Chile cerró hoy satisfecho su participación en el mercado de cine de Cannes, lugar en el que forjar alianzas y promover los nuevos proyectos cinematográficos del país.

En el Palacio de Festivales, que desde el pasado día 17 y hasta el 28 alberga el célebre certamen, la delegación chilena se instaló con 24 compañías, como las productoras Demente o Don Quijote Films, y más de 100 proyectos en diferentes fases de desarrollo.

“Este ha sido un gran mercado. (…) Nunca antes habíamos tenido una participación tan masiva”, indicó a Efe la directora de CinemaChile, Constanza Arena.

La responsable de ese organismo público-privado encargado de la promoción internacional de su industria audiovisual consideró que ha habido más movimiento que en ediciones anteriores.

“Como en Chile existe una gran articulación entre las instituciones públicas y el sector privado, cada vez hay mayor apoyo para precisamente la participación en mercados internacionales”, añadió.

Omar Zúñiga, de Cinestación Producciones, resume que es importante estar presente “porque existen muchos socios adecuados para distintos proyectos” y porque además de los latinoamericanos existen “fuertes vínculos con Europa”.

La búsqueda de coproductores, inversores o agentes de venta se ha cerrado en algunos casos en preacuerdos o acuerdos, como el de Carnada Films con la alemana FFL para coproducir la película “Amapola Roja”, que cuenta la historia de la cantante chilena Rosita Serrano.

Sáhara Producciones llegó a un preacuerdo con una productora francesa para producir “God Photographer”, de Gonzalo Justiniano, y festivales como el SANFIC, de Santiago de Chile, tuvieron, según su directora de Industria, Gabriela Sandoval, numerosos encuentros para mantener alianzas con certámenes como el de Venecia o la Berlinale.

“El espacio de industria va a crecer muchísimo”, contó a Efe su representante, quien añadió que el acuerdo alcanzado con la revista especializada Variety dará a esa cita mucha visibilidad.

Hasta Cannes viajó también una de las socias del futuro Centro de Cine y Creación (CCC), Dominga Sotomayor, para promover un proyecto que servirá de punto de encuentro para cineastas, aficionados y cinematografías.

“Ha generado mucho interés”, dijo a EFE, contenta del apoyo recibido por parte de actores como Paulina García, Antonia Zegers o Ricardo Darín.

“Tenemos que unirnos para que el cine que estamos promoviendo también tenga espacio en nuestro país. Me interesa mucho que se difunda y que los directores de Latinoamérica y del mundo lo sientan como un espacio abierto”, añadió.

Clausurado el mercado en Cannes, la responsable de CinemaChile avanza que el circuito prosigue en los de los festivales de Toronto, Locarno, San Sebastián y Berlín.

Las expectativas en la Croisette eran tener el máximo número de reuniones posibles y ofrecer una agenda actualizada del nuevo cine chileno, y “se han cumplido muchísimo”, añade.

A eso ha contribuido la presencia del país con tres largometrajes (“La familia”, “Los Perros” y “La novia del desierto) y un cortometraje (“Selva”) en la sección oficial Una Cierta Mirada y en la paralela Semana de la Crítica.

Y aunque el mercado cinematográfico interno de Chile no es equiparable al de las tres potencias latinas del sector -Argentina, Brasil y México- ediciones como esta permiten confirmar, a su juicio, que el país las ha alcanzado “al menos en el ámbito de la participación internacional”.