El tiempo va a conferir a Arturo Vidal el lugar que simplemente deberá ocupar en la historia del fútbol chileno. Si detrás de Elías Figueroa o de Marcelo Salas u otros. Sólo el tiempo. Pero lo cierto, lo concreto, lo que pueden constatar los hechos, es que el jugador formado entre Colo Colo y las canchas de barrio de San Joaquín sigue agigantando su leyenda europea. Esa que partió hace más de 10 años cuando agarró sus maletas y partió -siendo un poco más que un niño- a jugar a Alemania, al Bayer Leverkusen.

Este sábado Vidal no estuvo en cancha, pero igual disfrutó, igual celebró el título 27 del Bayern Munich en el campeonato teutón, segundo en su cuenta personal en la Bundesliga desde que, tras la final de la Champions League de 2015 con Juventus, aceptó la propuesta de irse a jugar al cuadro de Munich, uno de los gigantes del viejo continente junto a Real Madrid, AC Milán, Liverpool y Barcelona.

Vidal gritó campeón otras vez, por undécima vez en su periplo europeo, por cuarta en Alemania y décimo séxta en una carrera plagada de éxitos desde que debutó en el profesionalismo con Colo Colo.

Se reitera, no jugó hoy, pero Vidal fue clave en el andamiaje del cuadro de Carlo Ancelotti esta temporada. Se trata de la quinta liga al hilo para los bávaros y la segunda para el chileno.

Con la de este sábado son 11 coronas en Europa, el chileno más ganador de todos los tiempos en tierras donde antes escasamente había chileno, y en las que sólo habían brillado, no destacado, Iván Zamorano y Marcelo Salas como jugadores, y Fernando Riera y Manuel Pellegrini como técnicos.

Vida supera ya supera a Marcelo Salas y Alexis Sánchez, quienes se anotan con 9 copas en Europa. De todas éstas, 7 son con la Juventus y las otras 4 con el Bayern, su actual equipo.

En total, en su palmarés, Arturo Vidal tiene tres títulos nacionales con Colo Colo, dos Copa América con Chile, más siete títulos con Juventus y cuatro con Bayern. Un monstruo, un rey, como le dicen desde hace rato.