“Es uno de los peores partidos que le vi a Chile, salvo cuando yo era el entrenador” es la reflexión que hace Claudio Borghi, en su habitual estilo cargado de ironía, cuando ya pasaron 48 horas del desastre de Chile en el Estadio Monumental en donde cayó por un inapelable 3-0 ante Paraguay.

“Ante Paraguay se equivocó el camino al tirar muchos pelotazos y al poner mucha gente arriba. Eso favoreció a los paraguayos que defendieron bien, en forma honesta porque no pegaron patadas ni nada, y el autogol de Vidal fue fundamental porque hubo un antes y un después. Paraguay jugó con la desesperación de Chile y ganó bien”, dice en diálogo con LUN.

Borghi también hace el punto respecto de lo bajo que se vio a Alexis Sánchez. “Fue llamativo. No hizo un buen partido, pero que no juegue bien no está dentro de lo extraño. Uno puede tener malos partidos, pero no se veía bien anímicamente, no se le vio con las ganas que se le ve siempre, con aquel deseo de querer transportar la pelota y de derribar dificultades. Se le vio como entregado y no sé si habrá sido una mala noche o por la noticia de unas horas antes sobre su frustrado traspaso al club que deseaba (Manchester City). Esa es la conclusión que uno puede sacar a la luz de lo que se vio, porque la realidad no la sé”.

“Creo que la noche del jueves no destacó nadie, nadie estuvo a una altura increíble para salvar un mal partido de Chile. Esto confirma que el equipo es ayudado por grandes figuras, pero nunca debe dejar de ser un equipo”, prosigue.

Sobre el final, la conversación vuelve al principio y se le pregunta si eso de que desde que estaba él Chile no jugaba tan mal era broma o qué. “Son ironías que uso y que a veces la gente entiende y no entiende. La Roja ha jugado bien y mal con muchos entrenadores. Lo digo para no ofender a nadie”.