La Real Sociedad no cede ni un centímetro respecto a su postura en el juicio que tiene en su contra Claudio Bravo, quien asegura que el club le debe 1.3 millones de euros por su traspaso al Barcelona el año 2014.

El cuadro vasco dijo en la instancia judicial que fue el propio arquero de la Roja quien renunció a recibir el 10 por ciento del fichaje por los culés, que fue de 13 millones de euros para temporada 2013/2014.

Al mismo tiempo, los representantes de la Real Sociedad manifestaron que el plazo para los reclamos en este tipo de instancias es de un año y Bravo lo hizo el 230 de junio de 2015, justo un día antes de quedar fuera de plazo.

De acuerdo a Cooperativa, el guardameta nacional declaró que no estuvo “suficientemente informado” en la operación y que el documento lo firmó “sin darse cuenta”.

A pesar de lo anterior, el Diario Vasco asegura que lo de Bravo queda “en entredicho porque el propio Bravo reconoció que entonces estuvo asesorado por el que aún hoy es su representante, Cristián Ogalde, y que durante las negociaciones entre las tres partes implicadas hubo intercambio de diferente documentación y correos electrónicos”.