El senador y presidente de la Comisión de Salud del Senado, Guido Girardi (PPD), acusó que el dueño de las franquicias de Popeye, Mamut, Juan Maestro y Doggis, Óscar Fuenzalida, fue el pasajero que lo increpó y agarró a chuchás arriba de un avión.

Así lo asegura Emol, junto con indicar que por esta razón el legislador hizo un llamado a que la tarjeta de alimentación Junaeb no pueda ser más usada para acceder a la comida chatarra.

Girardi sostuvo que las empresas que encabeza Fuenzalida “han sido afectadas por nuestra Ley de Etiquetado dado que no pueden hacer publicidad a sus productos en TV, venderlos en colegios o usar ‘ganchos’. También les incomoda la próxima futura exigencia reglamentaria que obligará a poner los rótulos de Alto en sal, grasa, azúcar y calorías en todos los alimentos de comida rápida preparados y consumidos en el punto de venta”.

Añadió, a modo de explicación del ataque que recibió, que “otra razón de la molestia del empresario de Doggis es mi posición contraria a que la beca Junaeb se utilice para proporcionar comida chatarra, así como que la adjudicación de su manejo este ligada a la obligación de ofrecer menús alternativos de comida saludable”.

En ese sentido, el legislador PPD juró que el ataque recibió del empresario fue por defender “los intereses de su negocio”, con “una situación gobernada por la violencia y el odio y con un claro intento de intimidación y desacreditación”.