11 al Banco de Chile. Me hicieron pasar a la oficina de gerencia en el segundo piso y lo esperé”.

“Es simpático”, afirma, al mismo tiempo que señala que “cuando llegó a la sala se me pasó un poco el nerviosismo, porque es una persona cercana que te habla por el nombre y tira tallas. Es totalmente distinto a la imagen hermética que uno tiene de la televisión”.

Al ser consultado por los consejos empresariales de Luksic, Hugo respondió que “me dijo que no me rindiera si las cosas se ponían difíciles. Yo le hice una presentación de mi negocio y a él le gustó. Me recomendó que si ya tenía todo armado, tenía que seguir adelante. Que no me empleara”.

¿Por qué lo eligió a él y no a otro? Según Hugo, “dijo que vio mi tuit y le pareció interesante hablar conmigo. Pero, eso sí, tenía planes de seguir juntándose con más gente”.

En otros pasajes indicó que de política no hablaron, puesto que “en reuniones de negocios no hablo de fútbol, religión ni política”.