La Bundesliga empieza este viernes con un partido inaugural entre el Bayern y el Bayer Leverkusen tras cinco temporadas en las que el club bávaro ha pasado de ser dominante a convertirse en hegemónico y con todo el resto de clubes a la espera de un desfallecimiento de los dirigidos por Carlos Ancelotti.

Cinco Bundesligas de cinco. Ese es el balance de las últimas temporadas del Bayern, lo que constituye un récord en la historia del torneo alemán. La lógica habla de que en algún momento esas rachas tienen que terminar, si bien su poderío cuestiona esa lógica. El peligro, o uno de los peligros, está en que se caiga en la autocomplacencia.

Ancelotti está ante un problema curioso y es que pese a la marcha triunfal del Bayern en las últimas temporadas está bajo presión. De las cinco Bundesligas, él sólo ha ganado una frente a tres de su antecesor Pep Guardiola y una de Jupp Heynckes que además ganó el triplete.

Ancelotti pidió dos fichajes -James Rodríguez y Corentin Tolisso- y el club lo complació. Eso aumenta la presión. El último ejercicio no fue del todo satisfactorio y la eliminación en cuartos de final de la Liga de Campeones dejó heridas.

El fin de la carrera de Philipp Lahm y Xabi Alonso hace necesario además que surja una nueva jerarquía en el club.

Entre los equipos que pueden hacerle daño al Bayern el primero sin duda es el Borussia Dortmund que en esta temporada estrena entrenador -el holandés Peter Bosz- lo que hace que los jugadores hayan tenido que invertir la pretemporada digiriendo un cambio de sistema.

Bosz apuesta por un 4-3-3, con una presión adelantada permanente y un fútbol directo cuando se tiene la posesión de la pelota. El Dortmund iniciará su camino el sábado con una visita al Wolfsburgo.

El RB Leipzig, que fue el equipo sorpresa en la temporada anterior y terminó como subcampeón, tendrá que adaptarse ahora al ritmo de jugar dos veces por semana. Habrá que esperar a ver si para el equipo del este de Alemania la clasificación a la Liga de Campeones ha sido una maldición o una bendición.

El Leipzig cierra la jornada del sábado, a domicilio contra el Schalke, uno de los equipos que, al igual que el Wolfsburgo y el Leverkusen, estuvo la última temporada por debajo de sus expectativas y de sus posibilidades.

Los dos equipos recién ascendidos a la primera categoría -el Stuttgart y el Hannover 96- son viejos conocidos por lo que no pueden considerarse propiamente como recién llegados