Habría que hurgar en la cabeza del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para entender por qué, cuando el país atraviesa la peor tragedia en décadas, cuando quien parecía ser un ciudadano viviendo un retiro tranquilo abre fuego a mansalva contra una multitud, él dice que hay motivos para hablar de una gran nación.

Me siento tan orgulloso de nuestro gran país. Dios bendiga a América!”, escribía horas atrás, recibiendo de vuelta comentarios del tipo “ayer fue agridulce pero yo no estaría orgulloso de un asesinato en masa”,  “quién demonios dijo que alguien estaba orgulloso de un asesino de masas??!!! ¡Hombre de Dios! “.

Como se sabe, Stephen Paddock, excontador, jubilado ya, fue quien abrió fuego la noche del domingo en Las Vegas, matando a decenas de personas y dejando a otro medio millar herido.

El tipo no contaba con antecedentes penales, pese a que en el cuarto del hotel que alquilaba se encontraron diversos armamentos

Tal como consigna Los Angeles Time, cuando la policía revisó el lugar halló un arsenal de 17 armas, en su mayoría rifles de estilo militar.

Dice RT que, al parecer, Paddock adquirió las armas legalmente, pasando por las verificaciones de antecedentes requeridas.

Al sujeto de 64 años se le encontró muerto en el Bandalay Bay. Se presume que se quitó la vida tras disparar a la gente que se hallaba en el festival de música country Route 91.